Cuando de platanutres, límbers y paycos se trata…

En Puerto Rico contamos con palabras distintivas que no son de uso ni necesaria-mente comprensibles por otros hispano-hablantes.

Foto archivo

El lenguaje tiene un aspecto que se conoce como general, que es el que hace posible que todas las personas que hablamos español podamos entendernos, ya que el español es idioma de carácter unitario.

Desde otra perspectiva, en el español también existen diferencias que pueden captarse en la entonación, la pronunciación o el significado dado a ciertas palabras. Este es el aspecto regional del idioma.

En lo relativo al vocabulario, se aprecian diferencias entre el norte y el sur de Puerto Rico, al igual que entre el este y el oeste, y entre la Isla Grande y las islas de Vieques y Culebra.

También contamos con palabras distintivas de Puerto Rico que no son de uso ni necesariamente comprensibles por otros hispanohablantes.

Así ocurre, por ejemplo, con el vocablo límber. Este no aparece registrado en el Diccionario de la lengua española. No obstante, podemos encontrarlo en el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico y otros diccionarios regionales porque es un puertorriqueñismo.

En esta última fuente citada, la palabra límber no aparece acentuada y es definida como “refresco congelado en cubitos”.

En Puerto Rico, esta palabra es también de uso en la construcción. Los obreros denominan como límbers a unos cubos pequeños de hormigón que se colocan para mantener el armazón de varillas a una altura deseada cuando se funde el hormigón.

El plátano es fruto de consumo en diversos países de América y el concepto de cortarlo en rueditas finas, freírlo y espolvorearlo con sal es común en varios lugares, no así el nombre que se le da: mariquitas (Cuba), chicharitos de plátano verde (Costa Rica), tajaditas (Honduras), chifles (Ecuador), friticos de plátano (República Dominicana)… En Puerto Rico, se alude al valor nutritivo del plátano al darle nombre a esta fritura: platanutres.

El payco -esa versión de mantecado en forma de paleta- nos lleva, para conocer su origen a la calle San Francisco del Viejo San Juan, donde ubica un negocio de comidas de nombre La Bombonera.

Si nos fijamos en el mosaico que sirve de letrero al lugar, veremos que en él se identifica a la firma fundadora y precursora del producto: Puig, Abraham y Compañía, de cuyas siglas surge la voz payco.

Por extensión, hay quienes llamaban paycos a los ya casi extintos vendedores ambulantes de este tipo de mantecado. Se anunciaban gritando “¡payco, payco!” y se les convocaba de igual manera: “¡payco!”

¡Cuántas cosas el tiempo se ha llevado!

 

(Colaboración editorial de la librería El Candil. Para orientación adicional puede llamar al 787-242-6693)