EPA adjudica hasta $9.24 millones en subvenciones para monitorear calidad del agua en playas

Se prevé que Puerto Rico reciba $315,000

Playa Santa, Foto: Daileen Joan Rodríguez

Nueva York – Ahora con el inicio de la temporada de verano en las playas, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) ha comenzado a adjudicar hasta $9.24 millones en 39 estados, territorios y tribus para desarrollar e implementar el monitoreo y los programas de notificación en las playas.

Al cumplir con los requisitos de elegibilidad, Puerto Rico recibirá $315,000.

“Asegurar que los estadounidenses tengan agua limpia tanto para beber como para recrearse es una prioridad nacional para la Administración Trump, y la EPA está colaborando en su ámbito para confirmar que nuestras aguas costeras y de los Grandes Lagos estén limpias y saludables para los veraniegos en esta temporada”, señaló Andrew Wheeler, administrador de la EPA en comunicación escrita.

“Estas subvenciones aumentarán la información pública acerca de la calidad del agua en nuestras playas y ayudarán a nuestro estado y a los colaboradores locales a efectuar pruebas y abordar fuentes potenciales de contaminación”, añadió.

“Los puertorriqueños y los turistas confían en sistemas de alerta sobre la calidad del agua para estar al día en cuanto a las condiciones de nuestras playas”, indicó Pete López, administrador regional.

“Esta subvención complementa la labor de la EPA para ayudar a Puerto Rico a recuperarse de los efectos de los huracanes Irma y María, respalda el sistema de monitoreo de la calidad del agua del Departamento de Recursos Naturales y del Ambiente de Puerto Rico, y realza los beneficios ambientales, económicos y culturales”, añadió.

Conforme a la Ley sobre evaluación ambiental y salud costera (BEACH), la EPA adjudica subvenciones a los solicitantes elegibles estatales, territoriales y tribales para ayudarles a ellos y a sus colaboradores de gobiernos locales a monitorear la calidad del agua en las playas costeras y de los Grandes Lagos.

Cuando son muy altos los niveles de bacterias para poder nadar sin riesgos, estas agencias notifican al público colocando advertencias en las playas o cerrándolas.

Desde 2002, los gobiernos estatales y locales, territorios y tribus han usado casi 167 millones de dólares en subvenciones de la EPA según la Ley BEACH para monitorear playas en cuanto a bacterias de indicadores fecales, para mantener y operar sistemas de notificación pública, identificar fuentes locales de contaminación y reportar resultados de monitoreo y actividades de notificación a la EPA.