Calabaza: también aporta a su bienestar

El consumo de calabazas puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades crónicas como la hipertensión, evitar la retención de líquidos y, por su contenido en carotenoides, mejorar el funcionamiento de la retina.

Gracias a su bajo contenido en sodio, el consumo de calabazas puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades crónicas como la hipertensión, evitar la retención de líquidos y, por su contenido en carotenoides, mejorar el funcionamiento de la retina.

Además, como explica la nutricionista Valeria González, su contenido de carotenoides, los responsables de su color anaranjado, cumplen funciones antioxidantes que se han asociado a efectos de antienvejecimiento y prevención del cáncer.

En el sistema inmune

La buena digestibilidad de la calabaza hace también que cuando se incluye dentro de una dieta saludable ayude a prevenir el estreñimiento.

Del mismo modo, al contener vitamina A, su consumo podría tener un efecto positivo sobre el sistema inmune.

“Aunque es un alimento con una baja cantidad de calorías, no debemos caer en excesos de un solo tipo de alimentos, ya que llevaría a deficiencias de otros nutrientes”, aseveró la nutricionista.

Lo recomendable, agrega, es comer alrededor de dos onzas y media de esta hortaliza una o dos veces por semana y, para aprovechar al máximo los carotenoides y evitar su oxidación, aconseja evitar cortar la calabaza en pedazos pequeños o quitar la corteza.

“Son preferibles las preparaciones al vapor o con un mínimo tiempo de ebullición, evitando las frituras y cocciones prolongadas”, anotó.