Abren nueva frontera en el cuidado integral de la salud

Bajo el liderato de Med Centro, Clínica de Condiciones Crónicas en Ponce proveerá cuidados de salud avanzados para el control de diabetes, hipertensión y asma.

Foto: Heriberto Rodríguez

Durante mucho tiempo, María del Carmen Rivera Class soñaba con que los mejores servicios de salud en Puerto Rico no se quedaran en el área metropolitana de San Juan.

Y como dice esta madre ponceña, su sueño se ha hecho realidad.

María del Carmen celebró el pasado viernes, junto a cientos de personas, un acontecimiento excepcional en el país: la inauguración de la primera Clínica de Condiciones Crónicas en Puerto Rico y el Caribe.

Espacio innovador

Bajo el liderato de Med Centro, su sede en la Avenida Hostos en Ponce proveerá cuidados de salud avanzados para el control de comorbilidad (presencia de dos o más enfermedades) en diabetes, hipertensión y asma.

Según puntualizó el director ejecutivo de Med Centro, Allan Cintrón Salichs, esta clínica es única en Puerto Rico y, en el mundo, él solo conoce dos más: una en Estados Unidos y otra en Holanda.

“Está dividida en cuatro rangos. El paciente viene a su médico primario, y si no se puede controlar su condición, es referido a la clínica de manejo de condiciones crónicas, donde lo atiende un equipo de internistas. Si ahí no se puede controlar, entonces, se eleva al tercer rango, que es con los subespecialistas: el cardiólogo, endocrinólogo y neumólogo. Ellos van a trabajar con esos casos más intensivos”, explicó.

Si la condición crónica no puede ser controlada en dicha etapa, entonces el paciente será referido para una hospitalización. Luego de ser estabilizado y ser dado de alta, deberá regresar a la clínica para que el equipo de internistas y subespecialistas desarrollen un plan de trabajo con el paciente.

La clínica ofrecerá además, de forma integral, servicios en psicología, doctora en farmacia, optómetra, trabajadores sociales clínicos, nutricionistas, manejadores de casos clínicos, enfermeras, educación en ejercicio y cocina, y una sala especial que ha sido denominada como Sala Coloquial.

“Los pacientes vienen a un área más informal. Te saca del ambiente de clínica y te sientes en otro ambiente. Digamos, yo soy paciente diabético o hipertenso y me presto para dialogar con otro paciente… Igual que si un médico quiere hablar con una persona o una familia, en lugar de verlos en el ambiente frío de la oficina, se los trae a la sala para bajar las tensiones. Se cambia esa dinámica”, agregó el director ejecutivo de Med Centro.

Idea surgida del colapso

Tras el paso del huracán María por la isla, el quehacer cotidiano de las personas se trastocó severamente. Y como suele ocurrir en otras tragedias colectivas, el espíritu resiliente de algunos seres humanos propician nuevas ideas dirigidas a ayudar a mejorar la calidad de vida y fortalecer los servicios de salud que se ofrecen.

“Cuando el huracán María, todo colapsó. No había ni tráfico”, contó Cintrón Salichs. “En la Avenida Hostos está la fábrica de hielo y los pacientes diabéticos venían por montones, esperando largas horas por hielo para mantener su insulina. Y si uno miraba, y con mucho respeto lo digo, parecían zombies. Y nos preguntamos, ¿por qué está pasando esto en Puerto Rico?”, rememoró.

Fue entonces cuando el reconocido endocrinólogo César Trabanco de la Cruz llegó al centro a trabajar de voluntario. Y desde allí tuvo que explicar a cientos que no necesariamente se necesita hielo para la insulina, ya que con solo tenerla en un lugar fresco y a la sombra es suficiente.

De esa experiencia surgió la idea de la Clínica de Condiciones Crónicas.

Además del doctor Trabanco de la Cruz, la clínica contará con los doctores Awilda García como directora médica, Domingo Chardón Feliciano en neumología y Ulises Rodríguez en cardiología.

Este último, durante la sencilla inauguración de la clínica, explicó que el problema de salud que se sufre a nivel global responde en parte a la desarticulación de los servicios médicos.

“La buena noticia es que tenemos a Med Centro. Aquí se ayuda sin mirar a quien. No importa si eres deambulante, si eres de religión distinta, si eres blanco o negro, si tienes dinero, plan médico o no. Nada de eso importa. Aquí todos son bienvenidos. Esa es la noticia que me pone orgulloso de estar aquí”, expresó el galeno acompañado por su familia.

Con raíces comunitarias

Ese espíritu y experiencia comunitaria, de paso, es la misma que dio origen a Med Centro.

La institución se fundó en el año 1971, e inicialmente se llamaba Consejo de Salud de la Comunidad de La Playa de Ponce, comúnmente conocido como el Centro de Diagnóstico y Tratamiento de La Playa de Ponce. Luego cambió a Consejo de Salud de Puerto Rico y más recientemente a Med Centro.

“En nuestra Junta de Directores son todos gente de la comunidad (El Tuque, Dr. Pila, La Playa, Villa del Carmen), pacientes de Med Centro y entre ellos hay algunos que son profesionales. Se integran todos como un equipo. Aquí no hay inversionistas”, aclaró Cintrón Salichs, quien laboró con los centros Sor Isolina Ferrer entre los años 1979 y 2005, antes de integrarse a Med Centro.

“En la Junta de Directores ninguno cobra, vienen en su fase voluntaria. Es lo que hace a Med Centro único. Los que trabajamos aquí somos profesionales de la salud que nos dedicamos a esto. No somos empresarios”, continuó.

Felices con el nuevo espacio

El día de la inauguración de la clínica, los participantes fueron recibidos con música de Cámara, interpretada por un cuarteto de cuerdas. Luego del protocolo y un recorrido por las relucientes instalaciones, hubo un momento para compartir y disfrutar entremeses.

Allí se encontraban Ileana Sandoval e Irma Rojas Cintrón, quienes llevan 5 y 12 años, respectivamente, recibiendo servicios con Med Centro.

Para Sandoval, quien padece prediabetes, las facilidades de la nueva clínica son estupendas. “Quise venir para orientarme de todo. Para saber cómo está la clínica nueva. Es muy bonita, amplia, y las facilidades están excelentes”, afirmó.

A su lado, Rojas Cintrón, cuya alegre personalidad no muestra estela alguna de los tres derrames cerebrales, el aneurisma y el proceso de cáncer que ha vivido, dijo que es un honor ser paciente de este grupo de profesionales.

“Hacía falta que se integrara aquí la neumología. Ahora tengo la ventaja de que en un solo sitio lo tengo todo. Estoy encantada. Para mí es un honor, no un privilegio, ser paciente de aquí”, expresó.

“El dolor sigue siendo un misterio en el camino de la vida”, expresó el padre José Andrés Basols, quien realizó la invocación y la bendición durante la inauguración de la Clínica.

Pero, mientras seguimos develando ese misterio, el equipo de trabajo de esta institución sigue fiel a su postulado: “Siempre hacia nuevas fronteras”.

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