Covid en Villalba: Rinde frutos el rastreo municipal de casos

Como explicó el alcalde Luis Javier Hernández Ortiz, personal de este municipio ya ha puesto bajo observación a 110 personas que pudieron haber estado expuestas
al virus. De estas, 37 manifiestan síntomas sospechosos.

Foto archivo

Ante la incapacidad del Departamento de Salud para encaminar un programa efectivo de Contact Tracing o rastreo de contactos para contener la propagación del virus COVID-19, un municipio de la montaña activó el pasado mes un plan para contabilizar y monitorear casos en su jurisdicción.

Y a juzgar por sus resultados, la Alcaldía de Villalba ha demostrado ser efectiva.

Como explicó el alcalde Luis Javier Hernández Ortiz, personal de este municipio ya ha identificado y puesto bajo observación a 110 personas que pudieron haber estado expuestas al virus. De estas, 39 tuvieron contacto directo con una persona que arrojó positivo a COVID-19, mientras que 37 tienen síntomas sospechosos.

Otras 30 son personas que recientemente llegaron a Villalba procedentes de lugares con una alta concentración de casos, como los estados de Florida y Nueva York.

Otras 80 personas que estuvieron bajo monitoreo por sospecha de contagio eventualmente arrojaron negativo a la prueba diagnóstica, por lo que fueron retiradas del programa.

“En Villalba hemos estado monitoreando y atendiendo casos desde dos y tres semanas antes de que el propio Departamento de Salud haya publicado la información. Hemos logrado romper al menos tres cadenas de transmisión en distintas comunidades”, declaró Hernández Ortiz.

“A estas personas las estamos atendiendo como si ya tuvieran un diagnóstico positivo. Tienen que estar en su casa y no pueden tener contacto con nadie”.

Refuta cifras de Salud

Por otro lado, el alcalde denunció que mientras el conteo oficial del Departamento de Salud (DS) sitúa en cinco el número oficial de diagnósticos positivos en Villalba, el ayuntamiento ya ha confirmado al menos 10 casos.

En días recientes, el director de la Oficina de Epidemiología del DS, David Capó, reconoció que su dependencia solo cuenta con 21 empleados para dar seguimiento a los 1,400 casos que la agencia ha confirmado en la isla.

“Tuvimos que hacerlo porque desde el principio, sabíamos que el Departamento de Salud no estaba brindando los números correctos de casos. De hecho, al día de hoy, Salud todavía está ofreciendo datos inexactos, sigue duplicando casos y enviando información tarde”, sentenció.

“El Departamento de Salud, al día de hoy, no ha comenzado ni un solo rastreo, de un solo caso”, reiteró. “Lo único que están haciendo es enviar información de casos positivos a los municipios, pero lo hacen con dos o tres semanas de tardanza y eso no me ayuda en nada”.

El proceso

Como parte del protocolo municipal, las personas que han arrojado positivo al virus son entrevistadas para conocer sus movimientos recientes y las personas con las que han tenido contacto.

Tanto el paciente como sus contactos son luego monitoreados por un equipo salubrista del ayuntamiento y puestos en cuarentena para minimizar el riesgo de propagación. Además, a las personas expuestas se le provee acceso a pruebas moleculares de diagnóstico en un laboratorio de Villalba y les canalizan las ayudas necesarias.

“Esto rompe la posibilidad de que estas personas estén en la calle, posiblemente infectando a otras personas”, dijo Hernández Ortiz.

El rastreo, sin embargo, no se limita a casos positivos y sus allegados, sino que también abarca a personas con sintomatología sospechosa, para acortar el tiempo de respuesta.

A estos se les provee acceso a una prueba molecular y, mientras se espera por los resultados, son llamados a un aislamiento preventivo.

Personas en Villalba con sintomatología sospechosa de COVID-19 pueden comunicarse con el centro de llamadas municipal del programa de rastreo al 787-428-7928.

“Yo le he pedido reiteradamente al Secretario de Salud que nos envié la información del paciente, desde el momento en que aún es un caso sospechoso, porque hay que entender que las pruebas moleculares pueden tardar hasta una o dos semanas en procesarse y ya para entonces es tarde para empezar un rastreo efectivo. Durante ese tiempo, pudo haber contagiado a un montón de personas”, añadió Hernández Ortiz.

Por último, Hernández Ortiz reclamó que cualquier esfuerzo por reactivar la economía y permitir la reapertura de negocios no esenciales sea acompañado de un efectivo programa nacional de rastreo de contactos. De lo contrario, anticipó un aumento vertiginoso en contagios.

“Mi llamado al gobierno es que implemente nuestro sistema o el sistema que ellos quieran, en todos los municipios para entonces abrir la economía en unas condiciones de control del contagio del COVID-19”, puntualizó.