Con estampas y color recobran la Navidad en el Belén de Puerto Rico

Deseosos por volver a sentir el espíritu navideño que la pandemia alejó de sus vidas el pasado año, se contaban por miles los entusiastas que caminaban de extremo a extremo de la cuadra para lograr “el mejor palco” del Encendido Navideño de Juana Díaz.

Foto: Khriz Rivera

Eran las 8:00 de la noche y, literalmente, una avalancha de personas arropaba los predios y alrededores de la Plaza Pública Román Baldorioty de Castro.

Deseosos por volver a sentir el espíritu navideño que la pandemia alejó de sus vidas el pasado año, se contaban por miles los entusiastas que caminaban de extremo a extremo de la cuadra para lograr “el mejor palco” del Encendido Navideño de Juana Díaz.

El proyecto, retomado el gobierno municipal, logró este año otro impresionante montaje lumínico, con estampas en la fachada de la Casa Alcaldía y en los jardines de la plaza, los que en conjunto narran la historia de la Natividad bajo el lema “Juana Díaz, vive la tradición con fe y esperanza”.

Disfrute familiar

Desde niños, hasta jóvenes y adultos, todos disfrutaban del reencuentro social, mientras intentaban seguir al pie de la letra las indicaciones del protocolo que se repetían desde la tarima para prevenir el contagio del coronavirus, especialmente, la utilización de mascarillas.

Sin embargo, mantener el distanciamiento físico era complicado ante la cantidad de personas.

“Esta es la primera actividad masiva que hacemos desde que comenzó la pandemia. Es importante que la gente entienda su rol, que utilice la mascarilla, el hand sanitizer para el lavado de manos.  Es cuidarnos para que podamos disfrutar la Navidad y la Fiesta de Reyes”, comentó el alcalde de Juana Díaz, Ramón Antonio Hernández Torres, quien incluso se sentó entre la multitud que se congregó en corazón de la plaza para disfrutar la música de la orquesta de Charlie Aponte, exintegrante de la legendaria orquesta El Gran Combo de Puerto Rico.

Simultáneamente, muy cerca de la tarima, un grupo de mujeres montaba una coreografía al son de la salsa, mientras que varias parejas aprovechaban los espacios disponibles para bailar, como es costumbre en las fiestas de los pueblos costeros, especialmente los sureños.

“Tuve la oportunidad de caminar por la plaza y ver a las familias juntas que han llegado, todo tranquilo. Para mí es una alegría que podamos estar en la plaza pública, disfrutando de buena música, en familia, hermanos y hermanas puertorriqueños. Para mí esto es fundamental. Este era un encendido esperado. Es la primera etapa de la fiesta tradicional de los Reyes”, agregó Hernández Torres.

Más tarde se presentarían en tarima Julio César Sanabria y “Johnny Ventura el Legado” con Jandy Ventura, hijo del recién fallecido merenguero.

Apoyo al comercio local

Durante la ocasión, el primer mandatario de Juana Díaz también hizo una invitación para rescatar las plazas públicas en todo Puerto Rico, y con ellas apoyar a las empresas locales.

“Las propias actividades la hace el pueblo. En el mes de diciembre vienen por aquí (a la plaza) las familias. Se traen las mesas de dominó, a participar en familia. Para mí es importante tener esa calidad de vida. Pero, sobre todo, lo que representa el desarrollo económico. Es un avance extraordinario para el comercio local. Que cada compra que se haga se quede aquí, en las empresas puertorriqueñas que engrandecen nuestro país”, expresó.

Colores por la paz

Mientras los adultos disfrutaban de la música y los jóvenes retomaban sus encuentros con amigos y amigas en las aceras del centro urbano, en una de las esquinas principales de la plaza otro colectivo de niños y niñas promovían un lugar de expresión.

La profesora y artista Lizzette Garriga, junto a algunos de sus estudiantes del Curso de Artes Visuales de la Escuela Luis Muñoz Marín de Juana Díaz, mantenía una exposición de dibujos titulada “Juana Díaz por la Paz a través de los colores”.

Bajo el proyecto Colores por la Paz, una organización sin fines de lucro que nació en Italia en el 2015, los voluntarios y voluntarias visitan las escuelas u otras actividades afines para sostener un dialogo educativo sobre la paz.

“Se les habla primero de lo que es la paz, su importancia. Se mira lo que ellos consideran que es la paz y como debemos llevarla y compartirla. Llegamos a la conclusión que debemos tener paz en nosotros mismos, para entonces poder comunicarla. Para mí es importante que los niños y jóvenes entiendan que hay que estar en paz consigo mismo, para poder desarrollar cualquier meta o propósito que tengan en la vida”, explicó la profesora Garriga.

Luego del diálogo inicial y otras dinámicas, que en realidad se convierten en un “torbellino de ideas”, cada niño y niña desarrolla su concepto, hace su boceto y dibuja su idea de la paz.

“Yo dibujé una paloma de distintos patrones, con el símbolo de la paz, con el fondo naranja. Hicimos el dibujo en la clase de arte, con mi maestra Lizzette Garriga”, explicó Eddiel Omar Castellano Gorbea, de 12 años, de la comunidad Pastillo de Juana Díaz.

“La paz es algo muy bonito. Uno puede estar en armonía, tranquilo, sin peleas y todo bien”, añadió.

Con él coincidió su amigo Esteban Jadiel González Cruz, quien también mostraba su dibujo en la exhibición pública. “El dibujo representa la paz. Una paloma volando tranquilamente por el océano. La paz es buena. Uno no tiene que estar en guerra con nadie. Hay que estar en paz y querer a los demás”, expresó.

Colores por la Paz tiene una red de voluntarios y voluntarias en 135 países, que ha realizado sobre 100 eventos en los pasados cinco años, con la participación de 186 mil niños y niñas.

Este movimiento es patrocinado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), quien defiende con convicción que, promover los derechos del niño y cuidar de los más pequeños de todo el mundo, constituye la base del desarrollo humano.

“Es la primera vez que Puerto Rico participa y se une a esta iniciativa. Yo asistí a una convocatoria que hicieron y me hicieron el acercamiento, porque vieron que yo tenía mi faceta en el arte y que educaba a niños. Primero dije que no, porque no es fácil. Luego acepté y comencé a llevar el mensaje. Me di cuenta que en estos últimos tiempos tantas cosas que están pasando con los niños y es tiempo que uno rescate esa paz, esa estabilidad en los niños para tener una mejor sociedad”, dijo Garriga.

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