Corrió el dinero en las campañas políticas por la alcaldía de Ponce

El contratista Carlos Ignacio Pesquera, su esposa e hija inyectaron $10,650 a la campaña de reelección de Meléndez Altieri, sin residir o votar en Ponce.

Foto Archivo

En su afán por capturar la Casa Alcaldía de Ponce, la incumbente María Meléndez Altieri y el alcalde electo Luis Irizarry Pabón arreciaron el desembolso de decenas de miles de dólares para sus campañas políticas, en las últimas semanas de su contienda electoral.

Para financiar las mismas, ambos candidatos apelaron a una larga lista de empresarios, profesionales, amigos y allegados, a pesar de la crisis económica y las limitaciones forzadas por la pandemia de coronavirus.

Por ejemplo, Meléndez Altieri volvió a recurrir a contratistas municipales y empleados de confianza -personas con intereses económicos en su administración- para recolectar más del 85 por ciento de los donativos individuales que atrapó durante el periodo crucial, entre julio y septiembre de este año.

En esos tres meses, su estrategia le permitió recaudar $85,346 en “donativos”: cifra que supera incluso los $81,988 recolectados por su campaña durante los 18 meses previos.

Según consta en informes oficiales de ingresos y gastos presentados a la Oficina del Contralor Electoral (OCE), sobre una treintena de directores de dependencias, empleados de confianza y legisladores municipales de la plantilla de la alcaldesa le facilitaron donativos en efectivo de entre $100 y $500.

El hallazgo coincide con un señalamiento de la Oficina del Contralor de Puerto Rico -divulgado luego de las elecciones- donde se destaca que Meléndez Altieri mantuvo un total de 69 empleados de confianza, 19 más de lo permitido por ley, y mas del doble de lo normal para un municipio con una población superior a los 50 mil habitantes.

El pote de los contratistas

Sin embargo, la alcaldesa catapultó su empuje económico con los donativos de personas que han logrado cuantiosos contratos durante su administración.

Entre ellos, el ingeniero Carlos Pesquera Morales y la ex vicealcaldesa de Guaynabo, Aurialis Lozada Centeno, quienes volvieron a inyectar miles de dólares a su campaña.

Desde el año 2017, ambas figuras han sido contratadas -con acuerdos que ya rondan los $4.1 millones- para timonear el anquilosado proceso de reconstrucción de la ciudad tras el paso del huracán María.

El pasado 6 de julio, tanto Carlos Pesquera Morales como su esposa Irasema Rivera Reyes entregaron sendos cheques de $2,800 a la campaña de la alcaldesa.

Dos semanas más tarde, Meléndez Altieri logró otro donativo de $2,800 por parte de Frances Raquel Pesquera Rivera, hija de Pesquera Morales y abogada adscrita al bufete Pietrantoni, Méndez y Álvarez LLC.

Esta, sin embargo, no es la primera vez que la ejecutiva municipal logra aportaciones a su campaña, mediante una practica que le permite multiplicar donativos.

En junio de 2019 y tras asegurar contratos en la Casa Alcaldía de Ponce, Pesquera Morales también entregó un cheque de $1,250 a la campaña política de Meléndez Altieri, mientras que su esposa hizo una aportación de $1,000.

En total, la familia Pesquera inyectó $10,650 a la fallida campaña de reelección de Meléndez Altieri, sin residir o votar en Ponce.

De igual forma, la ex vicealcaldesa de Guaynabo aportó un cheque $2,800 a la campaña el pasado 22 de septiembre, adicional a otro de $2,500 que entregó el 14 de junio de 2019.

Otros donantes de alto nivel para Meléndez Altieri fueron Carlos L. González Torres ($2,800), Ivette Gómez Díaz ($2,800), Marcelino García González ($2,800), Ricardo L. Aponte Parsi ($2,000), Rafael Guillermety Matienzo ($1,000), Gilberto E. del Valle López ($1,000) y Waleska Rodríguez de Jesús ($1,000).

La lista también incluye a su presidente de campaña, Pablo Colón Santiago ($2,800), el empresario y excandidato del PNP a la alcaldía de Ponce, Javier Bustillo González ($1,900) y el CPA Jorge Luis Aquino Barreto ($1,000), quien por años fue contratado por la alcaldesa para brindar “asesoría financiera”.

Cosecha en la clase médica

Por su parte, la campaña del alcalde electo Luis Irizarry Pabón reportó ingresos por $60,655 en el periodo de julio a septiembre, un incremento significativo en comparación con trimestres anteriores.

Sin embargo, de esa suma, $26,500 salieron del bolsillo del propio candidato, lo que fue una práctica consistente a lo largo su campaña. Hasta el pasado mes de septiembre, Irizarry Pabón había invertido sobre $106 mil de su capital en la primaria y las elecciones generales.

Aun así, durante los últimos meses de la contienda, el alcalde electo recurrió a sus amigos en la clase médica del país para sufragar parte de sus gastos de campaña.

Según consta en informes oficiales de la OCE, sobre una veintena de médicos de Ponce y otros municipios inyectaron sobre $13 mil en donativos a su campaña.

Entre ellos figuran el urólogo Alberto Pablo Corica, los generalistas Ángel S. Muntaner Morales y Digna Rafaela Rivera Roldán, con cheques de $1,000 cada uno, y el cirujano vascular Luis J. Torruella Bartolomei con $900.

En la lista de médicos que aportaron $500 a su campaña figuran además los doctores Eugenio Mulero Portela, Jorge Martínez Ajá, Oscar Quintero Serrano, Jorge E. Ruiz Díaz, Gerardo L. Alayón Anta, Rafael Javier Espinet Pérez, Ariel Morciglio Almodóvar, Dora Emmanuelli Hernández y Miguel A. Torres Bernier.

Asimismo, los médicos Iraida del Río Rodríguez, Ricardo Emilio Jiménez Rivera, Miguel Jabbar Berdiel Aponte, Edgardo Bermúdez Moreno, Jaime Luis Ortiz Rosario y Miguel Ángel Magraner Suárez.

Por su parte, la presidenta de la empresa C4 (Care Coordination and Collaboration Center), Noris Torres Santiago, aportó un cheque de $1,500 el pasado 24 de septiembre.

La lista de donantes incluyó también a los abogados Juan Carlos Bigas Valedón ($2,800) y Modesto Bigas Méndez ($1,000), Gloria Margarit Pizarro Rodríguez ($2,000), María Victoria Muñoz San Antonio ($2,000), Guillermo Hernández ($1,900), Guillermo Juan Tous Rodríguez ($1,000), Lilliam de Jesús Sánchez ($1,000) y la esposa del empresario Antonio Muñoz Bermúdez, Migdonia Grajales Suárez, con $2,000.

A manos llenas

Los cuantiosos donativos obtenidos por los dos principales candidatos a la Casa Alcaldía fueron empleados primordialmente para financiar sus campañas en radio, redes sociales y prensa escrita.

En el caso de la incumbente, el gasto ascendió a $38,551, solamente entre los meses de julio a septiembre.

Esto incluyó $11,000 para servicios de manejo de redes sociales y $13,866 a la firma Gil Burgos and Partners, Corp, para pautas radiales y producción de anuncios.

Otros $13,685 fueron utilizados para la compra de anuncios en varios periódicos de circulación local, programas pagados en emisoras de radio y publicaciones políticas en un medio digital.

Por su parte, el alcalde electo invirtió $42,689 en anuncios, programas radiales, publicidad digital y promociones.

Sus gastos incluyen $12,975 para alquiler de guaguas de sonido, $8,750 a la firma 303 Digital LLP para “publicaciones en redes sociales, mercadeo digital y pautas en Radio Isla 1490 AM” y $5,350 para publicar contenido político en un medio digital.

También $1,700 para “billboards”, $900 para el “jingle” de campaña, $550 para un “taller de estrategias de comunicación no verbal” y $350 para “entrevistas” pagadas con el locutor Miguel “El Bori” Rivera Martínez.