¡Abran paso a los pequeños empresarios del país!

Lemonade Day Puerto Rico tiene como misión dotar a cuantos niños sea posible con todas las herramientas de empresarismo necesarias para su futuro. Y lo hace a través de un colorido y simpático modelo: un puesto de limonada.

¿Niños convertidos en empresarios?

Aunque una idea como esta provoque asombro, susto o hasta convulsiones en algunos padres, ¡despreocúpense! Se trata de la más reciente convocatoria de la organización sin fines de lucro Lemonade Day Puerto Rico.

La entidad con sede en los Estados Unidos acaba de iniciar su segundo año de operación en la isla, con la misión de dotar a cuantos niños sea posible con todas las herramientas de empresarismo necesarias para su futuro. Y lo hace a través de un colorido y simpático modelo: un puesto de limonada.

Como explicó su directora regional, Natalia Subirá, de esta forma niñas y niños entre las edades de 6 a 12 años obtienen una experiencia laboral supervisada y dirigida al desarrollo de una conciencia empresarial, con metas que a corto plazo se evalúan en las visitas que la organización realiza a los puestos de limonadas establecidos por toda la isla.

Reclutan en el suroeste

El encuentro con Natalia y su entusiasta proyecto ocurrió el pasado sábado en el centro comercial Mayagüez Mall, donde Lemonade Day Puerto Rico ubicó una mesa de registro para nuevos participantes.

Según puntualizó, el programa se ofrece sin costo alguno y en su primer año recibió a más de 700 participantes de todo el país, incluyendo la isla de Vieques.

“Nosotros le encendemos la chispa del empresarismo y los llevamos paso a paso a montar su propio negocio, a través de un puesto de limonada”, describió. “Nuestra organización les da seguimiento, ensenándoles a identificar una meta, a trabajar un plan para llegar a la meta y, una vez llegan a ella, adquieren aquello que se propusieron obtener, que puede ser un par de tenis, un juego o hasta una computadora”.

La iniciativa, incluso, abarca hasta un plan de Mercadeo para los pequeños empresarios, comentó.

Útiles para toda la vida

El objetivo final, agregó, es que los niños y grupos participantes se eduquen en tópicos como finanzas y conozcan la importancia del empresarismo en la economía del país, mientras adquieren valores como la responsabilidad, la autosuficiencia y la conciencia social.

Precisamente, recalcó, ese impulso por la solidaridad y conciencia ciudadana ya ha rendido frutos. Como explicó Natalia, tras la intensa secuencia sísmica de las pasadas semanas “una niña participante del pueblo de Peñuelas nos contactó y junto a otros participantes decidieron establecer su puesto de limonada en uno de los refugios, para de forma gratuita compartir con los damnificados limonadas sin costo”.

Simples pasos

Para participar del programa, solo es necesario que estos pequeños empresarios se registren en una base de datos de la organización, junto a sus padres o un mentor adulto, quien deberá apoyarlos en la evolución del plan que se entrega a cada niño. El mismo ha sido estampado en un libro colorido que les ilustra, paso a paso, cómo establecer el puesto de limonada.

A todos, Lemonade Day Puerto Rico les ofrece seguimiento y evaluación, para luego elegir al “Empresario del Año”, quien deberá representar a la isla en la convención anual de Lemonade Day Estados Unidos.

Modelo efectivo

Entre los testimonios más elocuentes de su efectividad resaltó el de Jonathan Salas Hernández, quien llegó a la mesa de registro junto a su familia.

Según indicó, será el segundo año que participa como empresario con un puesto en el área de Aguada. El mismo es operado junto a otros niños de la Casa Juan Bosco en Aguadilla, un centro comunitario que pretende apoderar a los jóvenes con destrezas de vida, en su tiempo libre.

Jonathan subrayó que cada uno de los participantes logró ganancias que sobrepasaron los $100, por lo que aprovechó la visita de Lemonade Day Puerto Rico al centro comercial para inscribirse nuevamente. Esta vez, junto a su hermanita Deyanira Salas Hernández, de ocho años de edad.

Emocionada, fue la primera en llegar a la mesa de inscripción, pues según dijo se estrenará como empresaria “como él me diga”, haciendo alusión al apoyo de su hermano.

“Yo aprendí mucho. Aprendí a cómo manejar mi dinero y a hacer mi negocio. Ahora lo voy a hacer con mi hermanita: venderemos la limonada a dos dólares y se aceptan propinas”, añadió sonriente el niño de 10 años, quien asegura será ingeniero en el futuro.

Su padre, Jonathan Salas Rivera, reconoció que desde que su hijo se inscribió en el proyecto ha observado mayor madurez en él, ya que “ha visto en el programa una oportunidad para alcanzar lo que quiere, y no ser dependiente”.

También desde Cabo Rojo llegó Patrick Martí Vélez, junto a su hermano y su madre, ya que desea comenzar su propio puesto de limonada en la urbanización donde reside. Su hermano menor, quien le ayudará en el negocio, dijo que también añadirá a la oferta galletas para perros, pues desean alcanzar el mercado de las personas que salen a pasear con sus mascotas.

La organización ha establecido el 2 de mayo como el Día Nacional del Lemonade Day, por lo que desde ya exhorta a los ciudadanos a auspiciar los puestos de limonada que observen en sus rutas hacia el trabajo, escuela u hogares. Además, durante ese día voluntarios de la entidad visitarán los puestos para evaluar el progreso de los niños en el negocio.

Para más información sobre la organización, sus próximos puntos de registro y los puestos de venta de limonada en la isla puede acceder a Facebook Lemonade Day Puerto Rico o a su página oficial www.lemonadeday.org/Puerto-Rico. También puede llamar al 787-399-3979 o 787-766-1717, extensión 6472.

Lemonade Day Puerto Rico está adscrito al Centro para la Renovación Económica, Crecimiento y Excelencia (CRECE), con sede en la Biblioteca Siglo 21 de la Universidad Ana G. Méndez en Cupey.

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