Estudiantes de la Universidad del Turabo investigan los efectos del huracán Irma y María sobre el bosque de Pterocarpus

Foto: Suministrada

Gurabo – Tras el paso del huracán Irma y María sobre la Isla de Puerto Rico muchas han sido las cosas afectadas, un grupo de estudiantes del programa de maestría y doctorado en Ciencias Ambientales de la Universidad del Turabo se dedicaron a la tarea de investigar los efectos de ambos huracanes después de su paso sobre el bosque de Pterocarpus localizado en Palmas del Mar Humacao, PR.

Los humedales son ecosistemas que sirven como zonas de amortiguamiento, barreras contra inundaciones y hábitat de vida silvestre. El bosque de Pterocarpus en Palmas del Mar es un humedal que fue devastado por los huracanes Irma y María.

“Agradecemos al Programa de Ciencias Ambientales de la Escuela de Ciencias Naturales y Tecnología de la Universidad del Turabo y La Asociación de Residentes de Palmas del Mar por permitirnos la oportunidad de investigar desde un punto de vista científico varios de los aspectos que afectaron el bosque de Pterocarpus en Humacao, el segundo de mayor tamaño en Puerto Rico” dice Jaime Balzac estudiante de maestría en ciencias ambientales.

“El huracán María devasto el bosque, pero queríamos tomar medidas que nos dejaran saber la magnitud de este impacto y poder comparar como el bosque se recupera con el tiempo.”

Los objetivos de este estudio fueron hacer un censo de plantas, reportar la diversidad, medir la cobertura del dosel y evaluar la calidad de agua en tres diferentes zonas del bosque de Pterocarpus después del huracán María.

Las zonas estudiadas correspondían a la entrada, salida y centro del bosque.

La diversidad y uniformidad de plantas se determinó utilizando los índices Shannon-Wiener, Simpson ’s, y Pielou. La calidad del agua se evaluó midiendo salinidad, pH, conductividad eléctrica, sólidos disueltos totales, oxígeno disuelto y densidad bacteriana.

Se encontraron 198 plantas: 67.2% fueron Pterocarpus, 16.2% fueron helechos y 9.6% fueron palmas.

Los índices de biodiversidad fueron 1.07, 0.52 y 0.20, indicando baja diversidad y la presencia de especies dominantes. No hubo diferencias significativas entre el número promedio de plantas en diferentes zonas.

La cobertura del dosel varió de 12.5% ​​en la zona central a 27% en la zona de entrada comparada con la reportada antes del huracán de 60-70% en un bosque típico de Pterocarpus.

El bajo porcentaje de cobertura del dosel denota el impacto de los huracanes Irma y María en el bosque.

El agua en la zona de salida tenía sólidos disueltos totales, conductividad eléctrica y bacterias viables significativamente mayores que otras zonas, sugiriendo que fue la más afectada por la acumulación de materia orgánica, escorrentías e impacto antropogénico.

Los estudiantes que participaron en este estudio fueron Celimaris Algarín-Ríos, Jaime Balzac, Namir Huertas, Eric Maldonado, Natalia Piñeiro-López, Adelaida Principe, Sheyla Rivera-Serbiá, Hector Robles, Ruth Noelia Rodríguez-Ocasio, Sayonara Ruiz-Santos, Kiara Velázquez-Pérez y la mentora del grupo Ivelisse Irizarry PhD de la Escuela de Ciencias Naturales y Tecnología de la Universidad del Turabo Gurabo, PR.