Miran a Quisqueya ante la escasez de mano de obra para el café

En cinco años se ha perdido la mitad de la fuerza trabajadora agrícola, según cifras del Departamento del Trabajo.

En la foto Juan Meléndez (Foto suministrada)

Por los pasados seis años, la Hacienda Cafetalera Tres Ángeles en Adjuntas ha exportado con éxito su producto premium a Estados Unidos y Europa. Incluso, ya procesa granos para ocho marcas privadas y suple materia prima a otras cuatro torrefactoras.

No obstante, tras sobrevivir al azote del huracán María, el éxito de esta empresa y otras vinculadas a la industria enfrenta una amenaza mayor: la escasez de mano de obra.

Como reconoció Juan Luis Meléndez Mulero, presidente de la Hacienda Tres Ángeles, la dificultad para encontrar trabajadores dispuestos a trabajar la tierra se ha vuelto tan crítica que actualmente gestiona importar “entre cinco a diez” trabajadores de la República Dominicana para reforzar su fuerza laboral.

Actualmente, Tres Ángeles cuenta con 17 trabajadores que atienden 101 cuerdas de terreno dedicadas a la producción de café y frutos menores. Sin embargo, solo dos trabajan a jornada completa durante cinco días a la semana, mientras que el resto opta por laborar solo “dos o tres” días a la semana para cumplir tareas como siembra, recogido de café y mantenimiento.

Esto a pesar de que la Hacienda Tres Ángeles paga por encima de la tarifa regular en la industria, como estrategia para competir por los pocos recolectores de café disponibles.

La edad promedio de estos trabajadores, añadió, es “entre 45 y 50 años”.

“La realidad en el campo ahora mismo es que muchos agricultores están cerrando sus fincas porque no hay mano de obra”, sentenció el empresario. “Lo mismo que me está pasando a mí, le ocurre a todos los agricultores que conozco”.

“Mi mejor recogedor de café, en una semana se ha ganado $1,200 recogiendo granitos de café maduro y sin tener un grado de escuela”, continuó. Aun así, las dificultades para lograr manos diestras prevalecen.

Industria en crisis

Este escollo, reconoció además, es solo el más reciente golpe para una industria local que hace un año perdió el 80 por ciento de sus cosechas a consecuencia del embate del huracán María.

Según datos del Departamento de Agricultura, Puerto Rico solo produce el seis por ciento de la demanda local de café e importa el restante 94 por ciento, principalmente de México.

Las estadísticas contrastan con los que ocurría hace 20 años (1998), cuando la producción local era de 250 mil quintales de café: la necesaria para cumplir con el 83 por ciento de la demanda.

Por otro lado, para el pasado mes de agosto existían 11 empleados agrícolas en la isla, según datos oficiales del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), lo que constituye una merma de 50 por ciento en comparación con agosto de 2013.

A pesar de esto, la producción de café sigue siendo la principal fuente de ingreso para 23 municipios del país, incluyendo Adjuntas, Utuado y Lares.

¿Serán los cupones?

Meléndez Mulero observó además que la merma de personal se agravó justo el pasado mes de febrero, cuando aumentaron los beneficios para participantes del Programa de Asistencia Nutricional (PAN), un cambio que a su juicio ha desincentivado a muchos obreros del café para trabajar una jornada completa de cinco días semanales.

El pasado 20 de febrero, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció la asignación de $1,270 millones adicionales para el PAN y una modificación a los requisitos del programa, lo que podía resultar en la eventual entrada de sobre 300 mil nuevos participantes.

Al momento del anuncio, la cifra de participantes en Puerto Rico se acercaba a los 1.2 millones. A tres semanas de los cambios, sobre 20 mil personas más solicitaron los beneficios del PAN.

Según consta en datos del DTRH, desde el pasado mes de marzo dos mil personas menos trabajan en el sector agrícola.

“Cuando se hizo el aumento en el Programa de Asistencia Nutricional, inmediatamente se vio el cambió. El día que más empleados se presenta (a la finca) son 10 de los 17. Hay lunes que solo se presentan a trabajar tres empleados”, agregó Meléndez Mulero.

“Los 17 empleados que tenemos tienen trabajo para los cinco días. En la agricultura tenemos trabajo para seguir ampliando, y más en estos tiempos que el huracán hizo tantos desastres en las fincas”, añadió.

Esta merma, apuntó, contrasta con el aumento observado a semanas del huracán María, cuando personas de diferentes edades y estratas sociales llegaron hasta su hacienda para trabajar y suplementar sus ingresos.

“Las personas se mueven por necesidad. Si (el gobierno) le da a las personas todo lo que necesitan, no tienen motivo por qué trabajar. Es una situación que se tiene que atender, porque sin mano de obra vamos a ver más y más fincas dejando de operar”, recalcó Meléndez Mulero.