Premian proyecto enfocado en la reinvención de CORCO

El joven arquitecto ponceño Jesús Joel Alfonso Pagán sobresalió en un certamen de diseño en el que participaron 115 competidores, procedentes de todas las escuelas de arquitectura de los Estados Unidos y sus territorios. (Foto archivo / Florentino Velázquez)

Apenas acaba de estrenar su diploma como arquitecto, y ya el ponceño Jesús Joel Alfonso Pagán ha provocado un hito en la historia de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (EA-PUCPR).

Según trascendió la pasada semana, su proyecto de fin de curso ganó el tercer premio de la Steel Student Design Competition, un certamen de diseño que contó con la participación de 115 competidores procedentes de todas las escuelas de arquitectura de los Estados Unidos y sus territorios.

La competencia anual organizada por Association of Collegiate Schools of Architecture (ACSA) y American Institute of Steel Construction (AISC) cerró en mayo y no fue hasta el pasado mes de agosto cuando se anunciaron los ganadores.

A juicio del decano de la EA-PUCPR, Luis Badillo Lozano, es la primera vez que un talento de la escuela de arquitectura en Puerto Rico es galardonado en el reto.

Reinvención

La propuesta que convenció al jurado del evento y que posiciona el proyecto de Alfonso Pagán como unas de las mejores propuestas con acero como materia prima, se centró en la reconversión de un predio del complejo petroquímico CORCO hasta concebirlo como un parque de exploración científica y remediación ambiental.

El paisaje de la otrora CORCO, ubicada entre los municipios de Peñuelas y Guayanilla, es dominado al presente por estructuras de metal oxidado con largo historial de contaminación de suelos y aire.

Además de oficinas y laboratorios de investigación, el “BrownField Remediation Research Park” ideado por Alfonso Pagán incluye espacios para el estudio y aplicación de la biorremediación, una técnica que mediante plantas y microorganismos permite devolver a su condición natural suelos contaminados.

“Mi proyecto narra la cultura del acero, nos cuenta su historia más allá de la contaminación y se convierte en un motor socioeconómico para la región sur”, explicó el joven arquitecto.

No obstante, su proyecto dice mucho más, a juicio del decano Badillo Lozano. “Es recate, reúso, sustentabilidad y eficiencia”.

“Estamos ubicados frente al Parque de Bombas de Ponce haciendo cosas maravillosas. Estudiantes como Jesús Alfonso y sus profesores son los responsables de que obtengamos metas y superemos todos los objetivos propuestos”, continuó el académico y connotado arquitecto.

Sobre el tema, Alfonso Pagán también hizo énfasis en la calidad y visión de la enseñanza impartida en la institución. “Competí con el apoyo de mis profesores, porque ellos han sido lo más importante en mi formación como arquitecto”.

“Me prepararon para alcanzar mis metas, en particular el arquitecto Luis Ayala Rubio, y este premio me ayudará mucho al momento de solicitar admisión en una escuela graduada”, manifestó el joven que se vislumbra como profesor universitario en un futuro cercano.

Entre sus mentores también figuran los profesores Alberto Dueño Jordán, Jesús García Beauchamp, Carlos Quiñones Maymí y Luis Alonso Conty.

La EA-PUCPR abrió sus puertas en septiembre de 2009, ha graduado tres clases y posee una matrícula aproximada de 300 estudiantes.

Su facultad se compone de 40 profesores y se inserta en un nuevo proyecto de investigación, viajes académicos internacionales, intercambios estudiantiles y uso de las más modernas tecnologías.

A mediados de este año, además, alcanzó la acreditación del National Architectural Accrediting Board (NAAB) con altos honores.