De la pintura a la novela: la historia de El mundo de Cristina

En esta obra, la inglesa residente en Estados Unidos, Christina Baker Kline, se inspira en el emblemático cuadro del pintor Andrew Wyeth para desarrollar una trama alrededor de la vida de su protagonista.

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Son muchas las ficciones noveladas, inspiradas por obras pictóricas famosas como La chica de la perla por Tracy Chevalier y El misterio de Velázquez por Eliacer Cansino, entre otras.

En la novela Un rincón del mundo, la inglesa residente en Estados Unidos, Christina Baker Kline, se inspira en el emblemático cuadro del pintor estadounidense Andrew Wyeth El mundo de Christina, para desarrollar una trama alrededor de la vida de su protagonista.

Se trata de una buena traducción del inglés, de fácil e interesante lectura.

En el cuadro, una joven parece arrastrase por un amplio prado en dirección a una casa a la distancia. En el prólogo al libro, la protagonista de la novela afirma: “No, no es mi cuerpo en realidad, ni siquiera mi cabeza” y así es, ya que lo que realmente se plasma en la pintura es el torso de una vecina de Wyeth, Anna Christina Olson, aunque algunas fuentes especulan que fue Betsy, la esposa de Wyeth, quien posó para la obra.

Sobre la posible enfermedad de la protagonista Anna Christina (1893-1968), algunos médicos han escrito y deducido que sufría de un tipo de polineuropatía provocada por poliomielitis. Wyeth quedó impresionado al observar desde la ventana de su casa cómo ella se arrastraba por el prado, lo que posteriormente plasmó en este clásico de la pintura estadounidense del siglo XX.

La pintura fue realizada en témpera y se encuentra en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de Nueva York. Su exhibición inaugural fue en el año 1948.

(Colaboración editorial de la librería El Candil de Ponce. Para datos adicionales, llame al 787-242-6693)