El estrés en tiempos de coronavirus: aprenda cómo manejarlo

El temor y la ansiedad que provocan enfermedades como el novel coronavirus pueden ser agobiantes, tanto en adultos como en niños. Pero tomar control del estrés le permitirá a usted y a sus seres queridos salir de la cuarentena fortalecidos y mejor equipados para el resto de la vida.

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Una cifra creciente de adultos mayores y de personas con enfermedades crónicas atraviesa profundos episodios de estrés desde que inicio la cuarentena para frenar el COVID-19.

En principio, porque corren mayor riesgo de enfermarse gravemente y no están seguros de cómo protegerse del virus. También por temor a sentirse socialmente aislados, especialmente si viven solos o en un entorno comunitario que no admite visitas a causa del brote.

Sus niveles de angustia, sin embargo, tienden a agravarse si desde antes del brote sufrían depresión.

Para ayudarles a lidiar con esto, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) han publicado guías con recomendaciones útiles, simples y efectivas:

Brinde apoyo a sus seres queridos

Para contrarrestar los efectos del prolongado aislamiento, nada mejor que comunicarse frecuentemente con sus seres queridos. Para conectarse con ellos considere desde sistemas de comunicación virtual hasta simples llamadas telefónicas y, ¿por qué no? También tarjetas que pueda enviar por correo, con mensajes gratificantes y repletos de aliento.

Y si los recibe todos, ¡mejor!

Simultáneamente, ayude a sus seres queridos a mantenerse protegidos. Sepa qué medicamentos toma y ayúdelos a contar con un suministro para al menos cuatro semanas de sus medicinas recetadas y de venta libre. De igual modo, todo lo que necesiten de respaldo, como oxígeno, artículos para la incontinencia, diabetes o suministros para curar heridas.

Procure además que mantengan en casa una reserva de alimentos no perecederos para que así no se vean obligados a salir de compras tan seguido.

Si cuida a un ser querido en un centro de vida asistida, monitoree su situación y hable por teléfono con los administradores del establecimiento o su personal. Consulte con frecuencia sobre la salud de los demás residentes y conozca el protocolo en caso de un brote.

¡Y cuide la salud mental y emocional suya y de ellos!

Por eso, el primer llamado es a tomar descansos y dejar de mirar, leer o escuchar tantas noticias. Esto incluye redes sociales. Las noticias de la pandemia son intensas y escucharlas continuamente puede afectarlos.

Ese tiempo libre aprovéchelo para relajarse. Trate de hacer otras actividades que disfrute. Comuníquese con otras personas. Dialogue con quienes confía sobre sus preocupaciones y exprésele cómo se está sintiendo.

También procure hacer ejercicio, desde rutinas cortas hasta ejercicios de estiramiento, respiración y relajación, al tiempo que mantiene una dieta saludable y los mejores hábitos de descanso.

Si siente que el estrés interfiere con sus actividades diarias o su capacidad para dormir por varios días seguidos, no subestime la situación y llame a su proveedor de servicios médicos.

Ojo con los hijos

Los niños y adolescentes también pueden sufrir severamente por estrés, ya que reaccionan a lo que observan en los adultos que les rodean. Por ello, padres y cuidadores deben prestar especial atención a cambios en su comportamiento.

En especial, llanto o irritabilidad excesiva en los más pequeños, la reaparición de hábitos que ya habían superado, como no llegar al baño a tiempo o mojar la cama; preocupación o tristeza excesiva, problemas de atención y concentración, abandono de actividades que antes disfrutaban, dolores de cabeza o dolor corporal sin motivo y consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias.

Cuando los padres y cuidadores manejan el tema del COVID-19 con calma y seguridad, pueden dar el mejor apoyo a sus hijos. Por eso:

  • Hable con su hijo pequeño o adolescente acerca del brote de COVID-19. Responda sus preguntas y ofrézcale información cobre el COVID-19 que sea comprensible.
  • Transmita a su hijo o adolescente la seguridad de que está protegido. Dígale que está bien si se siente disgustado. Cuéntele cómo controla su estrés de modo que pueda aprender a manejar la situación a partir de su ejemplo.
  • Limite la exposición de su familia a la cobertura de noticias sobre el tema, incluidas las redes sociales. Los niños pueden malinterpretar lo que escuchan y pueden asustarse por algo que no entienden.
  • Intente mantener las rutinas. Tras el cierre de escuelas, elabore un cronograma para actividades de estudio y para actividades de descanso o entretenimiento.
  • Sea el modelo a seguir. Tómese descansos, duerma bien, ejercítese y coma bien. Mantenga una conexión con sus amigos y familiares.