Dos tercios de los ejecutivos responsables de corporaciones y grandes firmas de alcance internacional creen que habrá una recesión global en 2023, según una encuesta realizada por el Foro Económico Mundial, divulgada horas antes de que empiece su reunión anual en Davos.
Los líderes del sector privado que participaron en el análisis han señalado que planean recortar costes significativamente en respuesta al entorno económico negativo, mientras que los economistas son optimistas en relación con el control de la inflación y los balances en general.
Para los encuestados, las tensiones geopolíticas seguirán pesando fuertemente en el rumbo de la economía mundial y anticipan que las políticas monetarias se seguirán endureciendo en Europa y Estados Unidos.
EL panorama es especialmente pesimista para Europa, donde el 100 por ciento de los encuestados prevé un crecimiento económico «débil o muy débil» este año, un porcentaje que baja al 91 por ciento en el caso de Estados Unidos, al 68 por ciento en Latinoamérica y al 48 por ciento en China.
En el caso del gigante asiático, la encuesta refleja cierto optimismo en relación al levantamiento de las medidas restrictivas para controlar la propagación del COVID y que esto impulse cierto crecimiento, aunque también hay incertidumbre por el posible impacto que esto pueda tener en la salud pública china.
Los encuestados que creen que la alta inflación seguirá en Europa ascienden al 57 por ciento, mientras que en el caso de Latinoamérica bajan al 45 por ciento, para Estados Unidos al 24 por ciento y en China son únicamente un 5 por ciento.
Son mayoría, por otro lado, los que esperan que la política monetaria siga su tendencia hacia la restricción tanto en Europa (59 por ciento de los sondeados) como en Estados Unidos (55 por ciento).
«La economía global se encuentra en una posición precaria. La alta inflación, acompañada de un crecimiento bajo, altos niveles de deuda y un ambiente fragmentado reducen los incentivos para esa inversión tan necesaria para volver a crecer», analizó la directora gerente del Foro Económico Mundial, Saadia Zahidi.
Respecto a los recortes que se espera tengan que asumir las empresas, un 86 por ciento prevé que se trate de reducción de costes operativos, un 78 por ciento teme despidos y un 77 por ciento se inclina por la optimización de las cadenas de suministro.
En el lado positivo, los encuestados creen que la crisis ha llegado ya a su pico, pues un 68 por ciento piensa que la situación será menos grave a finales de 2023 que en la actualidad. También un 64 por ciento espera que las dificultades energéticas se alivien en ese periodo.