Celebran primer festival gastronómico y cultural en la escuela Lucy Grillasca

La vistosa actividad sirvió para unir a la comunidad escolar luego de que el plantel recibiera estudiantes de otras escuelas que cerraron el pasado semestre.

Foto: Florentino Velázquez

Desde tempranas horas de la mañana comenzaron a llegar los niños con sus vestidos coloridos, banderas de diferentes países y bandejas que anticipaban lo que sería una exitosa actividad; el primer Festival Gastronómico y Cultural de las Américas, celebrado en la Escuela Lucy Grillasca del sector La Playa de Ponce.

Con su notorio orgullo playero, gran organización y una vistosa demostración de unión comunitaria comenzaron los actos de celebración ante la presencia de cientos de padres, familiares, personal docente y niños de ese plantel. La actividad fue el resultado de una iniciativa de la facultad que busca unir a los niños, sus familias, especialmente los que llegaron a la escuela por primera vez desde escuelas que fueron cerradas.

“Fue una actividad que cumplió con el objetivo que queríamos; unificar a nuestra comunidad escolar. Tenemos una matrícula de 292 estudiantes desde kínder a 5to grado y somos receptores de otras escuelas que cerraron el pasado semestre. Queremos que todos los niños, los padres y los maestros se sientan parte importante de nuestra comunidad escolar”, dijo el director escolar José A. Ojeda.

El educador, que recién llegó al plantel procedente de la Escuela Tomás Carrión Maduro de Ponce que fue cerrada el pasado año, indicó que el orgullo playero es muy contagioso por lo que decidieron coordinar esta actividad cultural cumpliendo con el PBL: La playa comunidad que resurge y resplandece.

Cada grado tuvo asignado un país cuya tarea era mostrar la vestimenta, presentar un bailable, compartir un plato típico para de esta forma desarrollar el conocimiento de los niños sobre los países de América e integrar a los padres en el proceso educativo. Para sorpresa de muchos, en vez de ser una tarea fue un instrumento para que padres, abuelitos, maestros y estudiantes se unieran para llevar a cabo este festival.

“Todos los maestros de una forma u otra nos hemos unido a esta iniciativa, desde el sonido, la decoración, la coordinación e integración con padres y estudiantes hasta fungir como maestros de ceremonia”, dijo el maestro de Teatro, Arnaldo Torres.

Por su parte, Aleyka Morales y su madre Keyla Reyes estaban muy entusiasmadas sirviendo un guiso y arepas como parte de la degustación de la mesa de Colombia. Con su vestimenta típica, Aleyka aseguró estar aprendiendo mucho sobre los países allí representados.

Entretanto, una entusiasta maestra de kínder, Ramonita Malavé, dijo que su representación de Trinidad y Tobago fue producto de la unión con padres y estudiantes. Juntos realizaron la búsqueda de información del país y los padres se pusieron de acuerdo en la confección de los alimentos que presentarían para la degustación. Los niños participaron con sus vestuarios coloridos y presentaron el baile nativo de dicho país.

“Ha sido un trabajo en equipo para tener este resultado”, dijo la educadora.

El patio de la escuela se convirtió en escenario de la presentación culinaria típica de países como Cuba, Chile, Colombia, Trinidad y Tobago, Argentina, Brasil, Nicaragua, El Salvador, México, Estados Unidos y por supuesto Puerto Rico.

Para finalizar la actividad, los estudiantes y sus maestros se unieron en medio del patio interior del plantel para realizar una rueda que permitía la unión de los países allí representados por sus coloridas y vistosas vestimentas. Con banderas en mano, entonaron la popular canción “We are the World”, tema compuesta por Michael Jackson y Lionel Richie en el año 1985 e inspirada en una campaña humanitaria en beneficio de los marginados y pobres de África.

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