Entre ficción y campos de concentración

Mediante esta obra, Verónica Sukaczer aspira a que la desgarradora historia del holocausto no sea olvidada, “que transmita emociones, que haga pensar” y que los jóvenes de hoy sepan que no es un hecho que pertenece a la historia antigua, sino algo que es parte de la historia moderna.

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Compañero vacío que ya no tienes nombre,

hombre desierto que ya no tienes llanto.

Tan pobre que ni dolor te queda,

tan cansado que ya no tienes espanto.

Primo Levy

En hebreo denominan Shoá al desgarrador periodo del holocausto. Y muchos aún hoy, como la autora del libro Los nombres prestados, la argentina Verónica Sukaczer, lo reviven aun cuando no vivieron esa experiencia.

“Creo que llevo inscripta en mis genes la historia del pueblo hebreo”, afirma esta escritora de libros infantiles y juveniles, nacida en Buenos Aires en 1968.

Sukaczer aspira mediante esta ficción a que esta desgarradora historia no sea olvidada, “que transmita emociones, que haga pensar” y que los jóvenes de hoy sepan que no es un hecho que pertenece a la historia antigua, sino algo que es parte de la historia moderna.

Los nombres prestadoses la historia de una mujer de nombre Nina que descubre el pasado de su abuelo y le pide que lo narre justo antes de morir. La inspiración para ello surge luego de la lectura de la Trilogía de Auschwitz por Primo Levi, considerada como la obra que mejor describe los campos de concentración de la Shoá.

Son las historias alternadas de personajes -Nina, Sara, Pedro, Elena y Marek- que van contando cómo “tratan de sobrevivir el dolor y horror” que imborrablemente les acompaña.

Al final del libro, se incluye un breve ensayo donde la autora narra en quiénes se inspiró para concebir a los personajes y  menciona varios libros que trabajan el tema del holocausto a modo de breve bibliografía.

“Una nieta que quiere saber para poder contar a viva voz. Un abuelo judío con una historia que no ha podido narrar jamás. Un silencio desgarrador que debe hacerse palabra para no repetirse”, se afirma en la contraportada de este libro, que bien podría ser lectura escolar para que en este lado del planeta tampoco olvidemos lo acaecido en el llamado Viejo Mundo.

(Colaboración editorial de la librería El Candil en Ponce. Para datos adicionales, llame al 787-242-6693)