Cómo sobrellevar la ansiedad por separación de tu hijo o hija

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La separación entre padres e hijos pequeños puede resultar difícil para ambos e incluso puede crear sentimientos de preocupación y malestar en los más pequeños. 

Para ayudar a controlar esos sentimientos complejos y, que los niños se puedan sentir más seguros y protegidos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas ne inglés), presenta algunos consejos útiles. 

En primer lugar, sepa que la ansiedad por separación es un fenómeno que se observa a menudo sobre todo entre los 6 meses y los 3 años. Los bebés y los niños pequeños pueden sentirse ansiosos cuando dejan de ver a sus padres o su cuidador principal, ya que todavía están aprendiendo que estas separaciones son sólo temporales.

Los síntomas suelen ser fáciles de detectar: ¿Llora mucho al dejarle en el cuido? Esa puede ser una señal de advertencia. Otras son:

  • Se vuelve más posesivo cuando lo dejas.
  • Llora o no se despega en situaciones nuevas (principalmente entre los 6 meses y los 3 años).
  • Se niega a dormir si tú u otro cuidador no esté cerca
  • Empieza a llorar por la noche después de haber estado durmiendo toda la noche

UNICEF aconseja que tenga en cuenta que es completamente natural que tu bebé o niño pequeño se sienta ansioso si no estás a su lado. Asegúrate de tratarle con suavidad y compasión.

No hay razón para sentirse culpable cuando tengas que dejar a tu hijo durante un breve periodo de tiempo. Concéntrate en ayudar a tu hijo a aprender a controlar sus sentimientos sin ti, algo importante para ayudarle a ser más independiente.

Una de las razones por las que los niños se ponen nerviosos cuando se separan es el miedo a no volver a verte. Hablar de los planes para tu regreso ayuda a aliviar este miedo

Un consejo útil sería que pruebes dejar a tu hijo con un amigo o familiar de confianza mientras haces un recado rápido y comprueba qué tal le va. Esto permitirá a tu hijo acostumbrarse poco a poco a lo que supone estar separado.

Cuando estés con tu hijo, escucha lo que te dice. Asegúrate de responder siempre con comprensión y compasión y procura no trivializar sus preocupaciones. Fíjate también en las señales no verbales, como las quejas o el aferramiento excesivo.

Por otro lado, si vas a presentar a una nueva niñera, organiza algunas reuniones breves con los tres antes de dejar a tu hijo a solas con ella. Así, cuando llegue el momento en que tengas que dejar a tu hijo con ella durante un tiempo, ya no será una desconocida.

Por último, intenta, en la medida de lo posible, mantener la calma y mantener una actitud positiva al despedirte. Sonríe, dile a tu hijo que le verás pronto y no prolongues la despedida. Mantener esta rutina ayudará a tu hijo a acostumbrarse a las despedidas y le dará la seguridad de que siempre volverás.