Casa Pueblo enciende la nueva Plaza Solar en Adjuntas

El espacio público operará desde este verano con un novel sistema de generación fotovoltaica, de almacenaje eléctrico e iluminación de alta eficiencia LED.

Foto: José Almodóvar

La organización Casa Pueblo de Adjuntas no se ha detenido, ni siquiera durante la pandemia.

Y para demostrarlo, hoy anuncia entusiasta su próximo proyecto comunitario: la nueva Plaza Solar de Adjuntas, gesta con la cual además agradecerá el respaldo y afecto del pueblo que le acogió entre sus brazos, cuatro décadas atrás.

Como explicó Arturo Massol Deyá, director ejecutivo de Casa Pueblo, la Plaza Solar operará desde este verano con un novel sistema de generación fotovoltaica, de almacenaje eléctrico e iluminación de alta eficiencia LED.

“En un país de tanta queja, de inmovilismo, depresión, donde parecería que nada ocurre o todo se descompone, ver la construcción de Adjuntas Pueblo Solar, su desarrollo, paso a paso, bloque a bloque, y ahora con la Plaza Solar pues… sí, me siento extremadamente feliz de ver los avances y saber que lo que se está haciendo tiene un impacto en la comunidad”, puntualizó Massol Deyá.

Proceso de transformación

Según reconoció, aunque la propuesta apunta a otro reto fascinante, se trata de un paso necesario, lógico y viable en el corazón de una comunidad que ya lleva tres años experimentando una transformación efectiva hacia la autosuficiencia energética.

“En Adjuntas no hay que convencer al pueblo de si sirve o no la energía renovable. Esa discusión, que suele retardar o utilizarse para retrasar el cambio, ya nosotros la superamos y estamos en pleno desarrollo”, recalcó.

No obstante, el líder comunitario reconoció que es importante que se repliquen estos esfuerzos colectivos, como también ocurre en la comunidad de Miramar en Guayama, donde se están instalando placas solares en hogares de familias de escasos recursos económicos.

“En parte, el esfuerzo va por ahí: que sirva como referente real, no teórico ni conceptual. Cuando uno ve que otros también hacen igual, quiere decir que lo que uno está construyendo va en la dirección correcta. Especialmente, cuando la respuesta es de las comunidades y no del gobierno”, apuntó.

Centro e identidad del pueblo

Sobre la iniciativa y el lugar elegido para ella, Alexis Massol González, director y fundador de Casa Pueblo, destacó que, tanto para pequeños, como jóvenes o adultos de Adjuntas, la plaza de recreo es centro de socialización y recreación colectiva, el espacio multigeneracional y colectivo que marca el centro y la identidad del pueblo.

“En el 1981, nuestra primera actividad fue salvar la piedra del sol indígena de Adjuntas y colocarla en la plaza. Allí celebramos la victoria comunitaria contra la minería en el centenario de la bandera puertorriqueña (1995). También la defendimos en el 2004, junto a la comunidad, de una propuesta de ‘reconstrucción’ que habría destruido sus elementos históricos y sus emblemáticos árboles. Ahora, regresamos para alumbrarla con el sol”, expresó.

La instalación solar, agregaron ambos, se hará enteramente con recursos comunitarios y cuenta con el aval del alcalde recién juramentado, José Hiram Soto, así como de la Asociación Comunitaria de Energía Solar de Adjuntas (ACESA) y otros colectivos locales. La intervención además utilizará las estructuras existentes para establecer la nueva red eléctrica y lumínica, sin necesidad de cambiar la estética de la plaza.

Irrefutable récord

Junto a colaboradores de Puerto Rico y el exterior, Casa Pueblo ya ha completado cerca de 200 proyectos solares en la Tierra del Gigante Dormido, incluyendo en su lista a instalaciones de infraestructura crítica como el Cuartel de Bomberos, de emergencias médicas, el hogar de adultos mayores del pueblo, la escuela elemental, la torre de comunicaciones de la organización y los hogares de un centenar de familias con necesidades especiales de salud.

Pero para Arturo Massol, lo que está ocurriendo en Adjuntas va mucho más allá de la colocación de miles de paneles solares y la electrificación autónoma de servicios esenciales.

“Podemos hablar de la investigación y desarrollo de tecnología. Ya hay grupos de universidades y estudiantes que están haciendo trabajos de investigación, como parte de su desarrollo académico. Además, tenemos la capacitación local. Hay gente en Adjuntas que quiere aprender y participar activamente”, dijo.

“Le añades a eso la participación de la mujer, rompiendo estereotipos, abordando el tema de inequidades y desigualdades sociales, económicas y de género. Ver a Ada Miranda, Eva Campbell y Naomi Martínez participando activamente en lo que allí está ocurriendo, nos llena de orgullo, porque ahí es que están los verdaderos valores de lo que se está haciendo. No es simplemente la parte física, sino lo que está ocurriendo en la transformación y participación comunitaria”, añadió.

Se hace camino al andar

Cuando cuatro décadas atrás se gestó la historia de Casa Pueblo, nadie imaginó que su aportación y logros alcanzarían las dimensiones que hoy abrazan y atesoran.

Por ejemplo, cuando en el año 1980 el gobierno de Puerto Rico quiso embarcarse en la explotación minera de 17 yacimientos de plata, oro y cobre identificados en las entrañas de nuestra Cordillera Central, Casa Pueblo reaccionó y multiplicó su poder con la voluntad de miles de jóvenes estudiantes, educadores y protectores ambientales del país.

Solo esa intervención evitó una catástrofe ecológica y social a lo largo y ancho de 36 mil cuerdas de bosque entre los municipios de Adjuntas, Utuado, Lares y Jayuya.

Y fue esa lucha encabezada desde Adjuntas la que impulsó y galvanizó el futuro de Casa Pueblo.

Sus miembros fundadores, Tinti Deyá Díaz y el ingeniero Alexis Massol González, junto a un ejemplar cuerpo de voluntarios, dieron alas a la iniciativa hasta convertirla en un proyecto de autogestión comunitaria con el compromiso de apreciar y proteger los recursos naturales, culturales y humanos de Puerto Rico y el mundo.

Además del Bosque Escuela La Olimpia Ariel Massol Deyá, entre sus exitosas gestas resaltan el establecimiento de Radio Casa Pueblo 1020, el Café Madre Isla, la Escuela Comunitaria de Música y el Cine Solar, a los que ahora se suman Ajuntas Pueblo Solar y la Plaza Solar.

“No hay un plan estratégico que uno diga ‘Esto sabemos que lo vamos a hacer en 41 años’. Eso no fue así. Lo que nosotros tenemos es voluntad de luchar e impulsar transformación social”, puntualizó Massol Deyá.

“En el camino hemos tropezado, hemos aprendido y hemos impulsado cambios, pero son sobre la marcha, sobre las acciones. Cuando el huracán María en el 2017, yo no sabía que en el 2020 y 2021 íbamos a estar haciendo estas cosas. Pero eso es la importancia de luchar. Luchar te lleva a lugares que ni siquiera se te habían ocurrido”, añadió.

“En Adjuntas no hay que convencer al pueblo de si sirve o no la energía renovable. Esa discusión, que suele retardar o utilizarse para retrasar el cambio, ya nosotros la superamos y estamos en pleno desarrollo”, recalcó Arturo Massol Deyá, director ejecutivo de Casa Pueblo. (Foto archivo)