En el limbo la reclasificación de zonas inundables de Ponce

A pesar de la cuantiosa inversión de fondos públicos en la represa Portugués, la rezonificación de áreas inundables en Ponce sigue paralizada, afectando así a casi 45 mil habitantes y los dueños de cinco millones de pies cuadrados de zona comercial.

Foto archivo

Tras una inversión que rebasó los $378 millones en fondos federales y locales, en febrero del 2014 se inauguró uno de los proyectos más costosos y ambiciosos que haya asumido Ponce en décadas recientes.

La Represa Portugués, una imponente obra de ingeniería, tendría como finalidad controlar las escorrentías del río con el mismo nombre y proteger de inundaciones históricas a miles de familias en la Perla del Sur.

Sin embargo, a siete años de concluida su construcción la promesa de un alivio para el bolsillo de los ponceños que siguen pagado seguros contra inundaciones se ha vuelto sal y agua.

A pesar de la cuantiosa inversión de fondos públicos, la rezonificación de áreas inundables en Ponce sigue paralizada, afectando así a casi 45 mil habitantes, al igual que a los titulares de 13,200 estructuras y los dueños de cinco millones de pies cuadrados de zona comercial.

En pólizas de seguro contra inundaciones, los residentes y comerciantes de la ciudad pagan cerca de $2.5 millones al año, por lo que desde el año 2014 la ciudadanía ha dedicado solo a este propósito $17.5 millones de su capital.

Según explicó el director de la Oficina de Permisos del Municipio de Ponce, Juan Sánchez Soldevila, el más reciente obstáculo a la rezonificación no responde a problemas con la represa, sino al descuido de los canales de los ríos Portugués y Bucaná.

“Las represas sirven para el control de inundaciones, pero luego de las represas (las escorrentías) van a unos canales y depende del mantenimiento que se le de a esos canales. Eso le corresponde al Departamento de Recursos Naturales (DRNA)”, puntualizó Sánchez Soldevila en entrevista con La Perla del Sur.

“Ese mantenimiento no ha sido el mejor y hasta tanto no se certifiquen los canales, no se hace la rezonificación de zonas inundables”, agregó.

Lo peor, empero, es que ese descuido ahora también atenta contra una población aun mayor, ya que eleva considerablemente la vulnerabilidad a inundaciones de miles de residencias que no figuran en mapas de inundabilidad.

“Esta ha sido la pelea de siempre con Recursos Naturales”, dijo Sánchez Soldevila. “Últimamente ha sido por falta de equipo y personal. Esa es la excusa de ellos. La limpieza también cuesta mucho dinero”.

“Si no hay una asignación del Congreso para volver a arreglar esos canales y ponerlos en condiciones, nunca va a pasar (aprobar la rezonificación), porque yo sé que Recursos Naturales nunca lo va a poner en condiciones para que la acepten. Básicamente, esa es la historia larguísima, corta”, añadió.

La Perla del Sur intentó obtener una reacción del DRNA, pero no fue posible a la hora del cierre. Por otra parte, peticiones para entrevista con funcionarios de la Junta de Planificación fueron referidas al Gobierno Municipal de Ponce.

La construcción de la Represa Portugués constituyó la culminación de un prolongado esfuerzo para protección contra inundaciones en Ponce, que comenzó en la década de 1970 con la canalización del río Portugués.

Dicho proyecto incluyó el desvío de su cauce al sur de la avenida Las Américas para unirlo al río Bucaná y redirigirlos al sur hacia la costa. El río Bucaná, a su vez, fue canalizado desde el punto en que entra al centro urbano de Ponce.

La canalización de ambos ríos culminó en el año 1997.

A las obras se agregó la construcción de la Represa Cerrillos, completada por el Cuerpo de Ingenieros en el 1992, aunque tareas relacionadas se extendieron hasta el 2009. El proyecto completo, incluyendo mejoras a los canales y áreas recreativas, elevaron su costo total a $597 millones.

“Es un abuso”

Al conocer los pormenores, el veterano agente de seguros en Ponce, Enrique Vázquez Mercado, calificó como “un abuso” que la ciudadanía siga pagando seguros contra inundaciones en la ciudad, a causa de la burocracia e irresponsabilidad del gobierno.

“Es una exigencia federal que tienes que tener un seguro de inundación si tienes un préstamo de propiedad en áreas susceptibles. Pero aun cuando yo vendo seguros, me parece injusto que hayan pasado siete años y sigamos como si nada haya pasado”, denunció Vázquez Mercado.

“En Ponce hay muchas personas a quienes se les hace difícil pagar el seguro y están teniendo que hacer sacrificios para cumplir con eso, cuando se supone que ya eso estuviera resuelto hace tiempo. Un dólar que se pague es demasiado, porque se supone que se rezonificara hace siete años”, sentenció.

En riesgo más ciudadanos

La investigación que por años ha conducido La Perla del Sur sobre este tema, no obstante revela que este problema podría agravarse aún más.

Como aceptara el director de la Oficina de Permisos Municipal, es posible que miles de ponceños eventualmente tengan que sumarse a la lista existente de residentes que pagan seguros contra inundaciones.

Esto, al expandirse el número de zonas potencialmente susceptibles a inundaciones en la ciudad, tras el paso del huracán María.

Según explicó, el azote del fenómeno atmosférico en el 2017 forzó la revisión de los “mapas de construcción” en Ponce y la posibilidad de incorporar nuevas áreas propensas a inundaciones.

Aunque al presente estos mapas no aplican para requerir seguros de inundaciones, Sánchez Soldevila advirtió que en un futuro no lejano hasta 10 mil personas adicionales podrían terminar pagando una póliza contra inundación, que al presente no le requieren.

“Gracias a Dios estos mapas no son para el seguro, porque nos pone en una condición peor que los mapas de seguros que actualmente tenemos para Ponce. Eso no solamente está pasando aquí, sino en todo Puerto Rico”, comentó Sánchez Soldevila.

“Si esos mapas los acogieran para seguros, muchas personas más -adicional a las que ya están pagando en Ponce- se verían afectadas”, admitió.