¿El domingo? A la catedral para la procesión y “Las Mañanitas”

El culto guadalupano tuvo sus inicios en 1531, como resultado de las apariciones de la Virgen María a un indígena azteca llamado Juan Diego en el Monte Tepeyac de México.

Foto archivo

“La Villa de la GUADALUPE despiértase alborozada a los alegres sones con que Euterpe cadenciosa puebla los aires, prestando sus armonías a las diversas bandas de música que recorren las calles entre el clamoreo de las campanas del templo que llama a la oración, el estampido de la pólvora y los gritos inarmónicos de la multitud, que no halla otra forma de expresar su contento”.

Esta descripción de diciembre de 1875, plasmada por el escritor Ramón Marín en su libro Las fiestas populares de Ponce, describe la alegría con la que el pueblo ponceño celebra desde el siglo antepasado su devoción a la Patrona de la Ciudad, Nuestra Señora de Guadalupe.

Ciento cuarenta y seis años más tarde, la misma electrizante sensación permea el corazón y alma de quienes esperan con entusiasmo y devoción las actividades en honor a la Guadalupana, como se le conoce a esta advocación de la Virgen María, a efectuarse el próximo domingo, 12 de diciembre. Máxime, cuando el pasado año solo se celebró de forma virtual, debido al Covid.

“Con mucha fe, esperanza y con gran ilusión, sin perder de perspectiva que hay una pandemia, vamos a celebrar”, puntualizó el padre Guillermo Rodríguez Ferrá, administrador de la Catedral de Ponce. “Vamos a tomar todas las medidas, acorde con la orden ejecutiva, si no es que hay un cambio antes de la actividad, (ya que) estamos monitoreando la nueva variante del Covid”.

El domingo, las actividades de celebración a la patrona ponceña comenzarán a las 5:00 de la mañana con la esperada procesión.

“Vamos a tener lo que hemos llamado un Amanecer Guadalupano. Se hará la acostumbrada procesión saliendo del monumento a Lolita Tizol en la calle Isabel. Ahí se reúne el pueblo de Dios de Ponce y de todos los lugares que vayan a llegar, porque sabemos que hay mucha devoción con fervor a Nuestra Señora de Guadalupe”, continuó el padre Guillermo

“De ahí se sale en caminata hasta llegar a la catedral, se abrirán las puertas, y la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe se acercará para recibirnos. Una imagen que siempre ha estado en la catedral desde el siglo XVI. Se tocarán las campanas, se harán Las Mañanitas, el tradicional tema del cuadro, y luego se dará paso a la Santa Eucaristía”, añadió.

Mas como ha sido costumbre en ediciones recientes, la misa se celebrará frente a la catedral y será presidida por el Obispo de Ponce, padre Rubén Antonio González Medina.

“Las Mañanitas”, que incluye los cantos de mariachis durante la procesión por las calles de la Ciudad Señorial y la misa, se han celebrado en Ponce durante los pasados 57 años, tradición iniciada por mexicanos que estaban en Puerto Rico trabajando en la zona montañosa, transformando este evento religioso e histórico, en uno también cultural esperado por los feligreses y participantes de toda la isla y del exterior.

Actividades en el patio parroquial

Los daños estructurales registrados en la Catedral de Ponce debido a los temblores ocurridos a principios del año pasado, han impulsado a los guardianes de este tesoro nacional a reinventar la forma de celebración de las diversas actividades religiosas.

“Previo a la celebración del domingo, vamos a tener actividades en el lateral de la catedral, donde se han colocado unas carpas. La catedral es una iglesia viva. Podemos tener un templo cerrado, pero eso no significa nada, porque la iglesia es el pueblo santo de Dios y gracias a Dios nos estamos reuniendo”, planteó el padre Guillermo.

Desde el lunes 6 al viernes, 10 de diciembre, distintos presbíteros invitados celebrarán la misa en las carpas colocadas en el patio de la catedral, desde donde abordarán temas sobre educación, salud, pobreza y economía, juventud, y familia y matrimonio.

“El sábado 11, vamos a tener la Cantata: Encendiendo una Luz a Nuestra Señora de Guadalupe. Comenzando a las 6:00 de la tarde y terminando a las 11:00 de la noche, estarán cinco ministerios de música de diferentes parroquias que nos van a estar acompañando, al igual que la Coral Municipal de Ponce. Habrá un área con velones y flores para que el pueblo se acerque y puedan adquirirlos para hacer esa ofrenda con sus intenciones a Nuestra Señora de Guadalupe”, explicó el clérigo católico.

Raíces históricas

El culto guadalupano tuvo sus inicios en 1531, como resultado de las apariciones de la Virgen María a un indígena azteca llamado Juan Diego en el Monte Tepeyac de México. Desde entonces, se propagó por todo el continente americano la devoción a la “morenita”, como también se le conoce a la Virgen de Guadalupe.

Nuestra Señora de Guadalupe fue proclamada como “Patrona de toda la América Latina” por el papa Pío X, “Patrona de todas las Américas” por Pío XI, nombrada como “Emperatriz de las Américas” por Pío XII, y “La Misionera Celeste del Nuevo Mundo” y “la Madre de las Américas” por Juan XXIII.

En Puerto Rico, la propagación de esta devoción está estrechamente vinculada a la fundación del pueblo de Ponce, desde que su icónica catedral era solo una rústica ermita.

“La Catedral comenzó siendo una capillita. Y esa capillita no estaba en esa área en la plaza, estaba en el área de Baramaya, donde se asentaron, buscando mayor seguridad, las primeras familias españolas que poblaron el área que ocupa hoy el municipio autónomo de la ciudad”, explicó el padre Guillermo.

“La primera estructura de la capilla, construida de forma rústica en 1670, estaba hecha con palma real, cubierta de yaguas. Desde entonces ya estaba bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe. Con el tiempo adquiriría la categoría de parroquia, y alrededor de ella fue que se desarrolló el pueblo de Ponce”, resumió.

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