Bostezos, hipo, piel de gallina: ¿por qué el cuerpo reacciona así?

Una nueva investigación ha puesto de manifiesto que el bostezo es un mecanismo implicado en la termorregulación del cerebro.

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Los bostezos, el hipo o la carne de gallina son parte de nuestra existencia, pero ¿alguna vez se ha preguntado por qué reaccionamos así? ¿Cuál es el origen de estas respuestas espontáneas e incontrolables del organismo?

A lo largo de la historia, personas en todo el mundo han formulado sus teorías, a menudo inverosímiles, para explicar estas reacciones.

Sin embargo, el ex vicepresidente del Instituto de Bienestar de Cleveland Clinic, el doctor Daniel Neides, ha profundizado en el tema y publicado sus observaciones.

Piel de gallina

Entre ellas, cómo se activa el mecanismo de respuesta que redunda en lo que llamamos piel de gallina: esa respuesta involuntaria ante una situación de asombro, frío, miedo o ansiedad.

Según plantea Neides, “la piel de gallina se produce cuando se contrae un pequeño músculo situado en la base de cada uno de los folículos pilosos, lo que provoca que el cabello se ponga de punta”.

En el caso de los animales, esta reacción tiene una función, ya que crea una especie de cobertura que ayuda a mantener el calor corporal y combatir el frío. También aparece en situaciones de combate o huida.

No obstante, en los humanos este erizamiento del vello no tiene función.

“Cuando un animal se encuentra en peligro, el abrigo de piel erizada crea una imagen visual de un animal más grande y puede ahuyentar a los depredadores”, indicó el doctor.

Hipo

Neides también explicó por qué en alguna ocasión las personas han experimentado incómodos episodios de hipo. “Cuando el diafragma (un músculo situado entre los pulmones y el estómago) se altera, se produce un espasmo, y este espasmo provoca lo que se conoce comúnmente como el hipo”.

Añadió que el mismo se produce debido a una alteración en las vías nerviosas que conducen desde el cerebro hasta el diafragma, lo que explica por qué a veces ocurre durante situaciones que avivan las emociones o cambios de temperatura, después de tragar aire, comer mucho o demasiado rápido o en una situación de ansiedad.

“El hipo normalmente es de corta duración. Cuando es persistente y dura varios días puede indicar un problema médico que requiere atención”, advirtió Neides. “A veces, ciertas enfermedades o incluso un procedimiento médico, especialmente los relacionados con anestesia, pueden causar episodios prolongados de hipo”.

El galeno también reconoce que son numerosos y variados los remedios caseros para quitar el hipo, pero destacó que ninguno tiene base científica.

Únicamente tiene “cierta evidencia anecdótica” que el aumento de dióxido de carbono pueda ayudar. Por ello, contener la respiración o respirar dentro de una bolsa de papel, aumentando así los niveles de dióxido de carbono en los pulmones, puede relajar el diafragma y detener los espasmos y, por lo tanto, el hipo.

Bostezos

Otra de las reacciones incontrolables, los bostezos, suelen producirse cuando se tiene sueño o se está aburrido. Y también cuando alguien alrededor bosteza. Otras veces, incluso, sin motivo aparente.

No obstante, lo que sí parece estar claro es que no es cierta la teoría de que se bosteza porque el cerebro necesita oxígeno.

Mas bien, apunta Neides, podría estar relacionado con la temperatura cerebral. “Una nueva investigación ha puesto de manifiesto que el bostezo es un mecanismo implicado en la termorregulación del cerebro. Al igual que un ordenador tiene su propio mecanismo de refrigeración para evitar el sobrecalentamiento, la computadora del cuerpo, es decir, el cerebro, utiliza el bostezo para regular su temperatura”.

Entretanto, sobre los bostezos contagiosos, las investigaciones apuntan a esta misma razón: si alguien bosteza después de haber visto bostezar a otra persona es probable que se deba a que ambos están en la misma zona y, por tanto, expuestos a la misma temperatura de ambiente.

Lo mismo vale para cuando quien bosteza está somnoliento o aburrido, ya que los ciclos del sueño, el aburrimiento y el estrés están asociados con las fluctuaciones de temperatura en el cerebro, aseguró.

Son numerosos y variados los remedios caseros para quitar el hipo, pero ninguno tiene base científica. (Foto suministrada)