Rezagada la vacunación contra el Covid-19 en casi todo el sur

Las estadísticas del Departamento de Salud también apuntan que al menos 96,755 personas mayores de 60 años -las más vulnerables a los estragos del Covid- no han sido vacunadas, a 10 meses de iniciado el proceso.

Foto archivo

Aunque cuatro de cada cinco personas aptas para vacunarse contra el Covid-19 en Puerto Rico ya ha recibido sus dos dosis, el avance de la inmunización masiva ha sido mucho más lento en los municipios de la zona sur.

Según reflejan estadísticas oficiales del Departamento de Salud (DS), la tasa de personas mayores de 12 años vacunadas en Peñuelas (57 por ciento), Guánica (58 por ciento) y Salinas (61 por ciento) ronda muy por debajo del promedio nacional, el cual presuntamente se sitúa en el 80.8 por ciento.

Los datos evidencian además que solo en esos tres municipios permanecen sin vacunar sobre 22 mil personas aptas para las dosis.

Peñuelas, Guánica y Salinas, además, figuran entre los seis municipios con menor porcentaje de vacunación en todo Puerto Rico, después de Cataño, Añasco y Loíza.

Otros pueblos sureños con estadísticas de inmunización por debajo del promedio nacional son Coamo (71 por ciento), Santa Isabel (72 por ciento), Juana Díaz (73 por ciento), Guayama (73 por ciento), Ponce (77 por ciento) y Guayanilla (79 por ciento).

El panorama contrasta con reportes de prensa que resaltan a Puerto Rico como la jurisdicción de mayor tasa de vacunación en los Estados Unidos.

Inaceptable

A juicio de la epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR, Cruz María Nazario Delgado, este rezago apunta a deficiencias en estrategias gubernamentales que están dejando a miles de puertorriqueños expuestos al virus.

“Luego de 10 meses vacunando, no debemos tener pueblos donde la mitad de la población total aún está sin vacunar”, sentenció.

“El Departamento de Salud continúa haciendo campañas de vacunación, en que las personas tienen que llegar a centros de vacunación. Hay personas con problemas de movilidad, que viven en comunidades alejadas, que no tienen transportación o alguien que los lleve. Ya hay que adaptar el sistema para llegar a las casas”, continuó Nazario Delgado.

”También hay que tomar en cuenta la distancia que hay que recorrer para llegar de la casa a un centro de vacunación. En municipios grandes como Ponce hay muchas más alternativas que en un municipio de menor población”.

La epidemióloga además indicó que el éxito de los programas de vacunación en municipios pequeños también depende de la organización y capacidad que tengan sus gobiernos municipales para identificar a las personas de zonas rurales que, por diversas razones, no han podido vacunarse.

“Los municipios conocen o deben conocer a su gente. Cuando no se han levantado datos sobre dónde viven las personas mayores, con problemas de salud o con dificultad de movilidad en ese municipio, se hace cuesta arriba llegar a ellos y pasa lo que estamos viendo, que se sientan a esperar por gente que no llega a vacunarse”, explicó.

“La respuesta a este problema no es que simplemente en algunos municipios la gente se quiere vacunar más que en otros municipios. Hay diferencias grandes y deberían estudiarse más a fondo los factores que están ocasionando que muchos municipios pequeños se queden rezagados”, añadió.

Números que engañan

Por otra parte, Nazario Delgado advirtió sobre el peligro de generalizar las estadísticas de vacunación en por cientos, y cómo esto hace que se pierda de contexto a las decenas de miles de personas que aún están sin vacunar.

“La medida administrativa del Departamento de Salud es solamente considerar a la población de personas aptas para vacunarse. Esa es una estrategia para aparentar que hemos logrado alcanzar una tasa bien alta de vacunación, cuando eso no es cierto”, sentenció.

“Si vamos a hablar de números reales, hay que considerar a la población completa y solo se debe reportar como vacunadas a las personas con las dos dosis completas”, continuó.

“Esta estrategia de solo utilizar datos globales y porcentajes tiene la intensión de invisibilizar lo que todavía no se ha hecho y donde todavía no se ha llegado”, añadió.

Sin vacunar casi 100 mil mayores de 60 años

Sobre este asunto, las estadísticas del DS también apuntan que al menos 96,755 personas mayores de 60 años -las más vulnerables a los estragos del Covid- aún están sin vacunar, a 10 meses de iniciado el proceso.

La vacunación de adultos mayores en la isla tuvo su pico entre los meses de marzo y abril, pero desde entonces ha registrado una baja vertiginosa. En semanas recientes, las inoculaciones a personas de esta población han sido mínimas.

“Este es el número que se tiene que destacar y del cual se debería estar hablando, porque estas son las personas más expuestas a morir a consecuencia del virus”, recalcó Nazario Delgado.

“Cuando nos concentramos en hablar de ese 80 por ciento de vacunados, quedan en el olvido las decenas de miles de personas más vulnerables”, puntualizó.