Cómo celebrar el Día Internacional del Abrazo

Foto: Visual Hunt

Cada 21 de enero, desde 1986, se celebra internacionalmente el Día del Abrazo, una fecha creada por Kevin Zaborney, un estadounidense quien preocupado por las pocas muestras de afecto que realiza la gente en público incluso con los miembros de su familia, pensó en crear una festividad que les brindará una excusa de hacer algo que a todos les gusta y es dar y recibir abrazos.

Debido a la pandemia del COVID-19, a partir del año 2020, el abrazo se ha hecho mucho más esquivo y complicado, al menos para las personas que no conviven con nosotros. 

El miedo al contagio y las recomendaciones de las autoridades sanitarias han reducido al abrazo a la mínima expresión.

Sin embargo, se exhorta a que manifiestes tu deseo de abrazar a tus personas queridas, familiares y amigos, ya sea con un gesto o con palabras de cariño. Al menos hasta que se pueda retomar esta costumbre tan sana.

Las palabras también abrazan así que si envías algún mensaje de cariño a través de las redes recuerda etiquetarlos con el hashtag #DíaInternacionaldelAbrazo.

Además de dar confort, ser calentitos y en ocasiones ponernos el corazón a mil por hora, los abrazos aportan muchos beneficios para la salud tanto física como psicológica. Entre sus principales aportes están los siguientes:

  • Aportan seguridad: El ser humano es muy frágil por naturaleza, sobre todo cuando somos bebés, así que una buena dosis de abrazos ayuda a sentirse seguro y confiado.
  • Provoca placer: Cada vez que abrazas a alguien o te abrazan, tu cerebro segrega dos sustancias que son la dopamina y la serotonina, ambas reducen el estrés y juntas proporcionan calma, tranquilidad y sosiego.
  • Cubre necesidades afectivas: Una persona necesita diariamente 14 abrazos para sentirse plenamente querido. Las personas que no muestran afecto sufren de algo que en psicología se conoce como hambre de piel y no es más que la necesidad de contacto humano.
  • Permiten funcionar de mejor manera: Cada abrazo ayuda a centrarse y mantenerse feliz y funcional cada día.
  • La mejor cura contra la timidez: Permite a las personas tímidas entrar en confianza, ser más abiertos, espontáneos y seguros de sí mismos.
  • Disminuye la presión arterial: Las personas que no tienen mucho contacto físico poseen una frecuencia cardiaca y una presión arterial mucho más alta que las personas que reciben abrazos de manera frecuente.