Dispara nuevas alarmas el cambio de plan con AES Puerto Rico

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció que negocia con AES Puerto Rico para transicionar la carbonera a “biomasa, renovables o gas natural”, de forma acelerada. Sin embargo, no explicó cómo y a cambio de qué concesiones.

Foto: Leandro Fabrizi

En un sorpresivo giro -con implicaciones directas sobre el manejo de las cenizas tóxicas de AES Puerto Rico- el gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció este lunes su intención de eliminar el carbón como materia prima para la generación eléctrica en el país, tan pronto como el año entrante.

De concretarse el repentino y radical cambio de postura del ejecutivo, se atajarían siete años de un contrato firmado entre AES y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), que obliga al gobierno a adquirir hasta noviembre de 2027 toda la electricidad que la compañía produzca mediante la quema industrial de carbón.

Dicho acuerdo fue firmado el 11 de octubre de 1994 durante la administración del exgobernador Pedro Rosselló González y entró en vigor en noviembre de 2002, por la vigencia de 25 años.

Sin más explicación

En un escueto comunicado de prensa, Rosselló Nevares aludió a “conversaciones” con la dueña de la carbonera en Guayama para transicionar la planta a “biomasa, renovables o gas natural”, de forma acelerada. Sin embargo, no explicó cómo y a cambio de qué beneficios.

En una conferencia de prensa posterior, Rosselló Nevares tampoco ofreció detalles sobre las concesiones que adoptaría para que AES adelante la hipotética conversión a gas natural, ni mencionó si las negociaciones incluyen una extensión del contrato vigente.

Sin embargo, en entrevista este martes con José Elías Torres de WPAB 550, el gobernador admitió que llevan “meses trabajando” para “una renegociación (del contrato) que incluya ese cambio de carbón como combustible” e insistió que, una vez culmine ese proceso, las modificaciones a la carbonera ocurrirán de forma acelerada.

“Es por eso que, de manera conservadora, nuestra expectativa es que a más tardar culminando el 2020 podamos erradicar la quema de carbón”, agregó.

El pasado 20 de marzo, La Perla del Sur adelantó que AES negociaba su permanencia en Puerto Rico -más allá del 2027- y que para lograrlo evaluaba la posibilidad de convertir su central de Guayama en una de gas natural.

En entrevista con el semanario, el director ejecutivo de la AEE, José Ortiz Vázquez, incluso confirmó que AES ha mostrado “interés” por adquirir la Central Aguirre, la instalación de mayor generación eléctrica en el país.

No obstante, durante la entrevista radial Rosselló Nevares declinó comentar sobre esa posibilidad. “Ahí (negociación por Aguirre) hay un sinnumero de elementos que yo prefiero, a este punto, mantener internos por la naturaleza de la negociación”, respondió.

El anuncio ocurre a solo semanas de que un segundo estudio pagado por AES Puerto Rico confirmara cuán noscivas han sido las cenizas para el suelo y acuífero de su solar industrial en Guayama, y luego de que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales le impusiera una multa de $160 mil por violaciones relacionadas.

Victoria con interrogantes

Tras las expresiones del gobernador, el portavoz del Campamento contra las Cenizas en Peñuelas, José Manuel Díaz Pérez, acogió el giro como un logro de la lucha de las comunidades afectadas y el sector ecológico del país.

“Con esto, el gobierno está reconociendo lo que hemos dicho por años, que las cenizas atentan contra la salud de las comunidades y que seguir quemando carbón para producir energía no es viable. Es una victoria para el pueblo de Puerto Rico”, insistió.

Sin embargo, apuntó que Rosselló Nevares viene obligado a divulgar los pormenores de sus negociaciones con AES y las concesiones a la carbonera, incluyendo la posible extensión a su contrato y su interés por la Central Aguirre.

“Aquí lo importante es lo que el gobernador no dice. Hay muchas interrogantes sobre esa negociación y esas preguntas tienen que contestarse”, puntualizó Díaz Pérez.

“¿Qué pasará con el daño hecho al acuífero y a la salud de las personas por AES, especialmente en las comunidades de Guayama? ¿Qué pasará con la inmensa montaña de cenizas tóxicas que hay en la planta de AES? ¿Qué pasará con el reglamento que propone el gobernador, a través del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, que permitiría desparramar millones de toneladas de cenizas en la isla?”, preguntó.

“¿Qué pasará con las más de dos millones de cenizas tóxicas desparramadas en 14 pueblos, en muchos casos depositadas encima de acuíferos y cercanas a ríos y quebradas? ¿Qué pasará con las multas en contra de AES del 2017 y del 2019? El gobernador tiene mucho que contestar. Espero que en algún momento conteste nuestra invitación a sentarnos a dialogar”, continuó.

De igual modo, el activista reclamó que el fin de la era de generación eléctrica con carbón en Puerto Rico incluya el cierre definitivo de la planta de AES en Guayama.

“Aquí hay que cerrar esa planta, no premiar con un nuevo contrato a una compañía que ha sido criminal ambiental y que ni siquiera ha pagado las multas que le han impuesto”, planteó.

“Con hacer esto no pueden tirar bajo la alfombra todas las violaciones que ha cometido esta empresa. Aquí tienen que haber consecuencias”, añadió.

Por su parte, la abogada especializada en Derecho Ambiental, Ruth Santiago Quiñones, reaccionó con incredulidad a la nueva postura del gobernador, respondiendo con la frase “ver para creer”.

Durante su exposición, Santiago Quiñones recordó cómo la administración hizo pensar al país que la Ley 40 prohibiría el uso y disposición de las cenizas de carbón en la isla y, en su lugar, aprobó un proyecto adulterado que legalizó el uso de los residuos de combustión bajo la cláusula de “usos comerciales beneficiosos”.

“Ya hemos tenido varias experiencias donde el gobernador dice una cosa y luego queda en nada”, comentó Santiago Quiñones. “No sabemos lo que se está negociando aquí y es preocupante, porque sabemos el poder económico y la influencia que tiene AES en el gobierno”.

“Cualquier cosa que se haga, tiene que incluir a las comunidades. Hay muchas personas que se han visto afectadas -y que han estado activas en esta lucha- que merecen saber cómo se va a manejar esto y deben tener participación en el proceso”, añadió.

“Acuerdo nebuloso”

Por otra parte, el expresidentes de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ricardo Santos Ramos, advirtió que el súbito anunció del gobernador “no es otra cosa que la confirmación de un acuerdo nebuloso entre AES y la Fortaleza”.

“Nadie se debe sorprender y nadie se debe llamar al engaño”, expresó.

“Hemos advertido que lo que se proyecta para AES en Guayama es la conversión a gas y la entrega del complejo de Aguirre. Esas son las negociaciones secretas que ellos han mantenido y por eso se eliminó la Central de Aguirre de la discusión del plan (Integrado de Recursos) presentado por el gobernador”.

Asimismo, Santos Ramos calificó como “posible” convertir la carbonera a gas natural dentro de los 20 meses que restan para el plazo anunciado por Rosselló Nevares, y señaló que el costo de conversión para AES “sería nada” en comparación con las potenciales ganancias de un nuevo contrato de venta de energía.

También indicó que si se transfiere Aguirre y su muelle a la corporación AES, la multinacional podría convertirse en el principal suplidor de gas natural del país, lo que multiplicaría sus ganancias

“Ellos van a tratar de presentar como un logro el que la planta asesina en Guayama cambie a gas, que ciertamente es algo favorable, pero no si junto a ella va la entrega de Aguirre, que es el más importante y principal complejo eléctrico de Puerto Rico”, argumentó.

“Si le dan Aguirre, AES se convertiría en la principal productora de energía eléctrica del país. Todos esos cuentos que nos han vendido de que la energía va a estar distribuida en microredes y producciones pequeñas alrededor de toda la isla, eso es una falsa”, agregó.

Al presente, la multinacional AES es dueña de AES Dominicana, corporación que opera un terminal de gas natural para las centrales AES Andrés y DPP en la República Dominicana.

Además, su empresa matriz completó el año pasado la construcción de un Centro de Conexiones (Hub) para distribución de gas natural en el Puerto Colón de Panamá, con terminal marítimo y un tanque de almacenamiento de 180 mil metros cúbicos para abastecer al país y plantas “que se construyan o conviertan para el uso del gas natural”, detalla el portal de la empresa.

En entrevista radial con WPAB 550, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares declinó comentar sobre la posibilidad de que AES asuma el control de la Central Aguirre. “Ahí hay un sinnumero de elementos que yo prefiero, a este punto, mantener internos por la naturaleza de la negociación”, respondió. (Foto: La Perla del Sur)