Epidemióloga hace llamado a clientes: confirma brote de Covid en el Hard Rock Café

Karla López de Victoria Cancel recomendó que toda persona que haya visitado el popular restaurante durante los pasados días tramite una prueba de Covid-19.

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Al menos 10 empleados del restaurante Hard Rock Café en Ponce arrojaron positivo a pruebas moleculares de Covid-19, luego de que 130 trabajadores del local comercial fueran sometidos a evaluación médica debido a temores de un brote mayor.

En entrevista con La Perla del Sur, la epidemióloga del Gobierno Municipal de Ponce, Karla López de Victoria Cancel, dijo que durante el martes de esta semana se emitiría una orden formal de cierre temporero del espacio, en lo que se investiga a fondo la situación. También vislumbró la visita de funcionarios del Departamento de Salud.

“Con un empleado nada más que haya tenido exposición constante y directa con el público que ahí se presentó, eso es razón suficiente para nosotros ordenar el cierre de operaciones”, afirmó.

El Hard Rock Café cesó funciones de forma preventiva el pasado domingo, 4 de marzo, por recomendación de la epidemióloga. Esto luego de que ocho de diez empleados arrojaran positivo en pruebas de antígeno el día anterior. Uno de ellos, incluso, fue referido a un hospital al presentar síntomas moderados, confirmó la epidemióloga.

Aun así, desde la semana pasada empleados y familiares de estos ya denunciaban en redes sociales la posibilidad un brote en el restaurante.

Según supo este semanario, 210 personas -incluyendo 130 empleados- fueron referidas el pasado lunes al Ponce Health Sciences University para pruebas moleculares. Al cierre de esta edición, aún se aguardaba por el saldo de todos los resultados.

Sin embargo, López de Victoria Cancel enfatizó que los 10 casos confirmados ese día mediante prueba molecular eran suficientes para declarar un brote en el lugar, aun cuando más casos positivos pudieran confirmarse en las próximas horas.

Por tal razón, recomendó además que toda persona que haya visitado el popular restaurante durante la pasada semana tramite una prueba de COVID-19, ante la posibilidad de que fuera expuesta al virus.

“Esto se extiende a las familias de cada uno de esos empleados y a cada una de las personas que fueron a actividades en el Hard Rock Café (la semana pasada)”, subrayó la especialista.

Tenso fin de semana

López de Victoria Cancel confirmó que el pasado sábado recibió una confidencia sobre la situación en el local comercial que recientemente comenzó a operar en el Hotel Aloft de Ponce, por lo que de inmediato decidió comunicarse con la gerencia del restaurante.

“Una vez recopilamos toda esa información, nos comunicamos (con el Hard Rock Café) y la administración nos confirmó que tenían la preocupación de un posible brote y que habían empezado a hacer una mitigación inicial con pruebas de antígeno en MedCentro”, comentó la epidemióloga.

El confirmado brote ocurre a solo días de que los empleados del Hard Rock recibieran la primera dosis de la vacuna Moderna, lo que ocurrió entre el martes y jueves de la semana pasada.

Sin embargo, López de Victoria Cancel estimó que algunos de los contagios pudieron generarse antes de ese proceso, por lo que la ventana de exposición pudo extenderse al inicio de la semana pasada.

“Esto pone en riesgo a la población de Ponce y de los pueblos limítrofes, porque muchas personas han participado de las actividades que se han estado realizando ahí”, añadió.

La tormenta perfecta

Este cuadro, empero, no necesariamente se limita al Hard Rock Café, ya que podría estar repitiéndose en otros lugares de alta concentración de público, tanto en Ponce como en el resto de la isla, debido a una “tormenta perfecta” de factores de riesgo, puntualizó la epidemióloga.

“Este pasado fin de semana vimos mucho movimiento de la población, mucha aglomeración y poco cumplimiento con las medidas de prevención”, continuó la salubrista sobre el comportamiento general de miles de ciudadanos en días recientes.

“Estimamos que de aquí a dos semanas vamos a realmente ver los estragos que pudieron causar estas prácticas de baja prevención de nuestra ciudadanía”, abundó.

Desde su apertura el pasado mes de diciembre, el Hard Rock Café en Ponce ha acogido a numeroso público y ofrecido múltiples actividades con música en vivo, situación que se repitió el pasado sábado.

“Ese ambiente es la receta perfecta para un brote de gran escala en nuestra ciudad”, agregó López de Victoria Cancel.

“Estamos en conversaciones para fortalecer esas medidas de prevención que lleva el Hard Rock y garantizar que, si abren nuevamente, sea con las herramientas necesarias para evitar que este tipo de situación vuelva a ocurrir”, recalcó.

Vacunados infectando

Por otra parte, la epidemióloga advirtió que el comportamiento de las personas ya vacunadas podría estar aportando al alza en casos y hospitalizaciones que se ha observado en la isla en semanas recientes.

López de Victoria Cancel reiteró que las personas vacunadas aún pueden contagiarse con el virus e infectar a otras, aunque la vacuna les provea protección de síntomas severos.

Como recordó, en esta etapa de la pandemia la mayoría de los vacunados conviven con familiares que aún no han sido inmunizados, por lo que el incumplimiento con medidas de prevención de contagio puede tener consecuencias severas para el resto de su núcleo familiar.

“Nos preocupa grandemente la percepción de riesgo que tiene la ciudadanía. Hay personas que piensan que la vacuna viene a ser un bloqueo para la transmisión del virus, cuando no es así”, afirmó. “Esto está creando un ambiente idóneo para que se dé lo que conocemos con la transmisión familiar”.

“La gran mayoría de las personas en Puerto Rico sigue sin inocular. Todavía hay entre un 70 y 80 por ciento de la población susceptible y puede tener complicaciones por el virus. Necesitamos que las personas sean prudentes”, recalcó.

“Incluso, estamos viendo que las personas vacunadas están bajando tanto la guardia que se están infectando entre dosis. Nos están llegando personas infectadas (a centros de inmunización) que ya tienen la primera dosis, pero en las semanas antes de recibir su segunda dosis se expusieron y se contagiaron”, continuó.

“El uso de la mascarilla, el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos tiene que continuar y estar vacunados para nada libera a las personas de esa responsabilidad”, sentenció.