Carlos Pesquera se aferra a sus contratos en la Casa Alcaldía de Ponce

Pesquera Morales ha recibido 16 contratos y enmiendas desde diciembre de 2017, que le permiten facturar hasta $1,697,125 por servicios de consultoría y manejo de proyectos vinculados a las asignaciones federales de reconstrucción. El y su familia también donó $10,650 a la campaña política de la alcaldesa María Meléndez Altieri.

Foto archivo

Ocurrió el pasado lunes.

A preguntas del abogado Javier Echevarría Vargas y en plena vista de transición, el ingeniero y contratista Carlos Pesquera Morales perdió el temple y sus impulsos, auto proclamándose “indispensable” para la reconstrucción de Ponce.

Visiblemente frustrado por preguntas sobre los cerca de $1.7 millones en contratos concedidos por su correligionaria, la alcaldesa María Meléndez Altieri, y ante la posibilidad de que estos no sean renovados a partir del próximo mes de enero, Pesquera Morales auguró además el fracaso del proceso de reconstrucción, si sus servicios son prescindidos por la administración entrante.

“Si la firma mía no está aquí, colapsa el programa de reconstrucción de Ponce. Punto. Se lo garantizo”, declaró indignado y a viva voz.

“¿Lo querías escuchar claramente? Ponceño que me escucha, si yo no estoy aquí se cae el programa, y soy yo, porque sé lo que estoy haciendo”, continuó.

“Se lo pude decir diplomáticamente y se los dije diplomáticamente. Si yo no estoy y mi equipo de trabajo no está, colapsa el programa. Es la realidad. ¿Los consultores? Caput, se fueron”, puntualizó.

La fulminante descarga del expresidente del Partido Nuevo Progresista y contratista gubernamental cerró su deposición de casi tres horas ante los miembros del Comité de Transición Entrante, quienes cuestionaron desde el estado de la reconstrucción en Ponce tras el huracán María (2017) hasta las gestiones realizadas a partir de los temblores que afectaron la zona sur entre enero y marzo de este año.

Pesquera Morales, a través de su firma de consultoría Capital Improvements Program Management, ha conseguido del Gobierno Municipal de Ponce 16 contratos y enmiendas desde diciembre de 2017, que le permiten facturar hasta $1,697,125 por servicios de consultoría y manejo de proyectos vinculados a las asignaciones federales de reconstrucción.

Entretanto, desde el verano de 2019 Pesquera Morales y su familia han inyectado $10,650 en aportaciones a la campaña de reelección de Meléndez Altieri.

Reacción inusitada

A juicio del abogado y copresidente del Comité de Transición, Rolando Emmanuelli Jiménez, Pesquera Morales “perdió la compostura” al cierre de la vista y enfocó su participación en resaltar su importancia para el proceso de reconstrucción, con la expectativa de que la nueva administración renueve sus contratos a partir de enero.

“Me encantaría tener una reunión con el alcalde (electo) y las personas que lo representan, porque hay decisiones de política pública que hay que tomar en cuanto a los proyectos”, expresó Pesquera Morales durante su ponencia.

“Si le trabajé bien a la alcaldesa incumbente, le voy a trabajar aún mejor al alcalde entrante, para demostrar mi competencia y mi capacidad para los proyectos de infraestructura. Yo no tengo problema con trabajar con ningún alcalde”, añadió el ingeniero.

“Tres o cuatro años más”

Sin embargo, a preguntas de Emmanuelli Jiménez, Pesquera Morales reconoció que ninguno de los “proyectos prioritarios” anunciados por la alcaldesa ha comenzado. De igual modo, admitió que solo el 20 por ciento de la fase de diseño ha sido completada, a más de tres años del huracán María.

Asimismo, confirmó que su firma no realizará trabajos de inspección en ninguno de los proyectos de mayor inversión, sino que se limitará a inspeccionar una cantera de proyectos menores de reparación -algunos encaminados y otros por empezar- que deben ser completados para mayo de 2021.

Aun así, insistió que los contratos con su empresa deben continuar hasta que culmine la reconstrucción, lo que estimó podría tomar “entre tres a cuatro años” más.

“Cuando tú contratas un servicio de este tipo, no hay tiempo de caducación”, argumentó Pesquera Morales. “El alcance de nuestro trabajo, en el contrato de hoy, tiene vigencia según tenga vigencia el programa de reconstrucción”.

“No hay razón alguna para que yo no continúe con los servicios, porque yo participé de un proceso y entiendo que tengo un derecho para completar mi trabajo”, continuó. “Cualquier evaluación de nuestro trabajo va a demostrar que no hay razón alguna”.

Sin embargo, Pesquera Morales fue más lejos al lanzar una advertencia a la administración entrante, si esta decidiera no prolongar el acuerdo actual, que vence el 31 de diciembre próximo.

“Considero que tengo unos derechos como contratista para un proyecto federal. Tengo unos derechos y los voy a ejercer cabalmente”, sentenció.

“Para ustedes contratar a alguien para sustituirme, tienen que hacerlo con un proceso público. Yo voy a competir, tengo la experiencia de Ponce y voy a ser más costo efectivo. Si no me escogen, voy a llevar eso a donde tenga que llevarlo”, advirtió además.

Arrastran los pies con sus informes

Por otra parte, Emmanuelli Jiménez confirmó a La Perla del Sur que la administración saliente no ha cumplido a cabalidad con su responsabilidad de presentar informes detallados sobre el estado de situación de las dependencias municipales, lo que retrasa y obstaculiza las tareas de transición.

“No me toma por sorpresa, pero me decepciona que la calidad de la mayoría de los informes de transición ha sido cuestionable”, denunció. “Hay algunos buenos, pero en la mayoría de ellos no hubo cumplimiento. Se hicieron como si fueran informes de logros y eso no es un informe de transición. Otro de los detalles es que casi nadie firmó los informes”.

“A modo de ejemplo, el informe de la Oficina de Permisos tiene una sola página, con algunos anejos. No hubo empeño en hacer una divulgación completa”, continuó.

“Como mínimo, refleja dejadez o incompetencia. Por eso hemos tenido que hacer tantos requerimientos de información que están pendientes. Por eso hemos hecho tantas preguntas y por eso estamos considerando volver a citar a ciertas personas una vez nos entreguen la información”, añadió.

Peor de lo esperado

Por su parte, el alcalde electo Luis Irizarry Pabón adelantó a este semanario que asoman ajustes significativos en las operaciones y contrataciones del gobierno municipal, ante el estado caótico de las finanzas en la Casa Alcaldía.

Aunque el defalque de las arcas municipales fue denunciado y reseñado durante años por La Perla del Sur, el alcalde electo reconoció que los hallazgos de los primeros cuatro días de audiencias apuntan a un panorama incluso peor de lo esperado.

“Es altamente preocupante el déficit que acumula el municipio, las deudas a corto y largo plazo. Definitivamente, vamos a tener que enfrentarnos a una situación peor de la que esperaba”, dijo Irizarry Pabón.

“Los ajustes y el trabajo que vamos a tener que realizar en estos primeros seis meses va a ser altamente crítico”, continuó.

Dicho panorama, empero, contrasta diametralmente con los mensajes oficiales difundidos por la alcaldesa Meléndez Altieri a lo largo de su incumbencia: declaraciones que buscaban minimizar el colapso de las finanzas publicas y su responsabilidad en el proceso.

“Entendemos que la deuda es mayor de la que se pretendía informar en los años anteriores y que no teníamos un cuadro claro”, agregó el alcalde electo.

“Ahora que vamos a entrar al municipio, los informes que restan nos deben dar la información precisa de dónde estamos parados. Definitivamente, el municipio está muy mal”, abundó. “La palabra ‘quiebra’ no está muy lejos de la realidad”.

Citada la alcaldesa

Por último, Emmanuelli Jiménez confirmó que ya fue citada mediante carta la alcaldesa Meléndez Altieri, para que responda a preguntas sobre su administración.

Aunque al cierre de esta edición aún no se había confirmado fecha para su comparecencia, el abogado adelantó que la interpelación podría ocurrir en algún momento de la semana entrante, como tarde, antes del 18 de diciembre, fecha en que el ayuntamiento recesa por el periodo navideño.