Estratega en chat del gobernador guisó a manos llenas en Alcaldía de Ponce

Entre julio de 2010 y junio de 2016, la alcaldesa María Meléndez Altieri concedió contratos a Carlos Bermúdez Urbina por la suma de $440,324. Ninguno de estos ofreció beneficios a la ciudadanía.

Fotos archivo

Mucho antes de convertirse en uno de los protagonistas del chat que mantiene en jaque al gobernador Ricardo Rosselló Nevares, el presunto manejador de crisis Carlos Bermúdez Urbina se llevó casi medio millón de dólares en contratos autorizados por la alcaldesa de Ponce, María Meléndez Altieri.

Aunque la ejecutiva municipal ha intentado desvincularse de este asesor, insistiendo que el estratega de prensa ya no tiene contratos con el ayuntamiento, Meléndez Altieri omite deliberadamente aspectos fundamentales.

Entre ellos, su larga relación con el contratista, la cual se remonta al inicio de su incursión como alcaldesa en el 2009, así como órdenes suyas para que se pagaran a Bermúdez Urbina cientos de miles de dólares en fondos públicos, empleados para coordinar entrevistas “favorables” con medios de la zona metropolitana, manipular la opinión pública y delinear su estrategia política, entre otras labores.

Como detalla el Registro Electrónico de la Oficina del Contralor y ha denunciado repetidas veces La Perla del Sur, entre julio de 2010 y junio de 2016 Meléndez Altieri concedió nueve contratos y enmiendas a Bermúdez Urbina -a través de su empresa Ojo Creativo- por la suma de $440,324.

Ninguno de estos contratos para “asesoría administrativa”, empero, ofreció beneficio alguno a la ciudadanía.

Pero además de pertenecer al selecto grupo de contratistas favorecidos por esta administración municipal, fuentes confirmaron a La Perla del Sur que durante años Bermúdez Urbina fue uno de los más cercanos colaboradores de la alcaldesa y figura puntual en sus objetivos para la reelección.

Su poder e influencia fue tal que sus opiniones y recomendaciones prevalecían sobre las de ejecutivos de su gabinete, lo que generó incomodidad y sospechas entre muchos de ellos, aseguraron por separado las fuentes.

El pasado 13 de julio, Bermúdez Urbina anunció que renunciaba a sus funciones como asesor de Rosselló Nevares y la comisionada residente Jennifer González, luego de que 900 páginas de una charla electrónica entre él, el gobernador y una decena de cercanos colaboradores dejaran al descubierto comentarios sexistas, machistas y denigrantes del contratista.

La escandalosa conversación fue divulgada ese mismo día por los periodistas Luis Valentín y Carla Minet del Centro de Periodismo Investigativo.

De las conversaciones privadas aflora además un esquema de venta de influencias y contrataciones gestionadas desde La Fortaleza, que incluso benefició a Bermúdez Urbina, entre otros.

Manipulación mediática

“Es risible que la alcaldesa trate de alejarse de quien por años fue su principal defensor y el arquitecto de aquella falsa imagen presentada ante el país, mientras quebraba al Municipio de Ponce”, comentó sobre el tema Mayra Rivera Nazario, presidenta de la Unión de Empleados Municipales, afiliada a la United Steel Workers.

Según expuso la líder sindical, durante años Bermúdez Urbina fue responsable de que numerosos escándalos financieros en la alcaldía ponceña no trascendieran a la prensa nacional, ya que para evitarlo el estratega recurría a sus contactos e influencias en medios de difusión nacional.

“A cada paso que dábamos para que los medios en San Juan atendieran la situación de Ponce, nos encontrábamos con la pared de Carlos Bermúdez y sus influencias, tanto en periódicos como en radio y televisión”, denunció Rivera Nazario.

“Cuando se entrevistaba a la alcaldesa en la prensa nacional, se hacía con guantes de seda y velando por llevar la línea del municipio, ignorando las denuncias locales. Ahora todos (en la zona metropolitana) pueden ver la realidad de Ponce, pero por mucho tiempo se escondió y Carlos Bermúdez fue la causa principal”, continuó.

“No es casualidad que desde el momento en que él (Bermúdez Urbina) sale de Ponce (verano de 2016), a la alcaldesa se le ha hecho bien difícil mantener ese engaño a nivel nacional. No ha tenido esa misma ayuda e influencia de Carlos Bermúdez”, añadió.

Más en nómina

Rivera Nazario también destacó cómo otro participante del chat, el exsecretario de Asuntos Públicos, Ramón Rosario Cortés, y el arrestado contratista Alberto Velázquez Piñol han figurado en el círculo asesor de la administración de Meléndez Altieri.

Velázquez Piñol se entregó el pasado 10 de julio a las autoridades federales en Connecticut, luego de que un Gran Jurado lo acusara de múltiples cargos de fraude, junto a la exsecretaria de Educación Julia Keleher y la exdirectora de ASES, Ángela Ávila.

En diciembre de 2013, Meléndez Altieri concendió a Velázquez Piñol y su empresa Azur L.L.C. un contrato por $115 mil para siete meses de “consultoría administrativa”.

Entretanto, Rosario Cortés fue uno de los abogados del bufete Cancio, Nadal, Rivera y Díaz que defendió al ayuntamiento en el 2014, cuando fue demandado por empleados municipales debido al recorte de jornada laboral.

Cancio, Nadal, Rivera y Díaz ha facturado sobre $2 millones al ayuntamiento ponceño por servicios legales desde que Meléndez Altieri asumió el poder en enero de 2009.