Aceleran el paso para transformar y reactivar el Campamento Santiago

El plan contempla la construcción de un nuevo complejo de barracas, un hangar de mantenimiento, una pista aérea para helicópteros y una subestación eléctrica: obras que junto a otras mejoras requerirán una inyección cercana a los $395.5 millones.

Foto Archivo

Sin ruido ni revuelo, el Ejército de los Estados Unidos marcha a toda prisa para que se autorice la multimillonaria transformación del Campamento Santiago en Salinas, un proyecto con potenciales implicaciones para las comunidades cercanas y el ambiente.

Según supo La Perla del Sur, el plan contempla la construcción de un nuevo complejo de barracas ($112 millones), un amplio hangar de mantenimiento ($80 millones), una pista aérea para helicópteros ($64 millones) y una subestación eléctrica ($18.5 millones): obras que junto a otras mejoras requerirán una inyección cercana a los $395.5 millones.

No obstante, la abogada y portavoz del Comité Dialogo Ambiental de Salinas, Ruth Santiago Quiñones, alertó que el periodo de 15 días establecidos para que se emitieran comentarios sobre el proyecto culminó, sin que casi nadie en la zona se enterara.

A su juicio, porque el plan tiene el potencial de alterar la tranquilidad en las comunidades cercanas a la base, agravar el riesgo de inundaciones en el municipio y aumentar las extracciones de agua potable del Acuífero del Sur.

“En Salinas no se ha enterado nadie”, insistió la experta en derecho ambiental.

Según trasciende de la propuesta sometida por la Guardia Nacional de Puerto Rico, el proyecto contempla la demolición de 48 estructuras existentes, algunas de ellas construidas con asbesto y cubiertas con pintura de plomo, entre otros tóxicos.

En su lugar, se levantarían 48 nuevas estructuras con capacidad para 1.1 millones de pies cuadrados de espacio.

Se enteran “por casualidad”

Santiago Quiñones denunció que tanto las organizaciones ambientales en la zona, como los residentes en las comunidades cercanas a la base no recibieron notificación sobre la elaborada propuesta y que la única gestión de divulgación ocurrió mediante un aviso que se publicó el pasado 2 de diciembre en la página 46 de un diario metropolitano.

Aun así, el alto mando militar concedió 15 días calendario para que las partes interesadas supieran del proyecto y sometieran comentarios por escrito.

Esta determinación, agregó la abogada, es insensata y abusiva, ya que la propuesta militar de 190 páginas fue redactada en inglés y lenguaje especializado. Además, cuestionó por qué el documento solo era visible mediante un enlace provisto en el anuncio y que no podía ser descargado.

“Me enteré por pura casualidad, porque ese día estaba mirando el periódico y me encontré con esto”, dijo. “Todo fue hecho de una manera con muy poca facilidad para la participación de las comunidades, y de organizaciones y entidades interesadas”.

A preguntas de cuánto podría tardar la evaluación de los comentarios presentados, Santiago Quiñones afirmó: “Creo que serán par de días. Parece que tienen mucha prisa con este asunto”.

“Si hubieran querido participación pública, habrían puesto anuncios en radio y periódicos locales, o puesto algún cartel frente al mismo Campamento Santiago para que la gente lo viera cuando saliera de la autopista”, puntualizó.

Sin Declaración de Impacto Ambiental

Por otra parte, la abogada denunció que el proyecto se pretende aprobar sin la elaboración de un estudio profundo sobre las repercusiones de la obra en el ecosistema de Salinas.

“Un proyecto tan abarcador, con tantas demoliciones, construcción de nuevas facilidades y tan cercano a áreas inundables, requiere como mínimo una ‘Declaración de Impacto Ambiental’ para determinar los ‘impactos significativos adversos’. Solo así puede decidirse si procede y cuáles podrían ser las medidas de mitigación para aminorar esos impactos”, explicó.

“Lo que hicieron fue una mera ‘Evaluación Ambiental’ y en un proyecto de esta envergadura se requiere una Declaración de Impacto Ambiental, que es todo un estudio que toma en consideración todos estos asuntos de ‘impactos significativos adversos’. El documento que se publicó no llega a ese nivel”, continuó.

“Lamentablemente, esto parece estar convirtiéndose en la norma. La desaparición de lo que llamamos las declaraciones de impacto ambiental es notable”, añadió.

Temores por más inundaciones

Además, la integrante del Comité Dialogo Ambiental levantó interrogantes sobre el impacto que podría tener el proyecto sobre la ya susceptible zona de inundaciones de Salinas.

“No hay un estudio en detalle la hidrología del lugar, de cómo se mueven esas aguas y cómo se afecta la inundabilidad del centro del pueblo de Salinas”, puntualizó.

“Las aguas desplazadas por la construcción las van a descargar al río Nigua. Ese río, cuando sale del Campamento Santiago, entra directamente al casco del pueblo de Salinas. Luego va en camino a la playa, donde hay comunidades como la urbanización La Margarita y sectores como Villa Esperanza y Villa Cofresí. El río Nigua inunda toda esa área, así que echarle más agua por estas construcciones y ampliaciones que están proponiendo, implica que más agua va a correr río abajo”, abundó.

Asimismo, Santiago Quiñones destacó que el plan propuesto podría aumentar significativamente las extracciones de agua al Acuífero del Sur, un recurso vital para el municipio, pero asediado por las recurrentes sequías y tomas excesivas.

“En ningún lugar mencionan la cantidad de agua que van a extraer del Acuífero del Sur. Sí dicen que van a trabajar en pozos subterráneos, pero no dicen qué cantidad (van a extraer) o cuál es su demanda actual, nada. Es una barbaridad”, agregó.

“Debemos estar bien vigilantes con relación a lo que implican estas construcciones sobre nuestra fuente de agua potable. El ejército también debe proveer más información sobre el asunto de las descargas y el caudal del río Nigua, así como las implicaciones para posibles inundaciones río abajo e incluso, al este del campamento”, destacó.

Responde la Guardia Nacional

A la hora del cierre, el ayudante general de la Guardia Nacional, el general de división José J. Reyes, defendió para el récord de La Perla del Sur los proyectos de construcción contemplados y aseguró que no representan un daño adicional para el ambiente.

“Los proyectos de construcción en el Campamento Santiago son en sustitución a facilidades ya existentes. Impacto a áreas naturales no hay. Lo que se hizo fue que en donde antes existían facilidades de barracas, se derrumbaron, se recogieron y en el mismo sitio ahora se van a hacer unos edificios modernos. Eso no tiene un impacto”, insistió Reyes.

“La capacidad de camas de antes es lo que se está reconstruyendo. En un momento dado, el Campamento Santiago tenía una capacidad de camas de 3,600, actualmente tengo una capacidad de 600 camas”, continuó.

“No es que nosotros estemos aumentando capacidad, estamos reconstruyendo una capacidad que existía, que por cuestión de los eventos atmosféricos Irma y María, nos destruyeron las barracas, pero necesitamos reconstruirlas”, añadió.

De igual forma, el militar rechazó que la Guardia Nacional esté ocultando información a la ciudadanía.

“Nosotros cumplimos con todos los requisitos y procesos de información y de subasta, según establecido en ley”, planteó. “Siempre le damos la bienvenida a todos aquellos grupos que están interesados y concernidos”.

“Ya hemos tenido reuniones con la alcaldesa de Salinas, está al tanto de todos estos proyectos y ha sido una gran aliada. Esto generará miles de empleos. Al gobernador electo también le hemos presentado estos proyectos de construcción, porque van a impactar la economía, no solamente de Salinas, sino de todo Puerto Rico”, concluyó.

Aun cuando el portal Issuu de la Guardia Nacional no permite descargar el informe PRARNG Master Plan & Master Plan FONSI, puede verlo accediendo aquí.

“Al gobernador electo también le hemos presentado estos proyectos de construcción, porque van a impactar la economía, no solamente de Salinas, sino de todo Puerto Rico”, alegó el general José J. Reyes.