A más de un mes de haber iniciado la temporada de huracanes en Puerto Rico, entre el 35 y 45 por cientos de los refugios carecen de las condiciones óptimas para ofrecer seguridad y estabilidad emocional a la ciudadanía en caso de emergencia o desastre.
Así lo anunció el domingo Edwin García Feliciano, Ombudsman de Puerto Rico, al revelar los hallazgos de una investigación realizada por tercer año consecutivo por la Oficina del Procurador del Ciudadano (OPC).
El estudio concluyó que cerca de la mitad de los refugios, como mínimo no cuentan con servicios básicos de cisternas, generadores y servicios sanitarios.
García Feliciano llegó a esta conclusión, luego de evaluar activamente un total de 94 refugios, seleccionados de manera aleatoria, y que constituyeron la muestra para el estudio realizado durante mayo y junio pasado.
De hecho, el funcionario se mostró inconforme con la respuesta que ofrece el componente gubernamental para lidiar con la seguridad de las personas que preventivamente, se refugian en la eventualidad de desastres.
“Las agencias no pueden dar por un hecho que el refugio será para un puñado de días. Hemos tenido experiencias con personas en refugios semanas y meses. Entonces, ¿por qué la desidia y la dejadez? ¿Por qué la indiferencia?”, denunció el funcionario
García Feliciano estableció de manera rigurosa que es hora de hacerle un llamado al gobernador Pedro Pierluisi para que, con carácter de urgencia, dé instrucciones para que haya generadores y cisternas que funcionen en todos los refugios. Y con ello, el personal que atenderá estos servicios mientras dure la emergencia.
“Es más, ¿Por qué de los múltiples fondos federales asignados bajo María y la Pandemia no se asignaron recursos económicos para atender este asunto? ¿Es falta de voluntad el problema real?”, cuestinó.
Recordó el Procurador que para los años 2022 y 2023, personal de su oficina inspeccionó todos los refugios en Puerto Rico. Los hallazgos de dicha investigación fueron compartidos en reuniones y mediante documentación fáctica, con el componente de las diversas agencias que atienden estos asuntos.
“Esto no es nuevo. Es increíble que luego de varios años indicándole a las agencias pertinentes, el estado de los refugios, solo las agencias en la Región de Arecibo, se tomaron el asunto en serio, realizando un avance significativo para mejorar su condición”, indicó García Feliciano.
No obstante, la reciente evaluación de la OPC arrojó datos significativos entre los mismos se destacan:
– 78 refugios cuentan con cisternas, de las cuales, sólo 55 se encuentran funcionando, mientras 23 no lo están;
– 39 refugios están sin servicio de una cisterna o la misma, no está conectada al servicio de agua potable;
– De 94 refugios inspeccionados, 36 de ellos cuentan con un generador eléctrico, pero solo 26 de ellos están funcionando;
– 53 escuelas no cuentan con un generador, para un total de 68 refugios que no cuentan con un generador eléctrico; y si los tienen, no funcionan.
García Feliciano destacó que 50 refugios de las escuelas visitadas tenían problemas o deficiencias en sus sistemas sanitarios. Entre las mismas se identificaron lavamanos rotos, inodoros con problemas, urinales inservibles, mezcladoras que no funcionan, entre otras múltiples deficiencias.
El Ombudsman aseveró que, siendo estos refugios escuelas en funcionamiento con maestros y estudiantes activos, el problema se extiende a toda la matrícula escolar durante el año lectivo.
“Si el huracán Beryl, que alcanzó categoría 5 y devastó varias islas caribeñas nos hubiese afectado, ¿cuál sería nuestra realidad hoy? ¿Cuántos refugios hubiesen estado en condiciones óptimas para enfrentar la potencia de ese fenómeno atmosférico?”, cuestionó.
“Da vergüenza que sigan arrastrando los pies en un asunto tan importante. Nadie piensa que son seres humanos, personas conocidas y hasta familiares, a las que se pone en riesgo cuando se les ordena acudir a los refugios. ¿O es que por refugios entendemos cualquier espacio en desuso que se habilita sólo con catres, donde no hay agua, baños adecuados, espacios para lactancia, áreas para personas con impedimentos, áreas para mascotas, entre otros servicios urgentes y necesarios en un desastre?”, reflexionó.
Si a eso se le añade el cuestionado desempeño de LUMA y Genera PR, los empobrecidos servicios de salud y otras series de factores que pueden encarecer la vida de cualquier ciudadano, el Ombudsman reclamó vigorosamente que se hace urgente e imprescindible, que se mantengan óptimas condiciones en los refugios para que la respuesta gubernamental ante un desastre, no se convierta en una crisis humanitaria.