Ausente el DRNA para proteger manatíes bajo asecho en Guánica

“Esto va a ser una matanza y me da mucha pena, porque esto es la crónica de un asesinato anunciado”, alertó el exsupervisor del Bosque Seco.

Foto archivo

El veterano biólogo Miguel Canals Mora lo confirmó.

Una manatí en estado de gestación murió el pasado fin de semana a consecuencia de las heridas provocadas por el motor de una embarcación en la bahía de Guánica.

La hembra fue encontrada el pasado domingo, un día después de que decenas de personas en embarcaciones de alta velocidad -incluyendo jet skis- invadieran el frecuentado espacio recreativo.

Sin embargo, aunque vecinos del sector alertaron sobre la presencia de estos mamíferos en la zona, sobre el alto número de visitantes y el manejo irresponsable de embarcaciones, no hubo intervención alguna del Cuerpo de Vigilantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) o de las Fuerzas Unidas de Acción Rápida (FURA), denunció el también exsupervisor del Bosque Seco de Guánica.

Los manatíes son una especie marina herbívora clasificada en peligro de extinción, por lo que son protegidas por leyes locales y federales.

“Las poblaciones de manatí se han estado moviendo constantemente en el área de la bahía de Guánica, desde la desembocadura del río hacia la Isla de Guilligan. Desde hace semanas, vecinos del sector me han estado llamando para decirme que están viendo manatíes, tanto individuos, como con sus crías”, sostuvo Canals Mora.

“Pero en el fin de semana la situación se fue de control. En un momento dado hubo hasta 25 jet skis en el área de Guilligan, Jaboncillo y en la bahía”, denunció. “Me preocupa que vuelva a suceder este fin de semana”.

El incidente del sábado y domingo ocurrió pese a las reiteradas advertencias de Canal Mora y otros ecologistas sobre la peligrosidad del uso de embarcaciones de alta velocidad en la reserva y la falta de vigilancia por parte de las autoridades encargadas de custodiar el área.

“Hay ausencia del Cuerpo de Vigilantes, porque ellos dicen que no tienen embarcación y la Unidad Marítima de Guánica se la llevan a Parguera y a Cabo Rojo”, dijo el biólogo.

“FURA tampoco está haciendo su trabajo. En el pasado FURA nos daba mucho apoyo, pero no sé que ha pasado que no están dando ese mismo apoyo actualmente”, continuó.

“La situación esta fuera de control”, reiteró. “El Cuerpo de Vigilantes no puede hacer su función o no la está haciendo. La frustración de los compañeros que trabajan en el Bosque (Seco de Guánica) es enorme”, añadió.

Asimismo, Canals Mora hizo un llamado a que se intervenga con una empresa que alquila ‘jet skis’ en el área y con los operadores de embarcaciones de transporte turístico a Isla de Guilligan.

“En contra de toda mi oposición, porque es algo que yo nunca permití (como guardabosque), el Oficial de Manejo que vino después de mí permitió que se estableciera un negocio de alquiler de ‘jet skis’ en el balneario de Caña Gorda. Desgraciadamente, sucumbieron ante la presión y permitieron este uso que no es compatible con una reserva”, denunció.

“En un área de reserva natural, tú no puedes exceder los cinco nudos por hora. Aquí se está violando la concesión. Tampoco hay rotulación, ni en la bahía, ni en Jaboncillo, ni en Guilligan. No hay bollas como en otros lugares, porque se las robaron”, sostuvo.

“Aquí el DRNA habla tanto y hace mucho ‘show’ sobre la protección de los manatíes y mira esto. Los secretarios siempre utilizan al manatí, a la cotorra puertorriqueña y al sapo concho como símbolo de que están haciendo algo para la protección, pero a la hora de hacer valer las leyes para proteger a estos animales, no hacen nada”, continuó.

“Esto va a ser una matanza y me da mucha pena, porque esto es la crónica de un asesinato anunciado. Llevo diciendo esto desde hace tiempo, de que esto iba a ocurrir por la falta de vigilancia y por haber permitido ese negocio de alquiler en Caña Gorda, pero no me hicieron caso. Es una irresponsabilidad y no puede continuar”, sentenció.