Enaltece sus raíces el Centro Cultural de Ponce

El taller de danza puertorriqueña es el más reciente proyecto educativo del centro para fomentar la cultura y unificar a personas de distintas generaciones.

Fotos: Florentino Velázquez

Fue un espectáculo digno para una película de época.

Ante la mirada atónita de muchos y la espontánea sonrisa de otros, un nutrido grupo de parejas irrumpió el pasado sábado en la histórica calle Cristina de Ponce, luciendo ajuares típicos del siglo 17.

Con el garbo de la época dorada de la danza puertorriqueña, cada una caminó elegante hacia la sede del Centro Cultural de Ponce y en su interior transformó la atmósfera festiva de la noche en una velada digna para la historia.

Así comenzó la celebración del aniversario número 56 del Centro Cultural Carmen Solá de Pereira, una institución que desde su fundación en el año 1963 no ha escatimado en esfuerzos por fomentar la cultura mediante talleres de arte y artesanías, entre muchas otras disciplinas.

La ocasión, además, sirvió de plataforma ideal para que los participantes del nuevo taller de danza puertorriqueña hicieran gala de lo aprendido hasta el presente.

Amplía su oferta

Las damas, con sus coloridos trajes largos, peinados impecables y abanicos en mano, desfilaron acompañadas por galantes caballeros ataviados con trajes negros, guantes blancos y lustroso calzado.

Como explicó la coordinadora Ana Iris Torres Torres, se trata del más reciente proyecto educativo del centro para fomentar la cultura y unificar a personas de distintas generaciones en la enseñanza del baile tradicional.

“En esta noche hace su debut el grupo de danza de las personas que toman las clases que ofrece la profesora Ingrid Zayas de forma gratuita cada miércoles. Este grupo no tiene distinción de edades ni de personas y es para todo el que quiera venir a a aprender y disfrutar de nuestra cultura”, comentó.

Sangre nueva

Y en medio de aquella cofradía, resaltaba un trio de hermanos que se ha vuelto parte de la nueva cepa de promotores del Centro Cultural: Vivian, Luis y Cristian Torres Zayas, ella alumna de la centenaria Ponce High y ellos estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Ponce.

Juntos, aseguraron, están tratando de activar a sus pares para aumentar la participación de jóvenes en este punto de encuentro cultural. “Este proyecto comenzó en julio y en nuestros respectivos centros docentes estamos promoviendo lo que hacemos aquí por preservar la cultura, para motivar a otros jóvenes a que vengan a participar”, comentó Cristian.

Por su parte Vivian, la menor de los hermanos, aseguró que “para nosotros es bien importante lo que se hace aquí por mantener viva la danza, porque necesitamos que más jóvenes aprendan de nuestra historia”.

Al presente, explicó Ana Iris, cerca de 80 personas visitan diariamente el centro, ya sea para participar de los talleres, exponer su arte o simplemente visitar la sede que, tanto en su sala principal como en sus salones, mantiene expuestas colecciones de artistas del patio, sobre todo principiantes.

Una de las que se abre paso es Karen Pacheco Rivera, una joven ponceña que visita regularmente el centro, lugar que se ha convertido en espacio para la exposición de sus pinturas.

“Me parece maravilloso que este centro lleve tantos años de fundación, porque siguen cultivando el amor por la cultura”, planteó.

Entretanto, Julianne Martínez Rivera, otra joven que se abre paso en el arte plástico, puntualizó que es precisamente este centro cultural quien “te da la oportunidad de desarrollarte y exponerte como artista”.

Muy cerca de ellas, sentadas entre el público, se encontraban Jennie Pérez Vázquez, Ivette Mercado Román y Diana Nazario Vega, residentes de Sabana Grande, quienes nunca habían visitado el centro, pero a instancias de una amiga que bailaría en el grupo decidieron darse cita en esta fiesta cultural.

“Nos encantó. Deberían otros municipios tener un lugar así, que se mantenga fomentando la cultura. Deberían llevar estos programas también hasta las escuelas”, plantearon mientras disfrutaban de la presentación musical del Conjunto Típico Moroveño.

“La gente que trabaja aquí, la gente que esta comprometida, que ama la cultura, son el secreto del éxito del Centro Cultural, lo que nos lleva con orgullo a celebrar estos 56 años de existencia”, expresó por su parte el profesor de Biología, Luis Zayas Torres, también partícipe del grupo de Danza.

El centro cultural continuó su celebración con la presentación del Grupo Típico Moroveño, las creaciones de varios artesanos y con la presencia de cientos de personas, en un ambiente de camaradería donde la defensa de la cultura y la patria fueron eje y motor de la noche.