Del mito a la realidad: la verdad tras las Piedras del Padre Nazario

Tanto las piezas como su significado son intrínsecamente controversiales, porque cuestionan que el almirante Cristóbal Colón haya sido el primer navegante en cruzar el Océano Atlántico hasta las Américas.

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La leyenda está viva desde hace más de un siglo.

Según la teoría esbozada por un párroco puertorriqueño, de alguna manera alguien cruzó el Océano Atlántico antes que el almirante genovés Cristóbal Colón y enseñó a nuestros indios Taínos cómo escribir en piedras el alfabeto de una de las diez tribus perdidas de Israel.

Y precisamente, este fascinante tópico será epicentro de la disertación que ofrecerá el arqueólogo puertorriqueño Reniel Rodríguez Ramos este sábado en el Centro Cultural Marina Arzola de Guayanilla, con motivo del 180 aniversario del natalicio del párroco sabaneño, pero autoproclamado guayanillense, José María Nazario y Cancel, mejor conocido como El Padre Nazario.

Además del controversial tema originado tras el hallazgo en el siglo XIX de una biblioteca tallada que leyendas atribuyen al cacique Agüeybaná, el profesor Rodríguez Ramos revelará los hallazgos más recientes de su extensa investigación sobre las piezas que fueron sacadas de Puerto Rico y han llegado a lugares tan insospechados como París, Francia.

“Vamos a discutir algunos de los hallazgos de las piedras del Padre Nazario y su eventual destino después que salieron de sus manos, además de evaluar la potencial autenticidad de la colección y las implicaciones que esto podría tener para la historia de Puerto Rico”, expresó el experto.

Entre los descubrimientos más recientes del arqueólogo resaltan los logrados tras su viaje al Museo Du Quai Branly de París, donde examinó 38 piezas de la colección de 800 piedras del Padre Nazario: una selección que el explorador francés Alphonse Pinart obtuvo del sacerdote en el año 1890.

Pinart, quien en esa época también logró acceso a cemíes y otros artefactos indígenas de Puerto Rico, es conocido por haber adquirido en México uno de los “cráneos de cristal” que inspiró el más reciente episodio de la saga de películas Indiana Jones.

El arqueólogo Rodríguez Ramos también abundará sobre otros hallazgos, como las 315 piezas que permanecen en poder del Instituto de Cultura Puertorriqueña, al igual que en el Museo de Arqueología y Epigrafía (estudio de la escritura antigua), el Peabody de la Universidad de Harvard y el Smithsonian de Washington, D.C.

Además, comparará los grabados de las piedras halladas por el Padre Nazario en algún punto entre Yauco y Guayanilla con escrituras en otros contextos de Puerto Rico, como en Viví, Utuado; Manatí, Barceloneta y la Isla de Mona.

Según charlas dictadas previamente por Rodríguez Ramos, el Padre Nazario halló lo que llamó la Biblioteca de Güaybana (sin la letra “A”) en el año 1880, luego de que una anciana agradecida por su amistad le contara en el lecho de muerte la ubicación secreta de las piedras: un dato que según relatos había sido transferido de generación a generación en su familia.

Varios próceres puertorriqueños, como los sureños Manuel Zeno Gandía -autor de La Charca-, Mariano Abril y Agustín Navarrete, o los del oeste como Cayetano Coll y Toste, Salvador Brau y José Julián Acosta admiraron el intelecto y reconocieron la colección de las 800 piezas que Padre Nazario guardó celosamente en una casa que compró y convirtió en su museo personal. Entre otras figuras que apreciaron la colección, resaltan Román Baldorioty de Castro y Agustín Stahl.

Exploradores o precursores de la arqueología moderna como Pinart, J.W. Fewkes, Samuel Lothrop y Barry Fell -ambos de la Universidad de Harvard- y Martin Bernstein dudaron de la teoría del Padre Nazario. Para ellos, no hubo otros navegantes que llegaron a Puerto Rico antes que Colón. Sin embargo, llama la atención que algunos de ellos ofrecieron fortunas a cambio de las pesadas piedras para llevárselas a ultramar.

Sobre los rasgos lineales y geodésicos razgados en algunas de las piedras, el arqueólogo Rodríguez Ramos difiere del Padre Nazario. Para el sacerdote representaban velos y túnicas de origen hebreo, pero el profesor fija su origen en el noroeste de África o las Islas Canarias.

Estos hallazgos fueron producto de la investigación del arqueólogo durante los pasados dos años, una fascinante aventura financiada por la Asamblea Municipal de Guayanilla, el Ateneo Puertorriqueño, la American Philosophical Society y Zoé Tió, hija de Aurelio Tió.

“Lo que he hecho aquí es raspando piedras”, dijo Rodríguez Ramos sobre la falta de grandes auspiciadores para completar la costosa investigación, a pesar de que la Universidad de Harvard y la de Yale exhiben en sus museos algunas de las piedras sin promover investigaciones que derroten la historia oficial de que Colón fue el primer extranjero en pisar estas tierras.

“De que hacen falta fondos, hacen falta. Es un tema difícil de subvencionar porque el tema es controversial”, agregó el profesor, quien dedica su poco tiempo libre entre clases para poner a prueba su teoría sobre el origen de los petroglifos. “He tratado con propuestas, pero, nada”.

Explicó que instituciones como el National Science Foundation le huyen al tema para evitar posibles conflictos sobre viajes transatlánticos precolombinos, al igual que Harvard.

Por su parte, Rafael Arlequín, director de la Oficina de Arte, Cultura y Turismo del Municipio de Guayanilla, convocó al público a disfrutar de este importante encuentro con Rodríguez Ramos.

La charla libre de costo será este sábado, 8 de septiembre a las 4:30 de la tarde en el Centro Cultural Marina Arzola frente a la Plaza de Recreo del pueblo.

Ese día también abrirá la exposición arqueológica de la colección privada de Steven Montalvo Vega, titulada Raíces de Herencia Olvidada en el contiguo Museo de Guayanilla, y a las 8:00 de la noche se efectuará una misa en memoria del Padre Nazario en la Iglesia Católica del casco urbano.

Para más información, puede llamar al 787-835-7715 o al 787-800-5210.

Rodríguez Ramos posee un Post Doctorado en Arqueología de la Universidad de Leiden, Holanda; un doctorado en Antropología de la Universidad de la Florida; una maestría en Antropología de la Universidad A & M de Texas; y un bachillerato en Antropología del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

Actualmente, imparte cursos de Arqueología y Ciencias Sociales en el Recinto de Utuado de la Universidad de Puerto Rico.

El Padre Nazario, por su parte, nació en el año 1838 en Sabana Grande y a los 15 años de edad realizó algunos estudios en el Convento Porta Coeli de San Germán. Esto antes de ingresar al Seminario Conciliar de San Juan para estudiar latinidad, de donde se graduó con altos honores en el 1861 y un bachillerato en Filosofía con especialidad en Teología Dogmática.

Sus investigaciones filosóficas le ganaron una beca para estudios avanzados en Lenguas Antiguas y Bíblicas en el Seminario Conciliar de Salamanca y fue ordenado sacerdote en el año 1863.

Después, el obispo Fray Benigno Carrión de Málaga le otorgó otra beca para estudiar en la Universidad Complutense de Madrid, pero la rechazó por una situación familiar que le trajo de regreso a Puerto Rico, donde comenzó su misión sacerdotal en la Parroquia de Guayanilla en el 1866.

Además de sacerdote fue miembro de la Sociedad de la Prehistoria de Madrid, presidente Honorario de la Sociedad de Historia de Puerto Rico y aficionado de la meteorología y astronomía.

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