Aún lejos el final de la emergencia por Covid-19 en Puerto Rico

“La percepción de riesgos en la ciudadanía ha disminuido dramáticamente. Muchos le han perdido por completo el temor a la pandemia... y eso es muy peligroso en esta etapa”, advirtió la epidemióloga del Gobierno Municipal de Ponce, Karla López de Victoria Cancel.

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A pesar de la llegada de nuevas vacunas a los centros de salud de Puerto Rico, el fin de la emergencia provocada por la pandemia del Covid-19 podría estar más lejos de lo que muchos auguran.

A juicio de expertos consultados por La Perla del Sur, aún existen factores que podrían alargar la batalla contra el virus, por lo que a pocos días de que se cumpla un año de la emergencia de salud declarada en Puerto Rico la ciudadanía debe mantener toda precaución y atemperar sus expectativas.

Por ejemplo, para la epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas, Cruz María Nazario Delgado, los pronósticos gubernamentales que proclaman la inmunidad de rebaño para los meses del verano ya se han hecho sal y agua.

En su lugar, todos deben prepararse para que ocurra el año próximo.

Durante meses, funcionarios del Departamento de Salud han proyectado que la inmunidad de grupo se alcanzará al vacunar al 70 por ciento de la población en la isla, pero análisis más recientes apuntan a que será necesario inmunizar a más del 85 por ciento de los residentes para lograrlo.

“Quizás estamos más cerca del final, pero nos falta mucho aún y eso es importante recalcarlo”, destacó por su parte Kenira Thompson García, vicepresidenta de investigación de Ponce Health Sciences University (PHSU).

“La vacuna es una herramienta, pero no es la panacea ni la solución perfecta. Apenas estamos comenzando a vacunar y es un proceso que va a tomar muchos meses”, insistió.

Vacuna: un juego de números

Thompson García agregó que los esfuerzos de vacunación en Puerto Rico continuarán sujetos a la disponibilidad de dosis, por lo que cualquier aceleración en el trámite de inmunización dependerá de factores fuera del control de los salubristas locales.

Sin embargo, cifró esperanzas en la reciente aprobación de la vacuna fabricada por la empresa Johnson & Johnson, que requiere una sola dosis y puede acelerar el proceso de inmunización general.

“En una situación de pandemia, es la vacuna ideal porque al solamente requerir una dosis, se puede vacunar a mucha gente en un solo día y no hay que comprometer dos dosis por persona”, sostuvo.

“Esperamos que esa vacuna pueda empezar a llegar esta semana”, añadió.

A la merced de las variantes

Sin embargo, la epidemióloga del Gobierno Municipal de Ponce, Karla López de Victoria Cancel, indicó que el ritmo de vacunación también estará sujeto a las variantes que en los próximos meses surjan del virus y si las mismas requerirán que personas ya vacunadas necesiten un refuerzo.

Según explicó, esto conllevaría otra complicación logística para los centros de vacunación.

“Los virus son altamente mutables. Este es un organismo que bien pocas veces se queda estático, así que nosotros tenemos que pensar que los mecanismos que tenemos ahora, quizás en unos meses no sean funcionales”, explicó López de Victoria Cancel.

“Esto aún está empezando. Los pronósticos de una pandemia siempre son estragos a lo largo de al menos cinco años”, añadió.

Disciplina ciudadana

La epidemióloga municipal también enfatizó el rol que jugará la ciudadanía en determinar cuánto tiempo más se extenderá la lucha contra el virus.

“La percepción de riesgos en la ciudadanía ha disminuido dramáticamente. Muchos le han perdido por completo el temor a la pandemia. Piensan que al tener esa luz al final del túnel, que es la vacuna, ya el problema está resuelto y eso es muy peligroso en esta etapa”, advirtió.

López de Victoria Cancel además se expresó preocupada ante la conducta de personas vacunadas, quienes podría exponer a otros a contagio en los próximos meses.

“El mensaje que se ha llevado es que la vacuna representa el fin de la pandemia o de la emergencia y eso no es correcto”, subrayó. “La vacuna viene a disminuir el cuadro clínico, pero eso no significa que esa vacuna nos protege de contraer el virus y poder transmitirlo”.

Según explicó, los adultos vacunados que adoptan prácticas de riesgo corren el riesgo de ser infectados y de transmitir el Covid, en cualquiera de sus vertientes locales, al núcleo familiar que aún no se ha inmunizado.

“Mucho va a depender de la ciudadanía. Si seguimos viendo el comportamiento que estamos viendo ahora, lamentablemente podríamos tener otros picos en los próximos meses”, sentenció.

Atentos a la segunda mitad del año

Por último, Nazario Delgado advirtió que resulta improbable que inicie la vacunación de jóvenes y niños a tiempo para el inicio de clases presenciales en agosto, por lo que el regreso a la escuela podría crear otro despunte en incidencia de casos durante la segunda mitad del año.

“En un condado en el estado de Georgia, hicieron un estudio en seis escuelas elementales. En 24 días, tuvieron un aumento en el número de casos de 300 por ciento”, sostuvo.

“Lo que encontraron fue que, con demasiada frecuencia, se violaban las recomendaciones de higiene y que la dificultad de abrir las escuelas está en que es difícil mantener una vigilancia estricta para que se cumplan las recomendaciones”, continuó.

Actualmente las vacunas de Pfizer y Moderna no están autorizadas para menores de edad. Aunque se impulsan ensayos clínicos para niños de entre 12 y 17 años, se desconoce cuándo se podría inmunizar a este sector de la población.

“En algún momento van a tener que reiniciar las clases presenciales y, como vamos a estar bregando con niños que con toda probabilidad no van a estar vacunados, hay que prepararse. El número de casos en agosto y septiembre podría aumentar”, concluyó.