Apuntan a santuario y esterilizaciones en masa para salvar a los animales abandonados

Foto archivo

Ante la proliferación de manadas en las calles y la molestia generada por el alto número de animales sacrificados en el Albergue de Ponce, tanto el Gobierno Municipal como organizaciones de rescatistas exploran alternativas.

Entre ellas sobresale la creación de un santuario que sirva de hogar transitorio para animales sin dueños, al igual que una campaña agresiva de esterilizaciones para frenar su proliferación.

“La situación en Ponce es muy triste. En cada esquina puedes ver un perro hambriento y con sed. Nosotros tenemos una responsabilidad social de tener compasión con ellos y ayudarlos con alimentación, vacunación, esterilización y buscarle un hogar”, afirmó Arleen Muñiz Vélez, presidenta de la organización Colitas Sonrientes.

Aunque actualmente no existe un censo de perros y gatos viviendo en las calles de Ponce, varios rescatistas coincidieron que el número ha ido en aumento desde el huracán María en el 2017. A nivel isla, se estima que existen 300 mil perros y un millón de gatos callejeros.

Tanto Muñiz Vélez como otras rescatistas consultadas destacaron que es necesario redoblar esfuerzos para educar y concienciar a la ciudadanía sobre las responsabilidades de tener un animal doméstico. Máxime cuando un alto número de personas abandonan o entregan sus mascotas: uno de los principales precipitantes para el auge de animales realengos.

Asimismo, enfatizaron la necesidad de establecer acuerdos de colaboración con el Gobierno Municipal de Ponce y el Albergue de Animales para impulsar de manera urgente la adopción de animales.

“De nada sirve preparar animales para adopción si nadie se entera. Hay que utilizar el Internet, las redes y los medios para que las personas sepan que estos animales necesitan un hogar”, dijo Muñiz Vélez.

Otro obstáculo, puntualizó, ha sido la ausencia de un plan e infraestructura con apoyo gubernamental para atender la población de animales callejeros.

Actualmente solo existen seis albergues de animales en el país y la mayoría de las organizaciones pro rescate de animales realizan su labor sin aportación gubernamental. En su lugar, dependen únicamente de aportaciones ciudadanas.

Un santuario en la zona rural

Ante este panorama, el Jefe de Gabinete del Gobierno Municipal de Ponce, Luis Báez Rodríguez, adelantó que el alcalde Luis Irizarry Pabón buscará crear un santuario de animales en la ciudad.

“Estamos verificando varios sitios, con varias cuerdas de terreno, donde podamos establecer el santuario y hacer una alianza con los grupos de ayuda a los animales para bregar con esto”, expresó Báez Rodríguez.

“Tener un espacio donde se puedan ubicar estos animales con pocos prospectos de ser adoptados, donde no les falte comida y agua, sería algo fantástico”, reaccionó Alejandra Zapata Torres, vicepresidenta de la organización Will of Sato. “Pero es algo que no se va a lograr de la noche a la mañana”.

“Hay que entender que no todos los animales que están en la calle son agresivos. Muchos están temerosos y desconfían, porque han sido víctimas de abuso. Algunos no podrán ser adoptados, pero aun así merecen una segunda oportunidad”, continuó.

De igual forma Dellymar Bernal Martínez, presidenta de la junta de directores del Santuario de Animales San Francisco de Asís (SASFAPR) en Cabo Rojo, elogió la propuesta municipal y se puso a la disposición para ayudar a su realización.

El SASFAPR fue creado en el año 2008 y actualmente alberga un centenar de mascotas. El centro ofrece alimentación y cuidado médico para animales rescatados que no han sido adoptados. Asimismo, ofrece programas de educación y concienciación a la ciudadanía.

Urge la esterilización

Sin embargo, Bernal Martínez, recomendó que la lucha por el santuario municipal debe ir acompañada de un programa intensivo de esterilización y castración, al tratarse del único remedio efectivo para reducir las poblaciones de animales en las calles, al largo plazo.

“Si el Municipio de Ponce pudiera identificar alguna cantidad de fondos recurrentes para ofrecer esterilizaciones gratuitas, estoy segura que eso tendría un impacto importante. Se establecería como un municipio de vanguardia”, añadió.

“La esterilización tiene que ser una de las piezas claves en cualquier solución a este problema”, coincidió Zapata Torres.

“Tiene que existir una alianza entre veterinarios, rescatistas, el municipio y el albergue para, entre todos, encaminar una esterilización masiva y llevarla a las comunidades”, abundó.

Proponen programa de TRN

Por otra parte, Bernal Martínez planteó que la creación de un programa de TRN (Trap-Neuter-Return) es otra alternativa que a considerar para masificar la esterilización de animales realengos.

Mediante esta estrategia, empleada por décadas en Europa y Estados Unidos, se atrapan gatos callejeros, se vacunan y se esterilizan. Luego de un periodo de observación, son devueltos a su hábitat.

“Estudios científicos muestran que los programas Trap-Neuter-Return mejoran las vidas de gatos callejeros, mejora sus relaciones con las personas que viven cerca de ellos y disminuye el tamaño de las colonias a lo largo del tiempo”, explica en su página web la organización con sede en San Juan, Save a Gato.

A juicio de Bernal Martínez, la estrategia también podría ser adaptada para esterilizar y vacunar perros.

“En otras partes del mundo se ha implementado exitosamente. Esto tiene que venir acompañado de una campaña de educación en las comunidades para que las personas entiendan que estos animales ya están operados, vacunados y no representan un problema de salud pública”, afirmó.

“Además de operarlos, puedes aprovechar y ponerles la vacuna de la rabia que dura tres años. Se pueden desparasitar, limpiar las orejas y dar preventivos contra pulgas y garrapatas”, continuó.

“Hay lugares como Cuba, donde los animales en el programa de TNR tienen un collar con un color distintivo que le deja saber a las personas que está vacunado y operado. Es algo que podemos desarrollar y atemperar a nuestra realidad”.

“Llevar a todos estos animales a un santuario es imposible, porque no hay el espacio, así que hacer un programa de ‘Trap-neuter-return’ podría ser efectivo en algunos lugares donde la comunidad esté orientada, lo entienda y esté de acuerdo”, añadió.

Asimismo, Zapata Torres opinó que la creación de un programa de TNR podría servir de puente, en lo que se logra definir una solución a largo plazo.

“La realidad es que tenemos que convivir con animales en la calle, porque no es un problema que se va a solucionar de la noche a la mañana. La eutanasia obviamente no ha solucionado el problema, así que tenemos que pensar en cómo esterilizar los animales que están en la calle. El TNR podría ser una opción”, puntualizó.