Tormenta perfecta vuelve inaccesible servicios médicos para miles de pacientes

La fuga de médicos a los Estados Unidos y la decisión de muchos galenos de no aceptar la Reforma de Salud ha dejado en jaque a miles de pacientes al procurar servicios médicos.

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Todo comienza con una frustrante serie de llamadas telefónicas.

La gestión de conseguir un médico especialista que acepte su plan médico y que esté localizado en la ciudad donde vive se ha vuelto cada vez menos probable. Si eres residente del interior de la Isla, la esperanza es casi nula.

De encontrarlo, el tiempo de espera para una cita en algunos casos puede fluctuar entre tres a cinco meses.

Tras la larga espera, se encuentra con oficinas atestadas de pacientes que requieren horas de espera para solo unos minutos ante el médico. En la farmacia, muchos pacientes chocan con la realidad de que su deducible para sus medicamentos recetados parece ser cada vez mayor.

La acelerada fuga de médicos, la negativa de muchos galenos a aceptar la Reforma de Salud ante su insatisfacción con el proceso de pago, la insuficiencia de nuevos graduados y el vertiginoso incremento en el costo de medicamentos han conspirado para convertir la obtención de servicios médicos en el país en una gestión intolerable.

El resultado ha sido que miles de pacientes, ante la inaccesibilidad de los servicios, se dan por vencidos y desisten de buscar el cuidado médico que necesitan, poniendo en riesgo su salud.

Para el doctor especialista en medicina interna, Luis Irizarry Pabón, los pronósticos sobre una crisis en los servicios de salud en el país han comenzado a convertirse en realidad.

“Si no estamos ya en la crisis, estamos justo al borde de una crisis real en los servicios de salud en Puerto Rico”, sentenció.

Pocos médicos para tanta gente

Actualmente en Puerto Rico hay 9,546 médicos colegiados, para servir a una población de 3.6 millones. El número de galenos activos a tiempo completo es menor.

Peor aún, la edad promedio de estos es 60 años.

De acuerdo a datos del Colegio de Cirujanos de Puerto Rico, en el país hay solo cuatro cirujanos de colon y recto, tres cirujanos de trauma, dos dermopatólogos y dos cirujanos de cabeza y cuello.

A estos se suma solo 33 endocrinólogos, 27 hematólogos, 21 oncólogos y 10 geriatras.

En el área pediátrica, la Isla cuenta con solo ocho hematólogos oncólogos, tres endocrinólogos, tres nefrólogos y dos radiólogos.

“Para el médico que está en la edad productiva, las ofertas en los Estados Unidos son demasiadas tentadoras”, sostuvo Irizarry Pabón. “Los nuevos médicos se van y los más viejos se están retirando, así que vamos a tener una situación crítica de necesidad”.

El galeno ponceño destacó que en la Ciudad hay una notable escasez de neurólogos, urólogos, neurocirujanos y algunos ortopedas especializados. En el caso de los otorrinolaringólogos, sostuvo que conseguir una cita puede tardar hasta seis meses.

“Hay ciertos pueblos donde ya no hay ciertos especialistas de primer orden. De hecho, hay pacientes de la Reforma en Ponce que tienen que ir a San Juan o otras áreas para conseguir algunas especialidades. Como son tan escasas, las citas tardan y el paciente a veces no recibe el tratamiento”, explicó.

“A esto se suma que hay muchos pacientes que simplemente no tienen transportación o el dinero para pagar la cita si no le aceptan el plan”, añadió.

Por cuentagotas en las oficinas médicas

Por su parte, la directora de la Oficina del Procurador del Paciente (OPP), Edna Díaz de Jesús, reconoció las dificultades que cada vez más personas en la Isla están enfrentado para obtener servicios medios necesarios.

Según concedió, el tiempo de espera en las oficinas médicas comúnmente excede el periodo de una hora recomendado en el reglamento de su dependencia y aceptó que cada vez son más los pacientes que tienen que viajar a otros municipios para obtener una cita con un especialista.

“Necesitamos que las oficinas médicas cumplan lo más cercano a lo que está reglamentado. Entendemos la situación y la limitación de especialistas, pero es importante mirar la estructura administrativa y la dinámica que se está dando en las oficinas para implementar las mejores prácticas”, sostuvo Díaz de Jesús.

Actualmente, la OPP atiende miles de querellas al año con un reducido personal de 26 empleados.

A esto se suma que en julio de 2017, el gobernador firmó una pieza legislativa -aprobada por unanimidad en ambas cámaras- para ampliar los poderes de la Oficina del Procurador del Paciente, a los fines de acreditar a la OPP para defender pacientes con planes privados ante las aseguradoras.

Aún así, Díaz de Jesús aseguró que su oficina está cumpliendo con el trabajo requerido e hizo un llamado a la ciudadanía a comunicarse con la agencia para reportar situaciones que atenten contra su acceso a servicios médicos.

“Claramente, me gustaría tener más personal para tener otro tipo de estrategia tal vez más agresiva, pero nuestro personal responde a las necesidades que en estos momentos se nos plantea como oficina”, sostuvo la Procuradora.

“El quejarse en su hogar o con el vecino no nos ayuda a conocer la particularidad que se está dando”, continuó. “Es bien importante que la gente nos llame y nos digan su situación. Necesitamos que nos den la voz de alerta para saber dónde es que se están dando estas dinámicas”.

Personas interesadas en reportar alguna irregularidad relacionado a sus servicios médicos o para orientarse sobre la disponibilidad de especialistas, puede comunicarse con la Oficina del Procurador del Paciente al 1-800-981-0031