Empleados de confianza en Ponce reclaman $487 mil en pagos por liquidaciones

Aunque históricamente este trámite requiere meses en completarse, La Perla del Sur supo que en la Oficina Municipal de Recursos Humanos se labora desde hace semanas para procesar las liquidaciones y desembolsar la totalidad de los fondos públicos, antes de que juramente la nueva administración el 11 de enero.

Foto archivo

Restando solo días para su partida definitiva, la administración de la alcaldesa María Meléndez Altieri maniobra a toda prisa para asegurar el desembolso de casi medio millón de dólares en liquidaciones a empleados de confianza.

Según consta en registros de la Oficina Municipal de Recursos Humanos, los balances de vacaciones y días por enfermedad de 47 empleados de confianza -incluyendo directores de dependencias, gerentes administrativos y ayudantes ejecutivos- conllevarían una hemorragia fiscal de $487,699.

Aunque históricamente este trámite requiere meses en completarse, La Perla del Sur supo que en la Oficina Municipal de Recursos Humanos se labora desde hace semanas para procesar las liquidaciones y desembolsar la totalidad de los fondos públicos, antes de que juramente la nueva administración el 11 de enero.

Asimismo, este medio supo que la mayoría de los empleados aludidos programaba cesar sus funciones el viernes, 1 de enero, semana y media antes de que concluya el mandato de la administración municipal actual.

“Advenimos en conocimiento la semana pasada que ya muchos de ellos han sometido su carta de renuncia y están a toda prisa, andando los pasos con la Oficina de Recursos Humanos para solicitar sus liquidaciones”, reconoció Mayra Rivera Nazario, presidenta de la Unión de Empleados Municipales afiliada a la United Steel Workers.

“Es un acto de extrema irresponsabilidad que se esté tratando de garantizar estas jugosas liquidaciones, cuando aún hay empleados regulares con salarios de hambre por la reducción de jornada”, continuó.

“Esto es sangrar las arcas del municipio una última vez, mientras salen por la puerta de atrás”, añadió.

El reclamo de los empleados de confianza ocurre al tiempo en que el Proyecto del Senado 1676 -que prohibiría el pago de liquidaciones de días en exceso por concepto de vacaciones y enfermedad en los municipios- aguarda por la firma de la gobernadora saliente, Wanda Vázquez Garced. Esto luego de ser aprobado en la legislatura.

Reincidentes

En la Alcaldía de Ponce esta no es la primera vez que se gestiona el pago de jugosas liquidaciones, mientras a cientos de empleados regulares se restringe su jornada y salario.

En junio de 2019, tanto la alcaldesa saliente como su secretaria municipal, Jessica Nieves Soto, cobraron $15,575 y $23,343 respectivamente, en liquidaciones por vacaciones, al tiempo que se negaba el mismo beneficio al resto de los empleados municipales con la Ordenanza #5 de 2018-2019.

En su justificación, Meléndez Altieri ha reiterado que la ordenanza “no le aplica a la alcaldesa”. Un querella radicada ante el Fiscal Especial Independiente (FEI) no prosperó y actualmente es apelada.

La Ordenanza #5 de 2018-2019 posteriormente fue derogada: el pasado 17 de noviembre.

Con las maletas llenas

“Resalta del análisis que la mayoría de estas personas tienen totales de vacaciones muy altos, lo que nos dice que no estaban disfrutando de sus días o de alguna manera no estaban registrando el uso de tiempo de vacaciones o enfermedad”, planteó por su parte la copresidenta del Comité de Transición Entrante, Mayra López Álvarez.

Entre quienes reclaman liquidaciones este mes figura Cándida León Ribas, quien desde la Oficina de la Alcaldesa dirigió el Departamento de Planificación y Desarrollo, devengando un salario de $90 mil anuales. Su liquidación sería de $60,962, cifra que equivale al salario anual promedio de tres empleados municipales regulares.

En la lista también reaparece la mano derecha de la alcaldesa, Jessica Nieves Soto, quien 18 meses atrás obtuvo un desembolso de $23,343 y ahora recibiría otra liquidación de $45,721, según el conteo oficial de balances del ayuntamiento.

La directora de la Oficina de Ayuda al Ciudadano, Omayra Colón Pérez, recibiría $41,149, mientras que la gerente administrativa en Educación Municipal, Carmen Bravo Ramírez obtendría $31,460.

Otras jugosas liquidaciones irían dirigidas al director del Programa WIA, Arnold Ramos Bocachica ($37,482); el director de Informática y Tecnología Carlos Colón Martínez ($32,513), el gerente administrativo en la Oficina de la alcaldesa, Egbert Quiñones Soto ($29,517); y el director del Programa Head Start, Javier Negrón Olivieri ($26,900).

A la lista se suma la gerente administrativa Marie R. Batisttini Ramírez ($16,488), la secretaria administrativa de la Legislatura Municipal, Noemí Ortiz Montalvo ($15,228); el director de Ingeniería, Juan Sánchez Soldevila ($14,062); el director de la División Legal, Ricardo Pérez Martínez ($12,963); el director de Ordenación Territorial, Luis Raúl López Serrano ($12,697); la oficial administrativa Brendaly González Vélez ($11,129) y el director de Educación Municipal, Enrique Torres Turell ($10,191).

Entre los empleados de confianza con derecho a reinstalación figura el propio director interino de Recursos Humanos, Rodney Crespo Vargas ($27,290); el director de Vivienda y Desarrollo Socioeconómico, Ernick Mercado Olavarría ($30,525); el director de OMMEAD, Ángel M. Vázquez Torres ($13,474) y la gerente administrativo en la Oficina de Finanzas, Yolanda Cruz Medina ($11,086).

Al menos 20 empleados de confianza recibirían liquidaciones que superan los $10 mil.

¿Trato preferencial?

La celeridad con la que se intenta procesar estas liquidaciones además contrasta con la forma en que la administración de Meléndez Altieri ha gestionado el mismo desembolso a empleados regulares del ayuntamiento. Algunos, incluso, han tenido que esperar años para recibir sus pagos.

“A estos empleados de confianza no se les debe dar trato preferencial, cuando por años, sabemos que empleados que se han ido o se han retirado han tenido que esperar años para recibir su liquidación”, dijo el alcalde electo, Luis Irizarry Pabón.

“Es de todos conocimiento que estamos recibiendo un municipio con serios problemas económicos. Exhortamos a la administración saliente a actuar con prudencia y a no proceder con estos pagos de forma atropellada, sin que primero tengamos la oportunidad de evaluarlos”, abundó.

“(Pagarlo ahora) no sería una acción de sana administración, sobre todo cuando es un proceso que el gobierno entrante debe conocer, porque hay una situación de déficit y esto pondría a la administración entrante en una posición muy difícil para operar”, expresó por su parte López Álvarez.

Asimismo, Rivera Nazario indicó que el pago apresurado de estas liquidaciones podría tener el efecto de alejar aún más el restablecimiento de la jornada laboral completa de cientos de empleados municipales regulares.

“Es inconcebible que los jefes se vayan con estas jugosas liquidaciones y los empleados se queden para hacer el trabajo y muchos ni siquiera sepan cuándo van a tener su jornada completa. No hay palabras para expresar la frustración que sentimos”, sentenció la líder sindical.

Al menos 20 empleados de confianza recibirían liquidaciones que superan los $10 mil. “A estos empleados de confianza no se les debe dar trato preferencial, cuando por años, sabemos que empleados que se han ido o se han retirado han tenido que esperar años para recibir su liquidación”,
dijo el alcalde electo, Luis Irizarry Pabón.