De nuevo a Jacksonville cargamentos con cenizas tóxicas de AES

Después de que el Mississippi Enterprise partió este martes de la bahía Las Mareas con cerca de 36 mil toneladas a bordo, ingresó al muelle la barcaza Carolina, una embarcación que puede acarrear entre 20 mil y 27 mil toneladas de cenizas de AES.

Foto archivo / Leandro Fabrizi

Los miles de residentes temerosos por la llegada de otra avalancha de cenizas de carbón a la Florida Central podrían ver más cargamentos en ruta a sus comunidades, tan pronto como la próxima semana.

Esto al confirmarse que el buque Mississippi Enterprise zarpó nuevamente de la bahía Las Mareas en Guayama, repleto de cenizas de AES Puerto Rico, en ruta a un puerto en la ciudad de Jacksonville.

Aunque AES no divulga pormenores de esta actividad, registros marítimos en poder de La Perla del Sur indican que la embarcación zarpó el pasado martes en la mañana y que llegará a su destino en la tarde de este jueves. La misma nave ha acarreado hasta 36 mil toneladas de residuos de la carbonera en travesías anteriores.

La primera vez que el Mississippi Enterprise atracó en Guayama fue en mayo de 2018. Ese mes, AES exportó 32 mil toneladas de cenizas hasta el puerto Keystone Properties en la ciudad de Jacksonville, Florida, desde donde se movilizaron en tren hasta un vertedero de la firma Waste Management, ubicado al norte del estado.

Posteriormente, el 28 de marzo y el 17 de abril de este año, el mismo buque trasladó 72 mil toneladas adicionales entre Guayama y el Puerto Manatee en la ciudad de Tampa, terminal desde el que la carga aún se moviliza en camiones hasta el vertedero J.E.D. en la ciudad de St. Cloud, situado a 144 millas de distancia, en el Condado de Osceola.

El Puerto de Manatee acoge estos desechos desde que comisionados del Condado de Osceola autorizaron al vertedero J.E.D. recibir cenizas de carbón de Puerto Rico. Para eso, fue necesario enmendar el contrato original que impedía que el relleno sanitario aceptara desperdicios generados fuera del estado.

Sin embargo, el cambio se aprobó a toda prisa el pasado 1ro. de abril y sin consulta ciudadana, un hecho que destapó el 3 de mayo la periodista Rachel Christian del Osceola News-Gazette. Desde entonces, la determinación del Condado ha generado una avalancha de críticas y manifestaciones públicas.

En reacción a estos reclamos y en un intento vano por corregir el error, los comisionados solicitaron a la empresa dueña del vertedero, Waste Connections, que no aceptara más camiones con cenizas de AES Puerto Rico, pero la compañía descartó que eso ocurra antes del próximo 1ro. de octubre, debido a obligaciones contractuales.

Aun así, la presidenta de la Asamblea de ese condado, Cheryl Grieb, reiteró la solicitud por escrito el pasado 4 de junio y al cierre de este reportaje no se conocía respuesta.

Más en camino

La salida del Mississippi, sin embargo, no será la única que ocurrirá esta semana. Tras partir este martes de la bahía Las Mareas, ingresó al muelle que opera AES la barcaza Carolina.

Por tratarse de una embarcación de carga sin motor, se desplaza a sus destinos con la asistencia de un remolcador. Aunque se desconoce aún a cuál puerto eventualmente se dirigirá, se sabe que puede acarrear entre 20 mil y 27 mil toneladas de cenizas de AES.

Historial

Desde el año 2002, la multinacional AES opera en Guayama la única central eléctrica de la isla que emplea carbón como materia prima. Como parte de este proceso, genera cada año cerca de 250 mil toneladas de cenizas.

Aunque en su contrato de venta exclusiva de electricidad con la Autoridad de Energía Eléctrica garantizó que el material nunca se descartaría en el país, AES se liberó de sobre dos millones de toneladas de cenizas entre los años 2004 y 2011. Las mismas terminaron enterradas en 12 municipios de Puerto Rico. Incluso, otras 750 mil toneladas fueron descartadas en vertederos de Humacao y Peñuelas, sin la autorización de la extinta Junta de Calidad Ambiental.

Tras convulsas confrontaciones ocurridas en julio y agosto de 2017 entre ciudadanos y policías que escoltaban procesiones de camiones con cenizas dirigidas a Peñuelas, AES comenzó a exportar sus desechos en marzo de 2018.

Aun así, la empresa todavía mantiene en su solar industrial del barrio Puente Jobos cerca de 400 mil toneladas de residuos apilados a la intemperie: una cifra que poco ha variado durante el pasado año, ya que las exportaciones han sido descompensadas por la producción mensual del desperdicio gris.

A pesar de que la empresa promulga lo contrario, la Agencia de Protección Ambiental federal ha certificado que las cenizas de AES pueden transferir a suelos y acuíferos elementos como arsénico, cromo, plomo, cadmio, selenio, litio, talio y molibdeno, en concentraciones que exceden los máximos permitidos. Esta y otras agencias adjudican a cada uno potencial tóxico y cancerígeno.

Además, dos estudios pagados por la propia empresa han confirmado que la montaña de cenizas de AES en Guayama ya ha filtrado al subsuelo litio, selenio y molibdeno en exceso a lo permitido.