Abundan letras y regalos inspirados en los Magos de Oriente

 

Los Magos de Oriente son parte indiscutible de la puertorriqueñidad. Estos seres mágicos reviven en nosotros esa maravillosa emoción que es el entusiasmo.

Mucho se ha escrito en la cuentística infantil boricua sobre esta hermosa tradición. En Otro Belén, Sandra Vázquez nos lleva a vivir la convocatoria divina a tres trabajadores boricuas llamados Gaspar, Melchor y Baltasar para que se unan a venerar al recién nacido.

José Agosto Rosario, transmuta ingeniosamente a los hombres magos en Los Tres Jueyes Magos. ¡Sí, leyó bien, en tres jueyes!, disponible también traducido al inglés.

Zulma Ayes Santiago trae tres cuentos en ¡Llegaron los Reyes! En el primero algo ocurre a tres primos mientras preparan las cajas de yerba para los camellos, en otro una niña pide un regalo muy especial y en otro alguien vive en sus sueños, desde lejos del país, la maravilla de las fiestas de Reyes de Juana Díaz.

Las estrellas de los Reyes Magos por Tere Rodríguez Nora recibió premio como Latino Book y trata de una mágica historia tras las estrellas de los Magos de Oriente.

Georgina Lázaro, con su acostumbrado estilo en verso, aporta su libro ¡Ya llegan los Reyes Magos!, con ambientación boricua y la ternura y delicadeza tan características de esta autora.

El ponceño Pedro Malavet Vega devela, en Las Pascuas de don Pedro (Un cuento de Navidad), esta hermosa tradición desde el punto de vista de su padre, en la década de 1950 y en relación con la música y los postres navideños.

Por supuesto que una Navidad boricua no lo es sin el canto y lectura del clásico Villancico yaucano, primoroso libro con tiernas y coloridas ilustraciones por el artista de raigambre lajeño y residente en California, Iván Camilli Rivera.