Califican de retroceso histórico aprobación del presupuesto por parte de la Junta

Foto por Juan Costa | Centro de Periodismo Investigativo

EL CAPITOLIO  – Para el portavoz senatorial del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez, lo ocurrido el viernes, en el que a los legisladores elegidos por el pueblo de Puerto Rico la Junta de Control Fiscal (JCF) les arrebató la función fundamental de aprobar el presupuesto del gobierno, representa un retroceso histórico que no ocurría en nuestro país desde los tiempos del gobierno militar estadounidense.

“Ni siquiera bajo la Ley Foraker, ni la Ley Jones, en Puerto Rico los presupuestos se aprobaban por entes exclusivamente externos, sin alguna representación de representantes electos por los puertorriqueños. Lo que ha quedado de manifiesto, con la caída  del último pedazo de la hoja de parra que pretendía encubrir nuestra indignante subordinación política, es el ELA colonial al desnudo”, manifestó el senador independentista en declaraciones escritas.

Dalmau Ramírez subrayó que ante la cruda y vergonzosa realidad del nuevo modelo de gobierno colonial bajo PROMESA los puertorriqueños no pueden  -como ocurrió con la Ley Foraker, la Ley Jones y la Ley 600- asumir ahora una actitud de complacencia y resignación.

“No podemos limitarnos al pataleo ni a la queja retórica. Eso obliga a que haya un desprendimiento patriótico en donde las fuerzas políticas que en Puerto Rico creemos en la descolonización nos sentemos a la mesa a establecer un mapa de ruta y acción para confrontar a los Estados Unidos con el problema colonial de Puerto Rico. No se puede hablar de la crisis fiscal y presupuestaria del país sin atarlos a la crisis política del régimen antidemocrático y colonial que sufrimos”, puntualizó.

Para el líder pipiolo los pasados intentos para atender nuestro problema de subordinación política, incluso el más reciente plebiscito, hasta ahora han demostrado ser insuficientes.

“Por tal razón, el reto que tenemos por delante, además de tener que enfrentar un presupuesto que se ajusta a los intereses del lucro de los bonistas del extranjero y no a los intereses y necesidades del pueblo puertorriqueño, es el de crear la crisis que obligue a los Estados Unidos a enfrentar este problema y cumpla con su responsabilidad descolonizadora. Si no acabamos de una vez y por todas con nuestra indignante condición colonial, difícilmente solucionaremos nuestra crisis económica y fiscal, y estaremos condenados a que se repita la vergüenza de que se nos impongan siete fulanos no electos por el pueblo por un Congreso extranjero”, concluyó el senador Dalmau Ramírez.

Por su parte, el representante pipiolo Denis Márquez sostuvo que ante lo ocurrido, se necesita un proceso de descolonización.

“Una vez más reafirmamos la necesidad de un verdadero proceso de descolonización ante el ya conocido fracaso plebiscitario. Solo con la independencia y nuestra soberanía nacional lograríamos comenzar la reconstrucción de nuestro país y nuestra economía, limitada y restringida hoy, por un modelo político obsoleto que nunca le ha servido a los puertorriqueños”, dijo Márquez en declaraciones escritas.