Empresarios locales: Truenan contra plan de concesión para el Aeropuerto Mercedita

“Esto va a limitar por años el desarrollo de nuestro aeropuerto”, sentenció el arquitecto, hotelero y presidente de Misla Hospitality Group, Abel Misla Villalba.

Foto archivo

Tras ignorar por años los reclamos de empresarios sureños para que se posicione al Aeropuerto Mercedita como eje económico de la región, la Autoridad de los Puertos (AP) se apresta a entregar el activo a manos privadas.

La abatida agencia, que recientemente estrenó su tercer director ejecutivo en menos de un mes, avanza hacia la concesión conjunta de los nueve aeropuertos regionales, incluido el Mercedita, a una misma empresa privada aún por seleccionar.

El proceso de licitación y consideración de propuestas que inició el pasado mes de marzo, se ha llevado a cabo sin consulta a la ciudadanía y excluyendo toda participación de representantes del interés regional.

Luego de una millonaria inversión para extender la pista y otras mejoras a su infraestructura, las promesas gubernamentales de expandir el horario y volumen de vuelos en Mercedita se han hecho sal y agua. Al momento, solo JetBlue ofrece un vuelo diario -en horas de la madrugada- a Nueva York y Orlando.

“La Autoridad de los Puertos le ha fallado por años al desarrollo económico de la región sur y por años ha discriminado contra el Mercedita”, sentenció el arquitecto, hotelero y presidente de Misla Hospitality Group, Abel Misla Villalba.

“Esta concesión solo responde a los intereses internos de la Autoridad de los Puertos y en nada beneficia o responde a las necesidades y aspiraciones de nuestra región”, continuó.

“El proyecto amarra a Mercedita con los otros aeropuertos regionales, que no tienen nada que ver con lo que está pasando en Ponce y las necesidades de Mercedita. Esto va a limitar por años el desarrollo de nuestro aeropuerto”, añadió.

Según Misla Villalba, la subutilización del aeropuerto, la falta de colaboración de la AP y el riesgo de entregar el terminal a una entidad que no de prioridad a su desarrollo atenta contra todo el esfuerzo que desde el sector privado se invierte para impulsar el turismo en la ciudad.

“Se están haciendo inversiones importantes, se está duplicando la capacidad hotelera para posicionar a Ponce como un destino emergente. Pero para que estas inversiones sean exitosas, es medular potenciar el crecimiento del aeropuerto”, reiteró Misla Villalba.

“Hay un desfase entre las inversiones, los esfuerzos y los riesgos que asume la empresa privada para echar a la ciudad para adelante, y la falta de interés de la Autoridad de los Puertos”, continuó. “Esta concesión carece de un plan de inversión, de un plan de mercadeo y de un diálogo con la región sur”.

“No se consultó con la alcaldesa, no se consultó con los representantes y senadores de la región, no se consultó con la Cámara de Comercio del Sur y mucho menos con ningún miembro de la coalición turística del sur”, abundó.

Apresurada repartición

El plan de concesión se suma a la agresiva repartición de activos a manos privadas desde la Autoridad de Puertos, en especial, bajo la dirección de su ahora exdirector Anthony Maceira Zayas.

Entre ellos resaltan la venta de los aeropuertos de Fajardo y Patillas y la encaminada concesión del puerto de cruceros en San Juan.

Maceira Zayas, el último participante del chat de Telegram activo en en el gobierno central, renunció al mando de la AP al inicio de noviembre, a petición de la gobernadora Wanda Vázquez Garced.

“Lo que está ocurriendo en la Autoridad de los Puertos es una irresponsabilidad total”, dijo por su parte el empresario y presidente de InterTrade Development Group, David Talavera Albarrán.

“No hay nada de beneficio para el sur al poner el aeropuerto en manos de alguien para quien Mercedita simplemente va a ser uno más. Esto lo que garantiza es que el aeropuerto siga igual o peor”, continuó.

Intentos previos, tanto por el Gobierno Municipal de Ponce, como de un colectivo de empresarios del sector turístico para obtener el control del Mercedita fueron frustrados reiteradamente por la AP, entidad que insistió en retener el control del activo, aun sin tener plan alguno para su desarrollo.

“Ellos (AP) le dieron la espalda a todas las iniciativas que se les presentó y, conociendo de primera mano el interés que hay en la región, decidieron llevar este proceso de concesión de forma unilateral, cortando todo lazo de comunicación”, planteó Misla Villalba.

“Esto no es otra cosa que entregar el aeropuerto -por dinero- a una compañía cuyo enfoque no va a estar en Ponce, sino disperso en nueve aeropuertos regionales. Nosotros necesitamos un grupo concentrado en Ponce y que trabaje en coordinación con el sector turístico local, porque desde San Juan nunca lo van a hacer”, agregó.