Cómo evitar la violencia en el lugar de trabajo asociada a las políticas de prevención del COVID-19

Foto: CDC

La violencia hacia los trabajadores podría tener lugar cuando las empresas implementan políticas y prácticas para ayudar a reducir al mínimo la propagación del COVID-19 entre los empleados y clientes. 

Estas políticas pueden incluir exigir el uso de mascarillas por parte de los empleados y clientes, pedir a los clientes que respeten las reglas de distanciamiento social, y establecer límites en cuanto a la cantidad de clientes permitida en un establecimiento comercial a la vez.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan unas medidas para que los trabajadores puedan prevenir la violencia en el lugar de trabajo asociada a las políticas de prevención del COVID-19. 

En primer lugar, recomienda ofrecer opciones a los clientes para reducir al mínimo su contacto con otras personas y promover el ​​​​​​​distanciamiento social. Estas opciones pueden incluir la recogida en la acera, el uso de compradores personales, el envío a domicilio de alimentos, comidas y otros servicios, y la implementación de un horario de compras alternativo.

En segundo lugar, recomienda colocar carteles que informen a los clientes acerca de las políticas de usar mascarillas, practicar el distanciamiento social y respetar la cantidad máxima permitida de personas en establecimientos comerciales.

En tercer lugar, los CDC aconsejan anunciar las políticas relacionadas al COVID-19 en el sitio web de la empresa.

En cuarto lugar, aconsejan brindar capacitación a los empleados sobre cómo reconocer amenazas, resolver conflictos y responder de manera no violenta, y sobre cualquier otro tema relevante relacionado con la respuesta a la violencia en el lugar de trabajo.

En quinto lugar, instan a implementar medidas para evaluar y responder a la violencia en el lugar de trabajo. La respuesta dependerá de la gravedad de la violencia, y del tamaño y estructura de la empresa. Las respuestas posibles pueden incluir notificar al gerente o supervisor a cargo, llamar a seguridad o llamar al 911.

En sexto lugar, exhortan ser consciente y brindar apoyo a los empleados y clientes si ocurre una situación amenazante o violenta.

En séptimo lugar, recomiendan asignar dos empleados para que trabajen como equipo para alentar el respeto hacia las políticas de prevención del COVID-19, si la cantidad de personal lo permite.

En octavo lugar, aconsejan instalar sistemas de seguridad (botones de pánico, cámaras, alarmas) y capacite a los empleados sobre cómo usarlos.

En último lugar, los CDC recomiendan identificar un área segura a la que los empleados puedan ir si sienten que están en peligro (por ejemplo, una habitación que pueda cerrarse desde el interior, tenga una segunda vía de salida, y tenga un teléfono o alarma silenciosa).