Casa Protegida Julia de Burgos continúa apoyando víctimas de violencia de género

“Lo que nos preocupa es que, a pesar de que el Negociado de la Policía ha reconocido un aumento en los incidentes de esta naturaleza que han tenido que investigar, no se refleja en el número de referidos que estamos recibiendo de la agencia", denunció la presidenta de la Junta Directiva de la organización

Foto: EFE

PONCE – La Junta de Directoras y la Directora Ejecutiva de la Casa Protegida Julia de Burgos, primer albergue establecido en Puerto Rico para proteger las vidas de las mujeres que enfrentan la violencia de sus parejas o ex parejas, así como la seguridad de sus hijas e hijos, reiteró la preocupación que entidades afines han señalado respecto a que el aislamiento físico y el confinamiento en los hogares como respuesta necesaria al Coronavirus, coloca a las sobrevivientes en mayor riesgo.

Señaló su directora ejecutiva, Coraly León Morales que “las sobrevivientes de violencia de género están en las casas con la persona agresora, sujetas a su control, con las niñas y niños fuera de la escuela; sin contacto con otras personas a quienes solicitar ayuda y con mínimas posibilidades de preparar y ejecutar un plan de escape. Son circunstancias en las que están presentes otros factores precipitantes de la violencia, como el desempleo y pérdidas económicas debido al cierre de negocios, de empresas privadas y la falta de ingresos de quienes se ganan la vida por cuenta propia”.

Sumándose a la preocupación, la Lic. Olga López Báez, presidenta de la Junta Directiva de la organización, señaló que Puerto Rico no es diferente a los demás países del Mundo que también batallan contra la pandemia del COVID-19 y han documentado un incremento en los casos de violencia de género.

“Lo que nos preocupa es que, a pesar de que el Negociado de la Policía ha reconocido un aumento en los incidentes de esta naturaleza que han tenido que investigar, no se refleja en el número de referidos que estamos recibiendo de la agencia. Hemos confirmado esto con otros albergues que han hecho la misma observación”.

Indicó que para despejar cualquier duda de las autoridades policiales, les llamaron para indicarles que Casa Julia está ofreciendo servicios de apoyo y protección en toda su capacidad, tanto el albergue como los programas e vivienda, incluyendo los centros ambulatorios en el Oeste y el Sur de la Isla.

“En términos de peligrosidad y riesgo para las mujeres cuyos agresores se están aprovechando de las circunstancias para ejercer la violencia con impunidad, ocurre lo mismo que denunciamos tras el paso del huracán María y con la incidencia de los movimientos sísmicos en el Sur y Sur Oeste de Puerto Rico.

Eventos que alteran el orden social; que incrementan la pobreza, amenazan la salud, la seguridad y las vidas de las personas; que limitan servicios como los del sistema de Justicia tienen el efecto de agravar la vulnerabilidad de las víctimas sobrevivientes de la violencia de género y requieren que el gobierno, en alianza con la sociedad civil, establezca medidas especiales para atender sus necesidades y protegerlas”, indicó la directora ejecutiva de la organización.

Añadió que aunque la Coordinadora Paz para la Mujer (Coalición Contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual en Puerto Rico), de la cual es integrante Casa Julia, lo solicitó a la Gobernadora, el pedido no ha sido contestado.

Finalmente reiteraron que Casa Julia tiene las puertas abiertas para ofrecer sus servicios de albergue, así como de orientación y consejería, a las víctimas sobrevivientes por lo que instaron a éstas a comunicarse a través del 787-723-3500 o al 787-548-5290.

De igual forma, exhortaron a la Policía, al sistema judicial, a otras entidades gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y a personas de la comunidad en general, que de alguna forma intervengan con mujeres que enfrentan la violencia de género, a ofrecerles la información de Casa Julia y a ponerse en contacto con esta
entidad.