Estudiantes sureños dan cátedra sobre maravilla de la ingeniería

Cooperativistas juveniles serán sus guías turísticos este sábado, como parte de las actividades educativas del Sierra Club y la Cooperativa Escolar Manuel Fernández Juncos

Foto: Florentino Velázquez

Hace más de 100 años, Puerto Rico atravesó por un proceso similar de recurrente endeudamiento con los inversionistas de Wall Street al que en años recientes precipitó la designación federal de una Junta de Control Fiscal que supervisara el manejo de fondos públicos.

Sin embargo, ese proceso de emisión de bonos estuvo exento de la imposición de un ente fiscalizador, aunque saldar la deuda tardó seis décadas.

Ese es uno de los temas que niños de segundo y tercer grado discutirán como guías de un recorrido por el Distrito de Riego del Sur este sábado, 25 de agosto, en alianza con el Sierra Club de Puerto Rico y la Cooperativa Juvenil Escolar Manuel Fernández Juncos de Juana Díaz.

El bibliotecario y profesor Emilio Vergne Vélez, quien hace nueve años fundó la cooperativa en el plantel que acoge desde kindergarden hasta tercer grado, indicó que esta será la quinta y última vez que los socios infantiles dirijan el recorrido de 4.5 millas en este ciclo académico, luego de haberlo hecho dos veces en marzo, una en junio y otra en julio pasado.

Explicó que los socios juveniles se aprenden el material a cubrir durante el recorrido de cuatro horas a base de un guión gráfico y son los protagonistas de la excursión.

Con ese adiestramiento, los guías juveniles de entre ocho y nueve años de edad explican a los participantes sobre la emisión de deuda del año 1909 con Wall Street consistente en bonos que originalmente serían repagados en seis años con impuestos a la electricidad y agua consumida por la población, y otro de $15 por acre de terreno que usaban los ingenios azucareros de la época.

Sin embargo, esa deuda de $6 millones -equivalente a más de $150 millones en la actualidad- que debió pagarse para el año 1915, vino a saldarse en el año 1975 porque se renovó repetidamente, señaló Vergne Vélez, quien bautizó el recorrido que inicia en el Coliseo Dolores “Toyita” Martínez de Juana Díaz y termina en la urbanización Colinas del Prado como “El Canal de los $25 millones”.

El profesor explicó que el Distrito de Riego de la Costa Sur se extiende desde Juana Díaz hasta Patillas, siendo el más importante de tres que se construyeron en la isla para las centrales azucareras estadounidenses. Los otros dos ubican en Lajas e Isabela. Por lo extenso que resulta el del sur con sus 26 millas, el recorrido se limita a Juana Díaz.

Durante la excursión, el socio cooperativista Daniel Vázquez dialogará junto a un compañero sobre las construcciones que abarcó el proyecto, desde el Canal de Doña Juana en Juana Díaz y la presa secundaria de Toro Negro en Villalba, hasta el embalse de Patillas.

También explicará sobre los tres canales de mayor extensión, siendo estos los de Juana Díaz, Guamaní y Patillas. En otras ocasiones, han sido niñas socias de la cooperativa juvenil quienes han protagonizado el recorrido, en el que también se observan pajaros como el San Pedrito, el Carpintero y la Paloma Turca, peces y reptiles.

Los participantes visitarán la charca de retención de Piedra Aguzá en el barrio Amuelas de Juana Díaz y la casona abandonada de la Vaquería Palacios.

Por su parte, los guías juveniles hablarán sobre la energía cinética del agua y su efecto a su paso por los canales elevados y caídas del líquido.

“Tanto que se habla de la energía renovable hoy en día y la teníamos desde el 1915”, puntualizó Vergne Vélez.

El bibliotecario indicó que fundó la cooperativa en el año 2009, sin experiencia previa en la materia, con una propuesta titulada “Descubriendo Nuevas Herramientas Sociales y Educativas Mediante el Modelo de Cooperativas Juveniles”, vendiendo dulces, meriendas saladas en bolsas, chocolates, refrescos y jugos en la misma biblioteca.

Agregó que, con el pasar de los años, los aproximadamente 40 socios juveniles de la cooperativa ahora solo venden botellas de agua a 50 centavos en el plantel, de los que devuelven cinco a quienes regresan las botellas para reciclaje. También mercadean su producto bandera, el Alcoholado Mejorado, y abono orgánico a base de composta en sus visitas a otras cooperativas y actividades especiales donde son invitados.

Explicó que los socios provienen en su inmensa mayoría de residenciales públicos del casco urbano de Juana Díaz y de familias de escasos recursos.

“Mami repitió el mismo grado de pobreza de su mamá”, dijo en referencia a las progenitoras de sus alumnos. “¿Para qué estamos educando? ¿Para que repitan el ciclo? Les estamos dando unas experiencias que en casa no les van a dar”.

Vergne Vélez explicó que cada uno de los niños adquiere una acción de la cooperativa por $1 y reciben paga por su participación como guías en el recorrido y por la venta de alcoholado, abono orgánico y visitas al huerto, donde elaboran la composta y siembran las plantas aromáticas para el alcoholado.

En total, los socios juveniles se reparten entre todos cerca de $400 por año académico.

Sin embargo, el futuro de la cooperativa luce incierto ante los cierres masivos de planteles escolares.

En el caso de la Escuela Elemental Manuel Fernández Juncos, fundada hace 114 años y donde se ofrecen clases desde Kinder hasta tercer grado, la amenaza incipiente ubica al cruzar la calle, donde ubica el plantel Rutherford B. Hayes, donde se imparten clases de Kindergarden a quinto grado. Hasta la fecha, el Departamento de Educación ha cerrado tres planteles en Juana Díaz.

“Obviamente, la otra es más bonita”, reconoció el profesor al admitir que la matrícula de la Fernández Juncos se ha reducido de 370 estudiantes el año pasado a 300 en el presente año académico, mientras que la de la Hayes, construída en el año 2011, aumentó de 340 a 435 alumnos, a pesar de haber perdido el sexto grado.

Aun así, Vergne Vélez ya planifica llevar cuatro o cinco de los socios juveniles a la isla de Saint Thomas para visitar un plantel donde cuentan con una cooperativa de ahorro y crédito (Credit Union), con miras a establecer una en su escuela.

Los interesados en participar de esta excursión deben reservar de antemano y la misma tiene un límite de 15 personas. Pueden comunicarse con Vergne Vélez al 787-709-0541 o escribirle a emiliovergne@operamail.com.

El grupo saldrá a las 8:00 de la mañana y regresará al mediodía.

Los asistentes pueden esperar que el recorrido sea de nivel moderado/difícil y deben llevar merienda, suficiente agua, bloqueador solar, repelente de mosquitos, sombrilla y zapatos o botas cómodas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.