Anuncian fecha para misión operativa a la Estación Espacial Internacional

A bordo irán tres astronautas de Estados Unidos y uno de Japón

Fotografía cedida por SpaceX donde aparece el cohete Falcon 9, (Foto: EFE / SpaceX)

Miami (Estados Unidos) – La primera misión tripulada a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde Estados Unidos, después del histórico viaje de prueba Demo-2, iniciará el 14 de noviembre, después de varios retrasos.

Ese día, si todo sale como está previsto, un cohete Falcon 9 de SpaceX con la cápsula Dragon Crew en la punta despegará del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), a las 7:49 pm según informó NASA.

A bordo de la cápsula irán los astronautas de la agencia espacial de Estados Unidos Michael Hopkins, Shannon Walker y Victor Glover, además del astronauta japonés Soichi Noguchi.

La misión Crew-1 debía haberse iniciado originalmente el 23 de octubre, pero fue retrasado al 31 de octubre y luego sin fecha hasta que la NASA anunció que será el 14 de noviembre.

El último cambio de fecha se debió a que se descubrió problemas en los motores del cohete Falcon 9 durante un vuelo no relacionado con el programa de la NASA.

Este miércoles está previsto que SpaceX y NASA informen sobre ese problema y otros detalles de la misión en una conferencia de presa virtual.

La misión Crew-1, con una duración de seis meses, será la primera de al menos seis que SpaceX realizará a la EEI en razón de un contrato de 2,600 millones con la NASA firmado en 2014.

En la misión de prueba Demo-2 Bob Behnken y Doug Hurley viajaron a la EEI el pasado 30 de mayo y al cabo de dos meses regresaron a la tierra en la misma cápsula, que cayó al Golfo de México de manera controlada y sin problemas el 2 de agosto pasado.

Boeing firmó también un contrato con la NASA, en este caso de 4,200 millones de dólares, para proveer las naves que llevarán a los astronautas estadounidenses a la EEI, pero la primera misión de prueba salió mal y no hay todavía fecha prevista para otra.

La NASA firmó esos contratos para desarrollar el programa comercial de transporte espacial y dejar de depender de la nave rusa Soyuz, en la que han viajado los astronautas de la agencia estadounidense desde que canceló su programa de transbordadores en 2011.