Ayude a su organismo a “defenderse” del coronavirus

Minuto a minuto se conocen nuevos datos sobre la pandemia que tiene en vilo al mundo entero, y el foco se centra en la prevención.

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Mucho se dice sobre la importancia de contar con buenas defensas para que el organismo “ataque” a los virus y bacterias que causan enfermedades.

En el contexto actual de la pandemia que atormenta el mundo, fortalecer el sistema inmunólogico tendría que ser una de las prioridades, en pos de estar saludables y en la mejor condicón posible para luchar contra el coronavirus.

De acuerdo a la infectóloga Romina Mauas, entre las claves para fortalecer el sistema inmune se encuentran:

  • La alimentación: hay que estar bien nutrido y tener una alimentación adecuada
  • Realizar actividad física de manera regular
  • Evitar el tábaco, ya que está demostrado que altera el funcionamiento de las células inmunológicas
  • Evitar la ingesta de alcohol
  • Cumplir el esquema de vacunación obligatorio y estar atento a vacunas que son necesarias en determinadas situaciones.

Nutrientes claves

En ese sentido, existe una gran variedad de minerales que cumplen diversas funciones en el organismo, pero dos de ellos parecen ser fundamentales para el comportamiento del sistema de defensas: el selenio y el zinc.

El reconocido médico infectólogo italiano Attilio Speciani, en una entrevista relacionada al aumento de casos en su país, remarcó la existencia de una investigación muy relevante sobre la presencia de selenio y sobre la capacidad del cuerpo para vencer a los virus.

Según expuso, estudios recientes demostraron que “tener una concentración adecuada de selenio en sangre permite una mayor capacidad defensiva del sistema inmune contra los virus en general, y el coronavirus no es la excepción”.

Y agregó: “En aquellas poblaciones donde hay una falta de selenio y zinc, los virus cambian más fácilmente y se vuelven más agresivos. Esto se aplica a otros coronavirus e influenza. Lo mismo sucede ante una persona desnutrida o inmunodeprimida, el virus cambia más rápido y se vuelve más agresivo porque no hay respuesta defensiva de nuestro organismo”.

“Los alimentos naturalmente ricos en selenio son, especialmente, los mariscos y las nueces. También está presente en productos de origen animal, como el pollo, carne vacuna, y en vegetales de hojas de verde y legumbres”, agregó.

Según precisó el médico y máster universitario en nutrición Milton Dan, “como el cuerpo humano no es capaz de sintetizar selenio, su presencia depende de la ingesta de los alimentos que lo contienen y, a su vez, el selenio de estos alimentos depende de la riqueza en selenio del medio en el que crecieron”.

Debido al bajo consumo de alimentos de mar y la escasa presencia de selenio en los suelos, muchas veces no llegan a mantener los niveles suficientes y suele ser necesario suplementarlo.

“Pero no todo suplemento de selenio es igualmente eficaz”, continuó. “Las recomendaciones sugieren su aporte en forma independiente, no combinado en los denominados multivitamínicos”.

El otro mineral clave en el sistema de defensas es el zinc, cuyos beneficios vinculados al sistema inmune fueron descritos por el científico Ananda Prasad, quien en la década de 1970 se dio cuenta de que este mineral podía ayudar al organismo a acortar o reducir la severidad de los síntomas de los resfriados.

“No podemos producir zinc en nuestros cuerpos, tenemos que obtenerlo de nuestras dietas”, aseguró la inmunóloga Jenna Macciochi de la Universidad de Sussex en Reino Unido, para quien el mineral “juega un papel en cientos de reacciones en el cuerpo y es extremadamente importante para combatir las infecciones”.

“Pero el zinc no es algo que se tome todo el tiempo, ya que puede causar toxicidad”, explicó la académica, quien enumeró entre las fuentes alimenticias que lo incluyen “carne roja, mariscos, legumbres, semillas y chocolate negro”.