Al encuentro con las raíces del Museo de Arte

El curador de arte europeo del museo, Pablo Pérez d’Ors.

Ya estrenó “Un lugar para Puerto Rico”, la novel exposición que por primera vez ofrece aspectos fascinantes y poco conocidos de la historia del Museo de Arte de Ponce (MAP).

La muestra cuenta con 48 pinturas, 14 esculturas y 28 obras sobre papel adquiridas antes de la inauguración del edificio actual del museo en el año 1965. Juntas, permiten “explorar un capítulo breve en la historia cultural de la isla”, resaltó Alejandra Peña, directora ejecutiva del MAP.

Desde el comienzo, resulta llamativa la presencia en la colección de artistas menos conocidos, como Bartolomé Mayol o Luis Hernández Cruz, junto a figuras como Rafael Tufiño, Olga Albizu, Lorenzo Homar o el ponceño Miguel Pou, quien para la época era el artista puertorriqueño con mayor éxito comercial.

“El proyecto museográfico de (Luis A.) Ferré buscaba reclamar un lugar para Puerto Rico dentro del canon de la historia del arte”, explicó el curador de arte europeo del museo, Pablo Pérez d’Ors. “La sala puertorriqueña de la primera sede del Museo de Arte de Ponce supuso un hito importante, sobre todo si recordamos que ninguna otra institución en el mundo contaba entonces con una instalación permanente y no comercial de arte puertorriqueño”, añadió.

El área metro no contó con un espacio así hasta el año 1967, con la creación del ya desaparecido Museo de Bellas Artes de Puerto Rico, del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Además, a mediados del siglo pasado todavía no era lo habitual encontrar arte antiguo y contemporáneo bajo el mismo techo.

Por ello, Ferré emerge a lo largo de la exposición como un coleccionista dispuesto a correr riesgos, abierto a nuevas propuestas y, sobre todo, entusiasmado por la emergencia de un nuevo Puerto Rico en el mundo del arte.

Para información sobre boletos y horario puede llamar al museo al 787-840-1510.