Con repunte del Covid: “Campo minado” el reinicio de clases presenciales en la isla

“Los parámetros que deberíamos estar usando para proteger a nuestros niños y para que las escuelas no se conviertan en una pesadilla, se están ignorando”, sentenció la epidemióloga Cruz María Nazario Delgado.

Foto archivo

Cuando más de 260 mil estudiantes del sistema público de enseñanza regresen a las aulas este miércoles, muchos se toparán con planteles en mal estado, pero sobre todo, con protocolos insuficientes para protegerlos contra el Covid-19.

Así lo advirtieron el vicepresidente del sindicato de maestros UNETE, Emilio Nieves Torres, y la veterana epidemióloga Cruz María Nazario Delgado, quienes por separado coincidieron en que la reapertura de los planteles -durante una nueva ola de casos positivos- elevará vertiginosamente los contagios en la isla.

El reinicio de clases presenciales, pautado para el pasado lunes, fue pospuesto 48 horas con motivo del paso de la tormenta tropical Grace al sur de Puerto Rico, el pasado domingo.

Sin embargo, Nieves Torres argumentó que el cambio ilustra el grado de improvisación y pobre preparación en cientos de escuelas, a solo horas del reinicio de clases.

“Esto no tuvo nada que ver con la tormenta tropical Grace. Fue una admisión del gobernador de que las quejas que han surgido por la falta de preparación en las escuelas, tanto de la infraestructura como en la protección contra el Covid, son válidas”, afirmó.

“Aquí no se han reparado las columnas cortas, pero tampoco se han reparado techos, verjas y otras áreas. El propio secretario (interino del Departamento de Educación) reconoció que esto va a tardar semanas en algunas escuelas, así que hay un reconocimiento de incumplimiento con prepararlas”, continuó.

“Pero lo más preocupante es que vemos al gobierno tomar decisiones que no están amparadas en los criterios salubristas, sino que ajustan los estándares para justificar la reapertura de las escuelas”, denunció.

Distancia impropia

Nieves Torres, al igual que otros líderes de agrupaciones magisteriales, ha expresado reservas sobre el protocolo de prevención contra el Covid anunciado por el Departamento de Salud el mes pasado. En especial, la flexibilización del distanciamiento físico en los salones de clase.

“Los grupos son de 25 a 30 estudiantes y así se establece en una carta circular del Departamento de Educación. Esto lo hacen como si no existiera el Covid. En vez de seis pies de distanciamiento, va a ser de tres pies y en muchos salones, ni con los tres pies se va a poder cumplir”, argumentó.

“Algunas escuelas proveen mascarillas, pero otras le están diciendo a los padres que tienen que darle las mascarillas a sus hijos, así que parece que hay escuelas que tienen la totalidad de los equipos y otros no”, continuó.

“Hay otros elementos que tampoco se mencionan, como la transportación y los estudiantes de Educación Especial que están a tiempo completo en las escuelas. El que tengan una enfermera en cada escuela no va a ser suficiente para atender estas situaciones”, añadió.

Nieves Torres además, criticó lo que llamó la “falta de uniformidad y coherencia” en las estrategias para la reapertura de los planteles y cómo, a su juicio, esto ha contribuido a la confusión que impera entre padres y maestros, a solo horas del reinicio de clases presenciales.

“Durante estas primeras dos semanas, han dejado la cosa a discreción (de los directores de escuela). Eso significa que depende de la presión que ejerza esa comunidad escolar sobre el director. Es decirle a los padres que van a ser flexibles estas primeras semanas, para que bajen los niveles de reclamo, pero luego regresan al plan, tal y como lo habían concebido”, lamentó.

A ciegas

Por su parte, la epidemióloga Cruz María Nazario Delgado criticó al Departamento de Salud por ignorar la tasa de positividad municipal a la hora de avalar la reapertura de las escuelas.

“Los parámetros que deberíamos estar usando para proteger a nuestros niños y para que las escuelas no se conviertan en una pesadilla, se están ignorando”, sentenció.

“Ahora mismo, según el propio Departamento de Salud, todos los municipios, con la excepción de dos o tres, están en rojo o en un anaranjado subido, lo que significa nivel alto de contagio”, continuó.

“Ponce tiene una tasa de positividad de 7.8 por ciento. El nivel que se recomienda es menor de tres por ciento. Ponce tiene una incidencia de 44 casos por cada 100 mil habitantes, pero lo que se recomienda es menos de 10 por cada 100 mil habitantes”, abundó.

Asimismo, la también catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico acusó a la agencia de eliminar en su página web la disponibilidad de datos puntuales sobre la transmisión comunitaria.

“Desde abril, el Departamento de Salud eliminó una página que era dirigida a los directores de escuela, a los padres y los demás interesados, para que pudiéramos ver cuál era la tasa de positividad e incidencia en las comunidades. Eso nos permitía tener una idea clara de si vamos a abrir la escuela en un ambiente que no es saludable”, afirmó.

Por otro lado, la epidemióloga criticó que los departamentos de Educación y Salud no requirieran una prueba negativa de Covid a todos los estudiantes antes de regresar al salón, ni recopilen datos sobre posibles contagios en las familias de los estudiantes.

“Pueden llegar a la escuela niños que son transmisores del virus sin saberlo, porque no se ha hecho un estudio previo”, puntualizó.

“Van a iniciar las clases sin saber las condiciones salubristas de las familias, si sus padres están vacunados, si los abuelos que los cuidan están vacunados. Tener ese historial de antemano ayudaría mucho en cualquier proceso futuro de rastreo de casos, pero aparentemente eso no fue importante en este proceso”, abundó.

¿Brotes bajo la mesa?

De igual modo, tanto Nieves Torres como Nazario Delgado cuestionaron la confiabilidad de los departamentos de Educación y Salud para admitir la existencia de brotes de Covid en los planteles.

“Es evidente que lo que se va a hacer es un experimento. Ellos anticipan que van a haber brotes, pero quieren arrancar sin tener definida una estrategia de prevención”, comentó Nieves Torres.

“Con toda probabilidad, se van a dar brotes en las escuelas que van a tratar de ocultar. Vamos a ver que se cierran salones y se mandan a estudiantes a hacerse la prueba, sin divulgar la información”, continuó.

“Se debió posponer el inicio de clases, por lo menos, dos semanas para seguir evaluando este repunte de casos de Covid”, añadió.

“Hacemos responsable al gobernador y al secretario de Salud de todas las situaciones que se pueden haber evitado con implantar un protocolo debido. Esto había que posponerlo, porque no tenemos el control de todos los factores que inciden en esto”, sentenció.