Confirma otro insólito atraso en el Anillo de Circunvalación Norte

De concretarse el más reciente pronóstico, solo un tramo de la PR-9 en Ponce concluiría con seis años de atraso y un costo total que supera los $56.5 millones, casi $20 millones más de lo programado.

Fotos archivo

Hace más de dos años, la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) completó el 90 por ciento de las obras correspondientes a la segunda fase del Anillo de Circunvalación Norte (PR-9).

Sin embargo, la costosa vía que conectará las carreteras PR-123 y PR-132 de Ponce -y que ya tiene 47 meses de atraso- ahora confronta otro imprevisto: dos años más de espera para su posible apertura.

Según supo La Perla del Sur, el proyecto que inició en septiembre de 2012 y que debió completarse en diciembre de 2015 va rumbo a nuevas obras de reparación y refuerzo, que agregarán otros $14 millones a su multimillonaria factura.

Por consiguiente, ya se plantea que las tareas podrían extenderse hasta diciembre de 2021.

De concretarse ese pronóstico, solo este tramo del Anillo de Circunvalación Norte concluiría con seis años de retraso y un costo total que supera los $56.5 millones, casi $20 millones más de lo presupuestado originalmente.

Daños pre huracán

Según narró la directora regional para el sur y este de la ACT, Marilyn Rodríguez Díaz, la nueva dilación responde a daños provocados por tres derrumbes de terreno ocurridos en verano del 2017. Los estudios para corregir las fallas, empero, no fueron completados hasta este año, por lo que personal de la agencia labora ahora en el diseño de las correcciones.

Simultáneamente, también busca fondos para encaminar las obras.

“Fueron tres deslizamientos grandísimos que incluso impactaron algunos de los trabajos ya realizados, incluyendo una de las rampas”, dijo en entrevista Rodríguez Díaz.

Previo a esa fecha, la construcción se detuvo por una disputa interagencial con la Autoridad de Energía Eléctrica, entidad que debía reubicar dos torres de alto voltaje situadas en la ruta.

Este ajuste no se contempló en la etapa de diseño y planificación de la obra, como reseñó La Perla del Sur en junio de 2015.

“A veces ocurren situaciones en los proyectos sobre los cuales no tenemos control y que no podemos prevenir en la etapa de diseño, y cuando surgen, las tenemos que trabajar en el momento”, justificó la ingeniera.

Más cerca y más lejos el último tramo

Por otra parte, Rodríguez Díaz informó que el 75 por ciento de las obras requeridas para la tercera fase del Anillo de Circunvalación Norte ya están listas, por lo que esta sección podría completarse en septiembre del 2020.

Este tercer tramo de 1.62 kilómetros, en desarrollo a un costo de $46 millones, conectará la PR-132 con la Avenida Baramaya, discurriendo con elevados sobre las riberas del río Pastillo, entre secciones de la urbanización Jardines del Caribe.

Sin embargo, la funcionaria reconoció que la vía no podrá ser inaugurada hasta tanto se complete la fase anterior del anillo: el señalado tramo entre la PR-123 y PR-132 (diciembre 2021).

“Este tramo sí se va a ver afectado, porque son proyectos que conectan”, declaró. “Estaremos revisando qué alternativas tenemos para quizás abrir algún tramo que podamos utilizar”.

De prosperar las obras sin más imprevistos, esta fase de la futura PR-9 se entregaría con 25 meses de atraso.

Durante su construcción, vigas del proyecto fueron derribadas por el huracán María. También se han efectuado ajustes de diseño.

Nueve meses más en Coto Laurel

Por otra parte, Rodríguez Díaz indicó que la ACT explora alternativas para reducir el ataponamiento vehicular causado por otro proyecto de mejoras en la autopista PR-52, entre Juana Díaz y el sector Coto Laurel de Ponce.

Según programado, la rehabilitación se extenderá hasta agosto del 2020.

Para las obras, la agencia ha permitido el cierre de uno de los dos carriles en dirección de Juana Díaz a Ponce, lo que ha provocado prolongados atrasos a miles de conductores y tapones kilométricos, tanto en la PR-52 como en las rutas alternas.

“Entre las alternativas que se pueden estar haciendo esta hacer lozas prefabricadas o hacer un ‘crossover’ por el centro de un lado al otro y cerrar el puente completamente. Hay varias alternativas que se están revisando con el diseñador para ver cómo vamos a hacer los trabajos finalmente”, planteó la funcionaria.

El proyecto costeado con $7 millones en fondos federales se enfoca entre los kilómetros 95.0 y 99.0. Las mejoras incluyen la rehabilitación del pavimento en hormigón, remoción, reemplazo, sellado y preservación de puentes, además de reemplazo de rótulos, reflectores y luminarias.

“Sabemos que esta situación causa molestia, pero se trata de trabajos permanentes para beneficio de todos”, continuó Rodríguez Díaz.

Avances en la PR-10

Por último, la directora regional de la ACT informó que la repavimentación de la carretera PR-10 entre Ponce y Adjuntas debe completarse en agosto del 2020. Al cierre de esta edición, el 30 por ciento de las obras se había realizado.

El proyecto de $15.1 contempla mejoras entre los kilómetros 0 y 29.8.

“Ya se ha hecho escarificación de pavimento, se ha depositado asfalto, marcado temporero y construcción de cuentones. Se van a trabajar las barreras de hormigón de los puentes y sistemas de semáforo en dos áreas (kms. 0 y 15.4) y rotulación”, explicó Rodríguez Díaz.

“Ya se depositó asfalto en varios tramos, incluyendo del kilómetro 26.7 al 28.5 en ambas direcciones y del kilómetro 16.7 a 17.8, también en ambas direcciones. Al principio de diciembre se va a estar trabajando desde el kilómetro 0 a 1.8, en el área del Aeropuerto Mercedita hasta la PR-52”, concluyó.