Denis Márquez denuncia aprobación de medidas contra la ciudadanía

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EL CAPITOLIO  – El representante por acumulación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Denis Márquez, denunció el martes, lo que catalogó como otra ofensiva contra la ciudadanía por parte de la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) en la Cámara, que se presta a aprobar varios proyectos de ley controversiales, entre ellos el Proyecto de la Cámara 1036, que crea la mal llamada “Ley de Justicia Juvenil de Puerto Rico”.

“La nueva Ley de menores es una medida retrógrada, que no reconoce las tendencias mundiales de establecer una edad mínima para imponer responsabilidad penal a los menores; en otras palabras, le están aplicando la ‘mano dura’ a los jóvenes del País, sin ningún interés por la prevención y reeducación de estos”, expresó Márquez en declaraciones escritas.

Sobre el particular, el legislador pipiolo detalló que los proyectos de la Cámara 1035 y 1036, crean una nueva ley y reglas de procedimiento de menores más injusta y punitiva que la actual, alejándose de las tendencias mundiales e incluso de los Estados Unidos, donde ya 36 estados han fijado una edad mínima.

Por otro lado, también se aprobarán en la sesión de hoy el Proyecto de la Cámara 745 y el Proyecto del Senado 353.  En el caso del Proyecto de la Cámara 745, limita la discreción judicial al momento de emitir una orden de desacato a los deudores de pensiones alimenticias cuya deuda sea por un término no mayor de seis (6) meses. Mientras, que el Proyecto de la Cámara 353 autoriza la venta, cesión, enajenación, administración u operación de las instalaciones de servicios de salud del Estado.

Sobre estos proyectos el portavoz del PIP declaró: “Eliminar la discreción judicial es un grave error, ya que es el juez el que tiene ante sí, toda la prueba para determinar si el alimentante posee o no la capacidad para cumplir con su responsabilidad, en perjuicio del mejor bienestar de los menores. Y en el caso de la venta de las instalaciones de salud, nuevamente la Cámara sucumbe ante las exigencias de la Junta de Control Fiscal y se ha convertido en el agente de bienes raíces de los bonistas, para vender lo que queda del País.”