El actor Ángel Vázquez: irrevocablemente orgulloso de su cuna ponceña

“Tienes que ser asertivo, consistente y reinventarte a través del tiempo, ver cómo puedes crear tus propios proyectos. No esperar que los proyectos lleguen a ti”. Ángel Vázquez

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¿Qué tenían en común el astro del béisbol Roberto Clemente y el afamado actor Raúl Juliá?

Además de su origen puertorriqueño, ambos influenciaron profundamente al actor, dramaturgo, comediante y productor ponceño Ángel Vázquez: aquél célebre pilar del binomio “Los Juanes del Pueblo”, junto al también estelar actor Ernesto Concepción, hijo, y más recientemente recordado por la comedia satírica-teatral histórica “Hecho en PueLto Rico”.

No obstante, el propio Ángel aclara que las experiencias que marcaron su destino hasta convertirlo en un polifacético y reconocido actor, nacieron en los icónicos barrios de Ponce.

Ponceño de pura cepa

Igual que otras grandes personalidades y artistas connotados de Puerto Rico, Ángel mantiene a flor de piel su orgullo ponceño.

“Donde quiera que voy digo que soy nacido y criado en Ponce. Tengo un orgullo saludable, un orgullo de punto de partida hacia mi carrera y mi trabajo”, aclamó el actor.

“Me crié entre San Antón, Cuatro Calles y Bélgica. Me nutrí tanto culturalmente, de la música, de las tradiciones e historia de esos barrios. También me crié en la urbanización Constancia”, añadió.

Fue en Ponce donde también incursionó en la música como guitarrista y percusionista.

“No de manera profesional, pero era algo que estaba allí en el barrio y la urbanización, donde nos juntábamos y compartíamos de esa manera. Siempre fue parte de mi experiencia, aunque yo no tuviera la conciencia de que más adelante iba a utilizar esos recursos en el escenario”, comentó.

Su encuentro con Clemente

Mas fue en el parque de pelota de la urbanización Constancia donde de niño conoció al boricua, miembro del Salón de la Fama del Béisbol estadounidense, Roberto Clemente Walker.

“Tuve mi época de deportista. Tanto en el béisbol como el baloncesto, que jugué en las categorías menores. También fui uno de los pioneros en un deporte muy ajeno a nosotros que es el football americano. En la época de mi escuela superior en la Ponce High, ahí surgió por primera en Puerto Rico una liga de escuelas públicas y estuve en ese equipo”, recordó el actor.

“Pero fue en el béisbol donde tuve la experiencia de conocer a nuestro astro Roberto Clemente, cuando vino al parque de Constancia, que ahora lleva su nombre. Y en un documental que hicieron sobre Clemente, aparecemos de muchachos y él ofreciéndonos una clínica. Era mi héroe, y lo es todavía. He podido incluirlo en trabajos que he realizado, por la impresión tan grande que me dejó”, comentó.

Hecho en PueLto Rico

Uno de esos proyectos es la comedia “Hecho en PueLto Rico”, escrita por el propio Vázquez, y que antes del huracán María, se había convertido en un fenómeno sin precedentes.

El monólogo fue tan exitoso que se realizaron decenas de presentaciones en la isla, diez en los Estados Unidos y una en Cuba. Sobre 11 mil personas llegaron a divertirse con la comedia.

Ángel atribuye el éxito de esta sátira a la experiencia que ha adquirido escribiendo y al hambre que existe por el tema que presenta.

“¿Quién no quiere sentirse orgulloso de su historia y su gente?”, preguntó. “¿Poder fortalecer tu autoestima, para que esa inspiración te sirva, a ti como individuo, para ir en busca de tu sueño? ¡Porque es posible!”, afirmó.

El monólogo cuenta la historia de Juan Carlos quien, a punto de graduarse, desea irse de Puerto Rico. Antes de consumar su plan, recibe una maleta y una carta de un desconocido abuelo, que con misticismo enfrenta al personaje con valiosos artículos culturales y es entonces cuando conoce a los hombres y mujeres ilustres de Puerto Rico, entre ellos, a Julia de Burgos, Eugenio María de Hostos y Roberto Clemente.

“Nosotros tenemos muchos héroes y heroínas. Muchos más de los que pude presentar, por la limitación de tiempo. En esta muestra, la gente salía con el pecho inflado, sumamente orgullosos, complacidos. Era un junte con el humor nuestro. Y esa combinación hizo que fuese bien exitoso. Lo único que lo detuvo fue la pandemia, porque si no, se estaría presentando hoy día”, continuó.

Su experiencia con Raúl Juliá

Décadas antes del éxito de Hecho en PueLto Rico, Ángel tuvo dos momentos decisivos en el comienzo y desarrollo de su carrera.

“Una vez comienzo la carrera universitaria, extrañaba la emoción del deporte. De poder hacer un performance. En cierta manera, el deporte es performático también. Tienes tu labor como atleta y tienes un público. Eso te va preparando a manejar la presión que tienes de hacer algo bien frente a otras personas. Entonces, al principio de los 80, visité el Teatro Sylvia Rexach en Puerta de Tierra y vi consecutivamente unos trabajos del Teatro del 60. De hecho, más adelante tuve la dicha de trabajar con actores que vi en escena a tan temprana edad. Entonces decido incursionar en el arte dramático”, explicó.

Luego optó por estudiar a la Universidad del Estado de la Florida y allí tuvo una de las experiencia más gratas e importantes de su trayectoria.

“Mientras estudiaba tuve la experiencia de conocer a nuestro gran actor Raúl Juliá, que lo trajeron de Nueva York para ofrecernos un taller. Al saber que yo era el único estudiante puertorriqueño en la universidad, se encariñó conmigo y me ofreció mucho de su tiempo, su teléfono y ayuda, en el caso de que yo decidiera terminar mis estudios en Nueva York”, apuntó.

“Raúl era de esas personas, esos seres humanos que sirven de rol para otros, especialmente los que estamos dentro de este campo. Porque se distinguió, puso el nombre de Puerto Rico en alto y, por supuesto, quieres emularlo en su carrera sana, limpia y consistente. Eso fue lo que tratamos de hacer”, añadió.

Pandemia y vida nueva

De vuelta al presente, Ángel admite que el año 2020 fue uno de reinvención debido a la pandemia del coronavirus.

“Quedamos en estado de puntos suspensivos. Todo tipo de trabajo se detuvo y no podías presentarte frente al público. Fue una época donde estábamos congelados en el tiempo. Pensábamos que eran dos o tres meses, pero fíjate donde estamos todavía. Me puse a escribir y ahí fue que desarrollé los dos proyectos virtuales: Estadity y Macondo. Ambos proyectos para subir por streaming por internet”, explicó Vázquez.

“Tuve que reinventarme porque el idioma del teatro no es el mismo de una pantalla, y mucho menos el de una pantallita. Hay mucha gente que lo ve en el celular. Así que tuve que convertirme en un cineasta donde trabajaba con entender mejor el trabajo de la cámara, los ángulos, las luces, el sonido que es tan importante en estos proyectos”, añadió.

De esta experiencia, sin embargo, aprendió algo importante que quiere compartir con los jóvenes interesados en la actuación.

“Hay que prepararse y diversificarse. Si es verdaderamente tu pasión, lo que te llama, si de corazón es algo que quieres hacer, debes perseguir tus sueños y lograrlo. Tienes que ser asertivo, consistente y reinventarte a través del tiempo, ver cómo puedes crear tus propios proyectos. No esperar que los proyectos lleguen a ti”, expresó.